
La ecología se puso de moda, lo que sería bueno si la gente se dedicara a aprender sobre los problemas ambientales, pero es pésimo cuando se convierte en moda. Eso es lo que pasa con la planta termoeléctrica proyectada en el Cerro Chuño en los altos de Arica, que ha provocado una serie de protestas de parte de muchos ariqueños. Quienes se oponen parece que no tienen ni idea que desde hace muchas décadas existe una termoeléctrica, en pleno centro de la ciudad en calle Santa María, la central diesel de Edelnor de 14.3 MW funciona en la ciudad desde que tengo memoria y ni genera los ruidos insoportables ni la contaminación espantosa que vaticinan los figurines del ambientalismo, hasta donde recuerde jamás he escuchado una queja sobre eso.
29 octubre, 2009
Ambientalismo en Arica
26 junio, 2008
Los chantajistas ambientales

Acabo de ver una noticia muy extraña en la televisión local, la empresa Somarco, que trae cargas bolivianas y está a cargo del sitio donde se acopian metales pesados a la interperie, firmó una “carta compromiso, ante las autoridades y la ciudad” donde dicen que en el plazo de un año van a construir un galpón hermético para esos minerales. O sea que basta firmar una carta compromiso para que se dejen de jorobar y así poder seguir contaminando como lo han hecho por más de 30 años.
Me imagino que si el muelle Sica-Sica, por donde se embarca el petróleo boliviano en libre tránsito tuviese fugas, y si durante 30 años contaminara el agua y las playas, bastaría con que hicieran una carta compromiso y problema solucionado. La situación que rodea este acopio de minerales al aire libre es un escándalo donde las autoridades son culpables por el lado que se mire y muestran el cero respeto de los empleduchos públicos -muy bien pagados por cierto- por proteger la salud de las personas.
Entre el Estado Boliviano, la firma Somarco que maneja las cargas y el Estado Chileno todos se pasan la pelota y ninguno ha sido capaz de construir un miserable galpon que evite el daño gravísimo para la salud de las personas, han pasado muchos años y -en mi opinión- es el Estado Chileno el principal responsable, porque no ha sido capaz de obligar a Somarco ni al Estado Boliviano a hacerse cargo del problema: si no son capaces de hacer cumplir sus propias leyes y reglamentos ambientales lo menos que deberían hacer es construir el galpón a costo de fondos fiscales.
En este caso también se ve clarita la hipocresía de los “ambientalistas”, tipos que buscan cámara para oponerse a las represas y a las fábricas de celulosa con puros argumentos absurdos y no dicen una palabra contra la contaminación brutal como la de los metales bolivianos o el caso Promel ¿saben por que?, porque aquí no hay intereses económicos de por medio, no pueden sacar plata mediante el chantaje ambientalista como si pueden hacer con las eléctricas y las plantas de celulosa. Esto muestra la mala clase de esa gente que posan de defensores de la tierra. Es cinicmo puro, simplemente andan como buitres buscando negociar con extorsión y usando a un ejército de tontos útiles que les creen todas.
En fin, me enoja ver a esos sinverguenzas que se las dan de ambientalistas, siendo simples chantajistas a la caza del billete, jamás vamos a ver a algún Larraín recogiendo basura o haciendo algo práctico para mejorar la calidad de vida o del ambiente, ellos solo destruyen, se oponen, gritan, marchan y tiran piedras, están siempre donde está la plata y las cámaras. Al diablo con todos ellos.
En fin, tengo más problemas que una monja con atraso y me ando preocupando por esas tonteras. Lo único que me queda es preguntar ¿y ahora quien podrá defenderme? en una de esas se aparece el Chapulín Colorado y me salvo. Hasta mañana.