Vosotras, las familiares
Mientras escribo estas ociosas líneas, en una tarde moderadamente calurosa, un par de malditas moscas decidieron divertirse a mi costa y llevan un buen rato agotando mi paciencia. Todo estaba muy bien, tranquilidad, brisa, buena vista, pero tenían que llegar las asquerosas moscas a echarme a perder mi perfecta tarde de verano.
Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.
Hace un rato maté a dos y el destrozado matamoscas muestra -,como pueden ver en la foto- lo furioso que me han puesto esos bichos insoportables. ¿Que buscan las malditas revoloteando alrededor mio, que no se dan cuenta que solo quiero matarlas?. Debe ser Belcebu, el Señor de las Moscas, que me está llamando.
Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,
A propósito, acabo de bajar la novela homónima El Señor de las Moscas, de William Golding, le había leído muy buena crítica pero por lo que he leído hasta el momento, no me convence mucho, parece otra más de esas novelas de ideas a lo Aldous Huxley o Orwell, en fin, estos ingleses, ya veremos como sigue.
Tengo entendido que las moscas viven muy poco, apenas un par de días y por eso son ideales para hacer estudios genéticos, en un año se pueden estudiar varias generaciones. Lo que nunca me he explicado es que tienen dentro de su estúpido cerebro, son los animales con menos propósito que he conocido en mi vida y parece que lo único que les interesa es andar molestándome o golpeando contra la ventana.
¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,
- que todo es volar -, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales…
Que bichos más estúpidos, con razón dicen cerebro de mosca a los que no son capaces de hacer nada bien. Pero lo que les falta en inteligencia les sobra en reflejos, malditas, porque acerco el matamoscas y ZUASSS! y la asquerosa se arranca una vez más. Y como si disfrutara burlándose pasa cerca de mi cara zumbando de la manera más insolente. El colmo es cuando se para en el brazo produciendo la más desagradable de las cosquillas. ZUASSS! de nuevo y solo consigo pegarme a mi mismo. Que diablos.
yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.
Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.
Desde chico vengo escuchando esa historía de que Mao ordenó que cada chino matara a una mosca y así se terminarían las moscas en el mundo ¿sera verdad? yo solo pude encontrar esta cita. En marzo de 1960, en una instrucción sobre el trabajo de salubridad redactada en nombre del CC del PCCh, el camarada Mao Tse-tung señaló: “Un punto más, y es que no se debe seguir exterminando los gorriones, lo que, en cambio, debe hacerse con las chinches. La consigna será: “¡A exterminar ratones, chinches, moscas y mosquitos !”.
Por cierto, al camarada Mao se le atribuye la responsabilidad por la muerte de más de 76 millones de chinos y así y todo no los exterminó, debería haberlo tomado como una lección. A propósito ¿que pasaría si se extinguen las moscas o las pulgas? ¿saldrán los de Greenpeace a recaudar fondos para defenderlas?. Capacito.
El poema es de Machado, claro. En fin, puro ocio hoy día, iba a escribir de algo y las moscas no me dejaron, ahora ni me acuerdo y mi mente vaga igual que el vuelo de esos bichos: cuantos pares son tres moscas, en boca cerrada no entran moscas, esa que se hace la mosquita muerta, el hombre mosca que donde se para la c… en fin, las moscas me tienen dominado. ¿Saben a que se parece una mosca? a un flaite, las moscas son como los flaites de los animales, insolentes, sucias y escurridizas.
Lo que hace el ocio, más encima un tal Juan Guevara ¿quien diablos será? viene tratando de plantar troyanos en mi equipo desde hace unos días ¡no tener un buen matamoscas para aplastar a ese P. y T. H.!. Ya, mejor no escribo más, dedicaré el resto del día a aplastar todas las malditas moscas que pueda.
En estos días ando como el ministro de hacienda, a todo lo que me pasa le veo el lado bueno. Fíjense que estaba pensando que este es el mejor momento para andar sin ni un peso en el bolsillo. Tengo que aceptar que algunos tiempos andaré con plata y otros en la miseria, por mis sistema adverso a la seguridad económica. Pero no siempre fué así señores.




Encontré en el blog de Jerry Pournelle una carta muy divertida de Satoshi Kanazawa, que traduzco a continuación,

Me escribe el sobrino de un amigo contándome una idea de proyecto de inversión que tiene, me manda el perfil y pide que le de unos consejos. Aunque estoy medio retirado de esas pistas, años atrás tuve bastante experiencia con el sistema de inversión pública.

Esta me la encontré en la web del 
