¿Se acuerdan que escribía ayer del efecto Ollanta? Bueno, ya está empezando porque la Pilar viene de Tacna y el cambio estaba a 162 pesos por sol, la semana pasada cuando fui con Tom estaba a 176 pesos y cuando yo trabajaba allá el 2008, estuvo casi a 200 pesos por sol, el valor de equilibrio fue 180 durante mucho tiempo.
Esto tiene consecuencia directa en los precios, un almuerzo de 5 soles nos sale por US$ 1.89 y uno como el que comimos en el Gran Chimú con dos platos enormes (seco de cabrito y chicharrón de lenguado), dos leches de tigre, dos cervezas grandes más otras minucias que se me olvidan nos costó cerca de 50 soles, o sea US$ 17,60.
Se puede encontrar unos buenos jeans Levi´s (falsificados por supuesto) por unos US$ 6,50, la Pilar trajo un paquete con 24 rollos de papel higiénico por US$ 6,30 mientras que en Arica el paquete de 8 rollos vale US$ 6,0.
Me gusta todo esto, mi sangre de antiguo contrabandista empieza a hervir de nuevo ante la posibilidad que vuelvan los buenos viejos tiempos, cuando con un viaje a la semana se podía vivir perfectamente todo el mes. Esta no solo es una situación buena para Arica sino también para Tacna, cualquier desnivel en las economías es una bendición porque cuando uno compra el otro vende, las dos partes se benefician. Parece que podría volver la edad de oro, ojalá. Claro que con ese cambio no puedo soñar con volver a trabajar en Perú ¡Aguante Ollanta!.
Unos muchachos que estudian diseño industrial en la UDP me mandaron una entrevista con preguntas sobre el televisor Antú para que la completara, lo que hice con mucho gusto. La cosa es que una de las preguntas me trajo a la memoria algo muy poco conocido de nuestra historia y es por que el gobierno de Allende encargó la construcción de ese televisor en los setentas. Pero antes, un poco de historia:
La industria IRT-Ilesco donde hice mi práctica en 1976 estaba en Chile desde 1927, cuando se llamaba Victor Talking Machine Company Chile, en 1929 cambió su nombre a RCA Victor Chilena S.A. y en 1939 durante el gobierno de Pedro Aguirre Cerda la CORFO compró el 34% de las acciones, quedando el 66% restante en manos norteamericanas.
Entre 1950 y 1960 fue la época de oro de la empresa, fabricando válvulas eléctricas (tubos), receptores de radio y victrolas. En 1971 el gobierno de Allende intervino y luego tomó el control total de la empresa que pasó a llamarse IRT (Industrias de Radio y Televisión), mientras que la armaduría en Arica se llamó ILESCO. Mientras en Arica se armaba el televisor “Antú” en Santiago se producían los discos de vinilo. Era la industria electrónica más importante del país.
En 1971 el gobierno de Allende encarga la manufactura de un televisor popular de mínimo costo, la idea era que cada hogar chileno tuviese un televisor. ¿Que motivó esta política? me han dicho que la idea era de Mao, que pensaba que la televisión sería el medio más eficaz de llevar propaganda y que hasta el más humilde hogar del más remoto pueblo debería tener electricidad y un aparato de televisión con señal.
Claro que China durante Mao era pobrísima y no llegó a acercarse a ese sueño hasta mediados de los setentas, pero en Chile la cosa se tomó en serio y la televisión nacional se convirtió en uno de las herramientas privilegiadas del aparato comunicacional del gobierno. En esos años el canal estatal de Televisión Nacional era el único que cubría a todo el país, pero no bastaba con tener señal sino que tenían que haber televisores, así fue como apareció este televisor para los pobres fuertemente subsidiado y a un precio bajísimo.
Gracias al Antú se masificó la televisión en Chile y mirando hacia atrás las expectativas de la televisión como herramienta de concientización popular fueron exageradas, la verdad es que no sirvió ni para concientizar ni tampoco para educar a las masas, como trataron de hacer durante tantos años con los cursos de Teleduc. La televisión al final para lo único que sirvió fue para entregar una especie de aturdido entretenimiento y eso lo hace perfectamente hasta el día de hoy.
Y ahí lo tienen en la foto, el televisor del pueblo con su escudo chileno y la caja plástica seguramente fabricada por Shyf. Y buscando información sobre los tiempos aquellos me encontré con la página web de don Armando Vallarino, a quien tuve el gusto de conocer, ex gerente de la RCA y de Mellafe y Salas, espero que siga vivo y sano. Hasta mañana.
