Al fin nombraron a Gabriel Abusleme Director Regional de Corfo, el proceso fue una telenovela, hasta que finalmente salió humo blanco. Es un nombramiento que me alegra mucho porque con lo que lo conozco, se que no hay nadie mejor calificado para el puesto. En inteligencia y experiencia en los negocios lejos se la vuela a cualquier otro que yo sepa.
Cuando yo estaba estudiando en la Universidad, muerto de hambre y viviendo en una pieza que no me cobraban de puro buena gente, mi amigo el Corcho me llevó a conocerlo para que ganáramos unos pesos como vendedores comisionistas de calculadoras. Conversamos un rato en su lujoso departamento y nos preguntó si teníamos algo que hacer al día siguiente, le dijimos que no y al otro día muy temprano estábamos saliendo en la camioneta Silverado de la empresa para la Zona Franca de Iquique, debe haber sido el año 1979 o 1980, no recuerdo bien.
Y llegamos a la Importadora California, que era una de las más importantes de la ZOFRI, estuvimos un par de días y volvimos a Arica con unas cuantas calculadoras para venderlas, con lo que salvé el almuerzo por varios días. No habían pasado dos semanas y me llegó a la casa un flamante computador Casio FX-9000P con una nota que decía “trata de ver que se puede hacer con esto”. Justo había una exposición en la Universidad así es que nos inscribimos para mostrar el exótico juguete. Yo era bueno programando así es que hice algunos demos que llamaron la atención en esos años, cuando los computadores eran más raros que encontrar un político honesto.
Al poco tiempo me llamaron para que fuera a Iquique a vender los famosos computadores, me empezó a ir bien y el resto es historia. La cosa es que ese no fue solo un trabajo, cambió mi manera de ser y de ver las cosas. Hasta entonces lo único que me interesaba era andar reparando equipos, encaramado en las antenas o con suerte haciendo clases, pero me fuí haciendo amigo de Abusleme -que era el gerente- y de Zvi Posner -que era el dueño de la empresa- y entonces empezó a cambiar toda mi manera de pensar.
Yo nunca había conocido personalmente a un millonario, Posner era millonario en dólares y Abusleme -como buen turco- se daba la gran vida porque la empresa ganaba muchísima plata con su gestión. Darme cuenta que un millonario es como cualquier otro me cambió el switch. Con el tiempo me empezaron a dar cada vez más responsabilidades y oportunidades, en 1983 Abusleme me mandó a Tokio a conocer en persona a los japs con que éramos “amigos por telex” -el monstruoso chat de esos años- me cambió el pasaje directo a Tokio por un vuelta al mundo y así empezaron mis aventuras y desventuras que todavía no se terminan.
Abusleme y Posner siempre fueron modelos para mi, casi todo lo importante lo aprendí mirando la experiencia -buena y mala- de ellos, esa fue como la universidad de la vida. Con los años me puse cada día más flojo y atrevido hasta que Abusleme me echó: me dijo que o me contrataba como empleado normal o me iba y yo me fui indignado.
Pasamos como 10 años sin saludarnos ni dirigirnos las palabra, era ridículo porque a veces nos cruzábamos en el avión para Iquique y era como si fuera transparente. Finalmente una vez nos cruzamos en el terminal del Agro, nos saludamos y nos pusimos en la buena.
Cuando yo trabajaba con él tenía una enorme corte de aduladores, pero como nadie es perfecto cometió un error que lo llevó a la quiebra: confiado y buena gente empezó a dar créditos a sola palabra y en el 2004 tenía una enorme lista de incobrables y ni un peso en la caja, entonces tuvo que cerrar la importadora y se vino a Arica a vivir de sus otros negocios. Otro defecto que siempre ha tenido es una capacidad del sarcasmo perfecto, cosa que le ha cosechado un montón de enemigos.
Seguro que un montón de picados se le van a tirar encima porque no tiene título profesional. La verdad es que me gustaría saber cuantos de esos Pobres y Tristes hablan inglés con soltura, han estado varias veces en más de 40 países y tiene amigos en la mayoría de ellos, cuantos han tenido alguna vez en su vida un par de millones de dólares en su cuenta corriente o han abierto mercados como hizo Abusleme con el Paraguay. Para ser francos conozco tantos pobres diablos con títulos que a mi ni me impresionan, dejo eso para los pelmazos.
En fin, que bien por mi amigo, es de lo mejor que tenemos, mucha suerte y ojalá pueda navegar bien en las aceitosas aguas de la política. Suficiente charla por hoy, mejor me voy a dormir. Arrivederci.
