
Participo desde hace unos diez años en el grupo chile.soc.politica de las news y aunque ahora posteo menos no pasa día sin que revise las descabelladas opiniones de ese grupo de ociosos, la mayoría de los cuales nos conocemos hace mucho tiempo. El grupo está sólidamente dividido entre nosotros -la gente de bien- los buenos derechistas y por otro lado ellos, los siniestros en sus diferentes sabores que van desde los defensores de la concertación a todo evento hasta uno o dos “exiliados” de esos que todavía van a las peñas folkloricas y usan el lenguaje sesentero.
9 junio, 2009
Van a pasar verguenza
1 mayo, 2009
Día de la infamia y AFP

Ayer llegué tarde a la casa y me extrañó no escuchar al perro ladrando, cuando normalmente me sentía una cuadra antes que llegara. Después me dí cuenta que estaba bien tieso y enterrado en el cerrito que hay detrás de la casa, ahora si puedo decir que no tengo madre, ni padre, ni perro que me ladre. Tendré que conseguir que alguien me regale un perro lo antes posible.
18 febrero, 2009
El modelo neo peronista de los K

Me llegó hoy un mail con el reclamo de un amigo, diciendo que mi entrada de ayer es algo exagerada e injusta al no mencionar el sitio web de José Piñera, que se mantiene actualizado desde hace 12 años y el blog del Cato Institute, así como sus libros y conferencias en Chile cada vez que se ha intentado desmantelar alguna de las reformas claves.
Cambios demográficos como la extensión de la expectativas de vida presionarán el presupuesto fiscal, pues será virtualmente imposible ajustar la edad de retiro a estos cambios. Habrá una constante presión por mayores impuestos y menos recursos para la educación y la salud.
Argentina se enfrentará pronto a gravísimas insuficiencias de inversión, especialmente en la ya deteriorada infraestructura nacional.
Eso nos espera en Chile si seguimos creyendo en el viejito pascuero fiscal que de a poquito nos va sacando torrejas. Es un cronograma justo de lo que va a pasar en Argentina, y lo que nos espera a nosotros si seguimos aceptando la teoría de la pura puntita.
9 diciembre, 2008
Un asunto psicológico

El pánico de los fondos de pensiones, alimentado por demagogos y coreado por ignorantes, es una de las supercherías más peligrosas para la salud económica del país. Hay que mirar un poquito para atrás y recordar como era la situación de las cajas previsionales en Chile en 1973, cuando colapsó el sistema de reparto.
La gente común tiene mala memoria o simplemente son ignorantes, al no recordar que a principios de los años 70 las imposiciones llegaron a bordear el 50% del monto de los sueldos, alimentadas por una inflación que llegó a los tres dígitos lo que significaba que en la práctica las contribuciones forzosas de toda una vida para 1973 ya habían desaparecido. El sistema de reparto significaba en realidad un impuesto, que entraba a los fondos generales de la nación y el gobierno disponía de esa plata según su conveniencia o necesidad.
El profesor de la Universidad Católica, Rodrigo Cerda, realizó una simulación acerca de qué habría pasado de no haberse hecho la reforma en 1981 y se hubiese seguido con el sistema de reparto vigente: en estos momentos solo el 30% de los jubilados tendrían una pensión normal y el 70% restante se las tendrían que arreglar con la pensión mínima estatal.
No faltan los que dicen que los que no se cambiaron recibieron mejores pensiones, eso solo fue posible por su pequeño número y no toman en cuenta la multitud de jubilados que vivieron con pensiones de hambre pagadas con nuestros impuestos durante décadas. Después de cotizar durante toda una vida terminaron como mendigos del estado y durante muchos años la mayor partida del presupuesto de la nación fue para pagar esas jubilaciones.
Tampoco se dan cuenta que los diez años de crecimiento a tasas sostenidas sobre el 7%, que bajó dramáticamente la pobreza en Chile y permitió robar a la concertación durante casi 20 años, solo fue posible con el financiamiento de los fondos de las AFP: casi todo proyecto importante en Chile de los últimos años -las carreteras concesionadas por ejemplo- se ha financiado con fondos de las AFP. O sea el beneficio no ha sido solo para los cotizantes sino para todo el país.
Cualquiera que haya ahorrado plata sabe que no es un asunto sencillo, porque existen dos variables contrapuestas: seguridad y rentabilidad. El efectivo guardado en una caja de fondos podría ser un ejemplo de ahorro muy seguro pero tiene el problema que pierde su valor rápidamente porque vivimos en un mundo orientado a la rentabilidad y el crecimiento, donde un monto nominal fijo siempre se desvaloriza a medida que pasa el tiempo.
Tenemos entonces una serie de de formas de ahorrar que van de lo más seguro a lo más riesgoso, el problema es que el riesgo no es algo fijo y conocido. Por ejemplo podríamos pensar que invertir en oro o bienes raíces son inversiones seguras, pero el oro es variable según muchos factores y un desastre natural, por ejemplo, podría convertir en nada una inversión en bienes raíces. La gente que no entiende tiende a proyectar con una regla, tirando líneas rectas hacia arriba o abajo: son los que decían que había que vender los dólares cuando empezaron a bajar, o que había que comprar petróleo cuando estaba subiendo.
Aquí, como en muchas cosas de la vida, entra la ley de la ruleta: a mayor riesgo mayor premio y eso es lo que hace tan complicado el asunto de ahorrar plata, con la dificultad adicional que -a diferencia de la ruleta- el peso de cada riesgo no es conocido de antemano. Yo creo que el ahorro forzoso inventado durante los años de Bismark en Alemania, es un abuso. Nadie debería ser obligado a ahorrar así como tampoco deberían existir servicios de beneficencia pagados con los impuestos. De hecho durante la mayor parte de la historia conocida estos servicios no existieron y el mundo funcionó perfectamente sin ellos.
Pero en fin, si el ahorro forzozo es inevitable lo mejor es que nunca, jamás la plata sea administrada por el estado. La razón es muy simple, el estado es soberano, esa palabrita “soberano” significa que los que lo administran temporalmente pueden hacer prácticamente lo que se les antoje, incluyendo echarse la plata de la caja fiscal al bolsillo. Para que vamos a poner ejemplos si hay zillones. La plata en manos privadas en cambio está protegida por el soberano, que de ladrón se convierte en guardian cuando no puede echar la zarpa. Por eso, aunque los privados cobren cantidades escandalosas por administrar la plata, las inversiones están allí, a la vista de todos, millones de veces más seguras que en ese agujero negro llamado Fondos Generales de la Nación.
Obviamente que la plata ahorrada si está invertida corre una suerte pareja a la de las inversiones, y en el caso de problemas a nivel mundial algo de plata se va a perder, más en tanto peor sean los problemas. Pero solo a alguien muy tonto le estrará el pánico y se cambiará de fondo en cuanto las acciones empiecen a caer, es la típica proyección en línea recta del que vendió dólares cuando el precio iba bajando. Sin embargo hay demagogos que sacan cuentas alarmistas y tontos que les hacen coro, si los tontos volaran no conoceríamos el sol.
Hay cierta clase de mujeres que necesitan que les mientan, y se meten una y otra vez con farsantes que les prometen la luna solo porque les hablan bonito, le dicen que son extraordinarias aunque saben que son ordinarias, que son bellísimas sabiendo que son feas, inteligentes sabiendo que son limitadas. Pero necesitan que les mientan y caen siempre en lo mismo sabiendo, es una especie de adicción. Igual es la actitud de la mayoría de la gente hacia los políticos, necesitan que les hablen bonito, tal como la fea se entrega con el primer patán que le dice que es linda. Es un fenómeno psicológico bien común, no solo en las mujeres, pero ese es un buen ejemplo.