Mientras pasa el tiempo todo parece seguir igual, hasta los problemas son los mismos y se alargan, nada cambia, es como esa pelìcula de el dìa de la marmota, los dìas han estado muy parecidos este año y da la sensaciòn de que el tiempo se estuviera congelando.
Yo si que he cambiado, estoy cada dìa màs pelado y màs piti-ciego. Se veía venir, son los años hijitos, hace mucho tiempo fuì al oculista en Tacna, entro a la consulta y me encuentro con una modelo del Playboy con bata blanca, que la hacìa todavìa màs apetitosa, la doctora -seamos francos- estaba muy apta para el consumo humano. Se me salìan los ojos y me quejè de que estaba perdiendo la vista muy ràpido, me revisò y me pregunta con su tonito peruano “¿y tu cuantos años tienes?” debo haberle dicho 47 o 48, ni me acuerdo, entonces se riò y me dijo “eso pues, tienes que mirar el calendario, ya no eres un chibolo y los ojos igual se gastan, como todo”. Plop, ahì mismo muriò el amor, pero tenìa razòn maldita sea.
Pensar que yo tenìa vista de àguila y oìdo de lince. No, la verdad es que siempre fuì medio sordo y no me habìa dado cuenta hasta que una vez conversando con mi amiga Pancha me dice “Tomàs tu eres sordo”, “nooo” le contestè “si tengo oìdo biònico”, pero me hizo un par de pruebas y me demostrò que era medio sordo. Su ex marido era tapia igual que yo, y la Panchita se diò cuenta enseguida. Pero en fin, todavìa me quedan algunas cosas que funcionan perfectamente, menos mal.
Mejor pasemos a otra cosa, en el blog del Rapa Nui tal vez no noten nada muy especial, pero es un experimento que estoy haciendo de mi concepto de blog comercial, la idea es poner muy poca propaganda pero mucha información: ubicación, de que se trata, que ofrece y sobre todo precios. Si llego a vender alguna vez mi idea de Arica Virtual esa será la parte más difícil del proyecto: convencer a los comerciante que les conviene publicar sus precios y hacer la masa crítica de blogs comerciales para que el sitio tome valor.
El proyecto Arica Virtual se basa de manera muy fuerte en la idea de la economía de redes: si tengo un solo teléfono no vale nada, si tengo dos valdrán un poquito, si tengo diez mil valdrán mucho más y si tengo cien millones valdran una fortuna inmensa. Los teléfonos individuales siempre valen lo mismo pero a medida que existen más con quien comunicarse son más útiles y más valiosos. No se si se entiende la idea: Arica Virtual con 500 blogs comerciales sería extraordinariamente valioso aunque cada blog solo no valga casi nada.
Como siempre voy probando mis ideas en minúscula escala pero teniendo presente que más adelante podrían servir a un nivel más grande. Así fue como al calor de un shop el otro día le pregunté a Marcelo que le parecía la idea de publicar su carta de tragos con precios en Internet. Casi sin pensarlo me dijo de inmediato “mala, no me parece”, le pedí que me diera sus razones ” es que le estaría dando armas a la competencia para entrar a una guerra de precios”.
Era justo la respuesta que esperaba y lo que seguramente me van a decir 100 de cada 100 comerciantes a quienes le proponga la idea. Le recordé a Marcelo que el siempre decía que prefería diferenciarse por precios, dar un servicio mejor que lo normal y cobrar más, eso era parte de su estrategia ¿que tiene de malo que la gente sepa de antemano cuanto le va a costar? “es que se pueden espantar y no vienen”, pero eso también tiene su contraargumento: si se asustan con los precios mejor que no vayan y después salgan reclamando, así se producirá la segmentación automática y al local irá la gente dispuesta a pagar lo que el servicio vale.
Como Marcelo es vivo y comerciante de muchos años no costó mucho convencerlo a publicar sus precios, el problema es que hay muchos burros con negocio, que se creen inteligentes y están convencidos de que son los únicos que saben hacer bien las cosas. Creo que entre la gente más tonta y porfiada que he conocido hay muchos comerciantes y para colmo el 99% creen a pie juntillas que se las saben todas, hasta que se van a la quiebra. Ese sería uno de los mayores problemas del proyecto, yo creo. En fin, en una de esas no hago nada y me evito un montón de problemas.
Que aburrimiento más grande, he estado buscando novelas de Graham Greene, especialmente “Nuestro hombre en la Habana” que no la he podido encontrar en la web. Greene escribió excelentes novelas de espionaje, desde luego “The quiet american” y uno de sus últimos libros antes de morir “El factor humano”. Siempre he pensado como sería una aventura de James Bond escrita por Greene: después de jugar millones en el Casino Royale y arrancr por un pelo de la isla que Explota, Bond volvería a su pequeño departamento en el Soho, con una bolsa de pan y una lata de sardinas, se haría un sandwich y se lo comería solo, mirando a Benny Hill en la tele. Tendría grandes apuros económicos y hasta se robaría algunas libras al MI5 para pagar su tren de vida ostentoso, así es como me imagino a James Bond behind the scenes, según Graham Greene.
En fin, mejor me voy a buscar la novela de una vez por todas. Hasta mañana.