Tomas Bradanovic

10 octubre, 2010

>Le mot juste

Archivado en: armstrong, fitzgerald, vargas llosa — tombrad @ 12:02 am

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Dicen que Louis Armstrong, el gigante musical que inventó el swing, era un tacaño para tocar, usaba muy pocas notas en comparación a los demás músicos de la época, esos que llenaban sus líneas de adornos y florituras para mostrar su destreza. Muy pocas notas, pero cada una era la nota perfecta con el tempo exacto, eso se puede ver bien claro en la versión de Bassin Street Blues donde aparece tocando con los All Stars en l1953. El pianista es Billy Kyle, en batería parece que Danny Barcelona, a los demás no los pude identificar.

Basin Street is the street
where the folks they all live
in New Orleans, the land of dreams…

El problema de tocar tan perfecto es que se convierte en un clásico y no puede superarse, lo que pasó cuando Ella Fitzgerald grabó esa canción -medio desgenerada- Let´s Do It del cancionero de Cole Porter en 1928

Ella grabó muchas versiones de esta canción, pero creo que nunca volvió a superar la primera grabación, donde cantó cada nota justa sin una falla, nunca segundas partes fueron buenas, es lo que le digo siempre al Tomás Jr. Miren por ejemplo esta versión con Count Basie y verán que es cierto.
And that’s why birds do it, bees do it
Even educated fleas do it
Let’s do it, let’s fall in love

Some Argentines, without means do it
I hear even Boston beans do it
Let’s do it, let’s fall in love

Cold Cape Cod clams, ‘gainst their wish, do it
Even lazy jellyfish do it
Let’s do it, let’s fall in love

Ella era de la clase de genios como Armstrong, que las cosas le salían perfectas a la primera, los dos tenían un sentido de la armonía y el ritmo muy por encima del resto del mundo. Frank Sinatra estuvo aprendiendo toda su vida, hasta que cuando viejo finalmente empezó a cantar bien, el talento para algunos es esfuerzo y para otros un don natural.
Me acordaba de estas cosas a propósito de la mot juste, la palabra exacta y la frase perfecta como decía Flaubert: cada sentimiento puede ser expresado de muchas maneras pero tiene una sola mot juste y parece que eso se da en todas las expresiones de arte. Encontré una buena conferencia en Youtube donde Vargas Llosa explica la influencia de Flaubert y varias otras cosas bien interesantes sobre su literatura.

Claro que la mot juste no es la única alternativa, yo soy de los que creen que en el arte todo vale y los exuberantes son igual de necesarios que los clásicos. Pero que rico es cuando uno lee una novela o escucha una interpretación con la mot juste y piensa que es imposible que alguien llegue a superarla, es lo que me ha pasado al escuchar a Satchmo, a Ella Fitzgerald o al leer algunas de las novelas de Vargas Llosa, bien por ellos, los clásicos.

En fin, el Nobel de Literatura para Vargas Llosa, ahora falta el de Economía para José Piñera, ya vendrá, ya vendrá. Mucho de la solidez financiera de algunos países del tercer mundo se debe a sus ideas, a ver si por una vez dejan de regalar el premio a malditos productores de papers que han contribuido poco y nada a la prosperidad de los países.

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