Tomas Bradanovic

29 Agosto, 2007

El efecto PRI

Archivado en: anacleto angellini, arica, millonarios — tombrad @ 5:10 pm

Y ayer murió don Anacleto Angelini, el último chileno billonario que iba quedando, después de la muerte de Andrónico Lucksic, como la mayoría de los chilenos no tuve la suerte de conocerlo más que por cuentos y referencias de terceras personas, solo puedo comentar que seguramente lo metieron al cajón sin un solo peso, tal como dice el bolero:

Que vale más, yo pobre tu orgullosa
o vale mas tu débil hermosura,
piensa que en fondo de la fosa
llevaremos la misma vestidura

Y se fué don Anacleto, pato tal como llegó al mundo. Seguramente tuvo sus momentos de felicidad y muchos vivieron, fueron felices o sufrieron gracias -o por culpa- de lo que el hizo ¿habrá valido la pena? al final le llegó la gran igualadora y a empezar todo de nuevo, si es que existe la reencarnación.

Lo más notable del éxito económico es como se afecta a las demás personas, alguien con suficiente plata no solo compra cosas para el y los suyos sino que además hay miles de personas que trabajan para el. Si yo cometo una equivocación lo peor que puede pasar es que tenga algún apuro económico, pero cuando don Anacleto se equivocaba podía arruinarle la vida facilmente a varios cientos de personas. No quisiera esa responsabilidad en mis hombros, recuerdo que cuando tuve negocio y estaba quebrando eso fue lo que más me dolió.

También alguien con tanta plata se hace una imagen pública que probablemente no tenga mucho que ver con su personalidad real; cuando Ralco tuvo problemas con los derrames nadie pensó que había cientos de personas involucradas en el asunto, todos dirigieron la artillería contra Angellini el mata-cisnes, el imaginario popular lo asociaba inmediatamente a una especie de Mr. Burns pensando como matar cisnes por sádico placer. Lo más probable es que no haya tenido nada personal contra los cisnes ni los pescados, pero así es el peso de la imagen pública.En fin, si yo me muero billonario me gustaría que me enterrasen forrado en billetes de a 100 dólares, para que nadie pueda decir se fué tal como llegó, cosa que me parece muy injusta.

Hace un par de años un periodista de la revista Que Pasa me llamó para preguntarme si sabía de alguien que hubiese conocido a Angelini durante sus años de Arica y averiguando supe de varios que lo conocieron personalmente, partiendo por don Paco Melús que me conto buenas historias de los inicios de Angellini, cuando era empleado de una empresa que hacía “perlas de mallorca”, luego que prácticamente le regalaron unas goletas y se iba en moto desde la pieza que arrendaba cerca del hospital a las pesqueras, con su brazo derecho don Abilio Gutierrez.

Hoy los millonarios usan el fast track de aliarse con los políticos de manera mucho más grosera que antes, en realidad esa alianza existió siempre y Angellini tuvo su brazo armado en la Democracia Cristiana, pero era otra clase de empresarios que por lo menos arriesgaban y producían. Hoy buscan los huevos calados, la movida, el dato fácil y seguro que permite hacer una fortuna sin arriesgar nada, peor todavía, haciendo mucho daño.

Hoy los políticos han hecho fortunas construyendo viviendas sociales sobre un basural y al lado de un botadero de residuos tóxicos, comprando buses viejos para luego arrendarlos al transantiago, quebrando los ferrocarriles del estado, cobrando sueldos principescos en Codelco para luego salir de la empresa y ser subcontratados a precio de oro, el estado se ha convertido en la nueva fuente de creación de millonarios.

Los diez años de crecimiento alto que tuvimos entre 1986 y 1996 más los diez años de inercia que siguieron convirtieron al estado en el verdadero tío Rico Mac Pato de Chile, el estado es la empresa más próspera y rentable del país que no necesita ser productiva ni rendir cuentas a nadie. A diferencia del Tío Rico de Disney el estado es tremendamente generoso con sus amigos y no solo regala multitud de subsidios, privilegios y trabajos espléndidamente remunerados sino que traspasa directamente sumas enormes que han ido creando la nueva plutocracia política en Chile, fortunas de familias como Frei o Perez Yoma.

Siempre ha existido la influencia de los millonarios en la política y es un asunto bastante lógico, el que tiene plata trata de influenciar a los que tienen el gobierno para aprovecharse de leyes, información, propuestas, etc. Pero en algún punto esto cambió y fueron los propios políticos que comenzaron a hacerse millonarios con plata del fisco. Los antiguos -mal que mal- arriesgaban, producían riqueza y puestos de trabajo. Los políticos new age en cambio no producen nada más que perjuicios, empobrecimiento del país, malos proyectos y deterioro de la economía. A estas alturas el Efecto PRI es bastante claro en Chile.

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