Esta vez me escribe Diego, del Centro Budista tibetano en Arica, me dice que nuevamente estará el Lama Gendun en nuestra ciudad y dará dos conferencias el viernes 29 de junio a las 18 horas, en la Sala Centenario de la Universidad de Tarapacá (Campus Saucache), los temas serán el Karma y el camino de la meditación.
Aunque las religiones organizadas me atraen tanto como los partidos políticos -ni me imagino militando- tengo mucha simpatía hacia el budismo tibetano y su causa política, espero que a los malditos chinos les caiga encima todo el karma de sus malvadas acciones -de un viaje- y que vuelvan a ser pobres como ratas, la verdad no es un deseo muy difícil que se cumpla y no tiene la compasión que, se supone, debiera sentir un simpatizante del budismo, pero que me importa, ojalá se pudra ese maldito gobierno comunista, pienso que su caída va a ser mucho, mucho peor que la de la ex-URSS.
Pasando a otro tema Kelly Slater, cuatro veces campeón mundial de surf quedó eliminado, no se le dieron las olas y se devolvió a Miami sin avisarle a nadie. El hijo del doctor Aguirre que era el crédito local quedó fuera por un fuerte resfrío ¡diablos, todo por culpa de la Niña!. En cualquier caso tengan ojo, que la ola El Gringo con este campeonato quedó incorporada al circuito mundial del surf.
Y en el aeropuerto de Barajas detuvieron por enésima vez a Monzer Al Kassar, el señor tráfico de armas y resulta que su mano derecha era un chileno, don Luis Felipe Moreno Godoy, quien, después de emigrar a España por la quiebra de su casa de cambios hizo -al parecer- una buena carrera en España. En todo caso no está dicha la última palabra porque la detención fue bastante irregular, capaz que don Monzer se les vuelva a escapar de las manos. Ojo con Marbella y con los que piensan convertir a Arica en el Marbella de América Latina, no parece un buen modelo para nuestra ciudad, de ninguna manera.
¿Sabían que la minería y la producción de cocaína son procesos muy parecidos?. Años atrás yo tuve un amigo obsesionado con el mundo de las drogas y sus historias, se hizo íntimo amigo de los mejores traficantes y hasta una vez hizo un pase para saber que se siente, habría podido escribir un gran libro de no ser por un accidente que se lo llevó de este cochino mundo.
El caso es que me contaba historias de lo que iba averiguando en el curso de su obsesión y entre esas me dió las recetas de las distintas formas que usaban los químicos empíricos para obtener el clorhidrato de cocaína. Una de las cosas más asombrosas era la importancia de la tecnología que les permitía conseguir lo mismo usando otros insumos. Fabricar cocaína en un laboratorio es cosa de niños y cualquier químico puede hacerlo, pero se necesitan años de expertise para hacerlo sin usar los precursores conocidos.
Bueno, todo esto a propósito que por algunos proyectos -que avanzan a velocidad geológica-he ido conociendo gente que trabaja en minería y metalurgia, lo que me asombra es como a pesar de que parece una cosa muy científica, los procesos industriales siguen siendo un arte donde no existe sustituto para la experiencia, la prueba y el error.
Por eso me da risa los millones que el gobierno “invierte” en investigación y desarrollo de las universidades. Gran parte de eso es botar plata a la basura, porque ningún metalurgico que valga la pena pierde su tiempo en una universidad, la tecnología es cosa de gente práctica no de científicos con guantes y batas blancas. Como en varios otros campos en la universidad quedan muchos de los que no son capaces de ganarse la vida en un trabajo real. He dicho, y ahora me voy a la UTA a mendigar unas horitas en alguna carrera técnica antes de que me muera de hambre jaja!
Bueno, bueno, y antes de despedirme los invito a ver un slideshow de La Lisera especialmente dedicado para mi primo Alejandro en Brasil para que recuerde sus buenos tiempos cuando hacía la cimarra en las playas ariqueñas.