
Dejé de ver el blog de Kenneth Bunker por algunos días y no me había dado cuenta de un interesante artículo que escribió llamado La desigualdad y la Izquierda en América Latina. Aunque soy medio flojo para comentar yo reviso siempre mi lista de blogs de los que me caen bien, igual a veces me pierdo buenos artículos como este.
Kenneth plantea: “la razón central del aumento y consolidación de gobiernos de izquierda se debe a la imposibilidad de los gobiernos de derecha para resolver la desigualdad en la distribución de riqueza. Como resultado, una parte importante de gente ha terminado votantando por sectores que privilegian gobiernos orientados a repartir justicia social por sobre gobiernos orientados a implementar políticas de libre-mercado”. El artículo completo lo pueden leer aquí.
Es muy interesante el artículo y tiene toda la razón, me hace entender como los que se dicen de derecha han perdido el foco cayendo en el juego de prometer igualitarismo, algo tan imposible como prometer que se terminarán los terremotos, porque la desigualdad humana es tan natural como los terremotos o enfermedades. Una verdadera igualdad del ingreso solo podría conseguirse en un régimen totalitario, como la China de Mao o el Pol Pot. Grados intermedios se pueden conseguir restringiendo las libertades y expropiando en mayor o menor medida y eso es a lo que cualquier verdadero derechista debería oponerse.
Hay experiencia histórica y de sentido común, los países comienzan a enriquecer cuando la plata se concentra en los más exitosos, le quitas la plata a los exitosos y la generación de riqueza se va al diablo. Eso lo sabe la gente de izquierda y derecha, no hay que ser un genio para darse cuenta que si le das plata a un borracho o a alguien de poco sentido común, esa fluirá de vuelta rápidamente hacia los que saben mejor acumularla, cualquier política redistributiva se convierte en asistencialismo, dependencia y pobreza de largo plazo.
La izquierda lo sabe pero no le importa, porque su bandera de lucha es la igualdad a los fabianistas no les preocupa en realidad el crecimiento, igual que a los campesinos aimaras que sueñan con que todas las mineras desaparezcan, su objetivo es primariamente asistencialista y enseguida expropiador porque solo con expropiación se puede sostener una distribución pareja del ingreso, no hay otra forma. La izquierda siempre funciona en el corto plazo y entre crisis que causa su asistencialismo.
Los que se llaman de derecha en Chile hoy tienen la misma lógica, ofrecen igualdad y miden la gestión según cuan igual se distribuye el ingreso. Esa derecha es de mentira, es una idea corrompida del ideal derechista de la libertad por sobre el igualitarismo. La verdad es que tanto los fabianistas como la seudo derecha saben que el igualitarismo es imposible a largo plazo,pero buscan el voto ofreciendo igualdad mientras en privado se arreglan con el poder económico para beneficiarse ellos mismos.
Y para el pueblo, asistencialismo, igual que la lotería, el gobierno regala 15.000 laptops para los niños, lógico que hay mucho más de 15.000 niños que quieren laptops, pero el populacho piensa “tal vez para la próxima me toque”, así regalando a 15.000 se puede seducir a 150.000 giles o más, esa esperanza es el secreto de la popularidad que trae el asistencialismo, algo que Farkas o la Lotería de Concepción descubrieron hace rato.
Si existiera una verdadera derecha en Chile partiría por atacar la mitología en torno a la igualdad, la desigualdad no es mala sino natural, la verdadera justicia social consiste en que el que lo hace mejor debe ganar más plata y viceversa, una competencia en cancha pareja no significa que el gobierno le de ventajas a los que han fracasado y ponga handicap a los que tienen éxito, eso es negación de la justicia ¿que significa una cancha pareja? simplemente que nadie tenga privilegios especiales del estado, ni más ni menos.
Los hijos de los pobres deben esforzarse más que los hijos de los ricos eso es evidente, pero los fabianistas lo niegan y mantienen la ilusión de los pobres con el asistencialismo, como ningún gobierno del mundo tiene capacidad financiera para hacer sostenidamente lo que prometen, ofrecen loterías, premios sorpresa y políticas insostenibles o que comprometen la creación de riqueza a futuro.
Y así Sebasián Piñera sigue hablando de subsidios, préstamos blandos y condonaciones, economistas de derecha siguen diciendo que es preferible que “el gobierno regale” 40 mil pesos a los pobres en lugar de bajar 4 puntos de el IVA o eliminar el impuesto específico a los combustibles. Con una derecha así estamos fritos, no vamos a llegar a ningún lado y el pueblo seguirá cayendo en el engaño del asistencialismo hasta que lleguemos a un Hugo Chavez, cuando, enfurecidos por la mala situación e incapaces de identificar por qué se llegó a eso se tiren en los brazos de un gorila demagogo.
Eso es lo que están sembrando ahora, la izquierda y derecha unidas, porque son cobardes, no se atreven a hablar claramente y tienen terror a perder votos.