
Otro domingo de flojera, sin ganas de hacer nada me puse a leer las Memorias de una Infancia Dorada del controvertido gurú Rajneesh Chandra Mohan Jain, más conocido como Osho. Mi tocayo Thomas dejó el libro en la casa rodante y me he entretenido leyendo las payasadas del gurú de los Rolls Royce -sus seguidores le regalaron 84 Rolls en total- y del sexo. A partir del libro y algunas entrevistas que vi en Youtube me dió la impresión que se trata de un farsante más, que tipo insoportable, ególatra, escurridizo, con buena lógica para inventar explicaciones, nada más. Que cosa más confusa son las religiones hindues, el propio budismo es un enredo descomunal, seguramente por eso son tan atractivas: mientras más incomprensibles mejor. Demasiada espiritualidad para un solo día.
25 octubre, 2009
Osho y un asado en Azapa
17 septiembre, 2009
Los fabulosos Prati

Y no podía pasar el 18 sin tomar y comer un poquito, mal que mal, los asados de fiestas patrias son una obligación social en estas fechas. Lo más chistoso es que por una falla de planificación -supongo- vamos a tener clases mañana 18 y el sábado 19 todo el día, mientras los demás toman nosotros, los pobres esclavos egipcios, estudiamos. Que tal clase, algo así en el Perú sería inconcebible.
La cosa es que ayer en la tarde Daniel me avisó que lo pasara a buscar como a las 8 PM porque íbamos a tirar una carnecita donde los fabulosos Prati, la gran familia italiana de Arica. Y como se dijo se hizo, así es que pasamos a avisarle a don Mario, el padrone del clan, que a sus ochenta y tantos años no se mueve de su casa a menos que le pongan una botella de Mistral en la mesa, ese es mi ídolo, su sistema para bajar la hipertensión es en base a chunchules y piscola. Cuando sea grande quiero ser como él.
Y así fué como nos juntamos los pelados (yo y Daniel) con los guatones (Alejandro y Aldo) mas algunos amigos y familiares para comer unos entremeses regados con un poquito de cerveza y buen vino, para cortar la grasa. Tal como dice la canción:
No hay guatón que sea mala gente,
ni pelao que sea sinvergüenza,
los dos, aunque parezcan diferentes,
son calcaos si se miran con paciencia.
Los guatones, por ejemplo, son amables,
amigos de la flor, acá, la buena mesa,
un guatón, bonachón, de buena clase,
vale, en plata, casi todo lo que pesa.
¿Y qué me dice Ud. de los pelaos?
sencillos, tranquilos, gente seria,
no hay nada mejor que algún pelao
sentao, por ahí entremedio, en una mesa.
Canto
Como que te viera, guatón, con la Rosalía
la guata p’abajo y las patas p’arriba.
Como que te viera, pelao, con un chuico al pecho
la Juana debajo y los cachos p’al techo.
Hablado
No hay guatón que sea mala gente,
ni pelao que sea sinvergüenza,
los dos, aunque parezcan diferentes,
son calcaos si se miran con paciencia.
Los guatones, por ejemplo, son secos p’al pipeño,
p’al blanco p’al tinto, o lo que venga.
Yo he visto a un guatón hacerle empeño
y comerse una yegua hasta las riendas.
Media docena’e chanchos p’al guatón,
esta es vida ¡carajo! ¿a ver? que se repita
tráigame otro chuico y otro sanguch’ejamón,
no se nos vaya a ir con hambre la visita.
Y qué me dice Ud. de los pelaos?
o son comerciantes o empleados de oficina,
se lo pasan firmando una tarjeta
donde tienen metida media vida.
El pelao? infaltable en el Estadio.
El pelao? insacable en la platea.
No se puede mirar en menos a un pelao, digo yo,
por “chascón” o pelúo que uno sea.
Los pelaos, los guatones,
los que gastan, los mirones.
Pelaos, guatones, guatones, pelaos,
hacen una ruma, bien amontonaos.
Los pelaos y los guatones, en apariencia,
a veces nos parecen diferentes,
pero no (iñor) hay un solo pelao intruso,
cochino y sinvergüenza;
los guatones son, todos, buena gente.
Las fotos pueden verlas AQUI ah también las del partido con Venezuela el otro día. Hasta mañana.
18 octubre, 2008
Contrabandistas por aquí por favor

Finalmente inauguramos la temporada de parcela, después de un largo receso y gracias a la visita de nuestro amigo Franco Bertolone tiramos las primeras carnes a la parrilla en La Parcela del Pueblo. Franco vive en Lima desde hace muchos años y llegó acompañado de Vctor Herrera La Torre, dueño de Gastrotur Perú, uno de los mejores institutos de gastronomía peruana y de los grandes de América Latina.
Victor es sociólogo de origen pero derivó a la gastronomía y su instituto es el referente en el Perú, tiene conceptos muy claros y debe ser una de las personas que más ha hecho por el actual boom gastronómico que tiene el Perú en todo el mundo, una persona muy cálida y sencilla a pesar de su importancia, fue un gusto para mí compartir unas carnes, vinos y un excelente pisco quebranta La Botija, de la viña Tabernero de Ica, si alguna vez tienen la oportunidad de conseguirlo pruébenlo y verán lo que es un buen trago. Las fotos del costillar con papas y pebre pueden verlas AQUI.
Le conversaba a Victor sobre la necesidad de volver a los orígenes, investigar y rescatar la cocina popular peruana que es la base de toda esa gran gastronomía y -a mi modo de ver- algunas veces se desvirtúa con tanta pirotecnia gourmet. El me decía que en realidad toda la buena cocina peruana es popular, que en su mayoría no se ha desviartuado y solamente ha ido cambiando en aspectos formales como la presentación, que antes era muy deficiente. En fin una buena comida, Waldo apareció con unos boquerones marinados en vinagre y aceite espectaculares que dejaron muy conforme a nuestros amigos, Franco por su parte es chef graduado del Cordon Bleu de Lima así es que estabamos con dos expertos en el tema.
Yo no dejo de asombrarme por el amor a la cocina que existe en todo el Perú, lo mismo desde las humildes chicherías como en los caros restaurantes gourmet. A mi me gusta mucho la cocina popular, donde con muy pocos recursos se preparan las comidas más sabrosas con recetas únicas transmitidas de boca en boca, no toda es buena y la presentación casi siempre es deficiente, pero muchas veces se encuentran verdaderas joyas en los lugares menos pensados.