
Ah, por fin empecé a leer El Capital, por lo menos el libro primero que se llama El Proceso de Producción del Capital, es un marmotreto de 880 páginas y pienso aprovechar de leerlo en mis ratos perdidos si es que no me gana el aburrimiento, por lo menos hasta ahora lo encuentro más entretenido que El Quijote, que es de los pocos libros que nunca pude leer completo, pero estoy recién empezando, en fin, veremos como va la cosa.
Este sábado parece fomingo por lo aburrido, estoy solo en la casa y mi amigo el Mouse no se ha aparecido a invitarme una cerveza, seguro que anda pato igual que yo ¡es la crisis de Wall Street!, pero ya viene la buena vida de nuevo, ya viene, que venga y que nadie la detenga. Algunos amigos se quejan porque han perdido harta plata por la crísis, eso es lo malo de tener ahorros pues, jamás están seguros: si los guardas debajo del colchón se incendia la casa o te entran a robar y chao, si los pones en el banco el banco tiene problemas y chao, si los metes a un negocio la cosa se pone mala, el negocio se va al diablo y chao. Nada es seguro en este cochino mundo, excepto los cuernos y la muerte, son las únicas dos grandes seguridades de la vida según la Ley de Bradanovic: del gorreo y de la muerte no se salva nadie.
Hay palabras bonitas y eso uno lo nota más en otros idiomas que en el propio, por ejemplo en inglés las palabras que me gustan son musings (reflexiones), errands (hacer diligencias) y en menor medida rambling (paseando, vagabundeando), por eso debe ser que me gustaban los ramblers y algo debe tener que ver esos paseos al borde del mar que en los países hispanos se llaman la rambla, en Arica tuvimos una donde hoy está el puerto. La entrada de hoy es como un paseo por la rambla, perfectamente inútil excepto para pasar el rato.
Y para no parecer snob leyendo Das Kapital, también le estaba dando una repasada a La Guerra de las Colas, un libro “escrito” por Roger Enrico cuando era presidente de Pepsi-Cola, escrito entre comillas porque se lo redactó un goma, pero tiene una parte simpática cuando habla sobre el liderazgo:
“Y con los hechos en la mano, el individuo puede convertirse en empresario, gerente general sin título -un campeón. ¿Que hace un campeón en una compañía? Corre por los pasillos gritando “siganme muchachos”. Y si lo dice en forma lo suficientemente persuasiva, con bastante sustancia, ¿que ocurre?. Que lo siguen”.
A todos cuando les va bien les gusta creerse líderes y se ponen a dar consejos, cuando se le sacan todos los adornos un líder es un tipo popular, nada más que eso. Hitler fué un gran líder, no es gran cosa, basta con prometer y regalar, miren a Farkas nomás. El problema es cuando estamos llenos de autoridades y ni un líder como pasa en Arica, unos han sido electos apenas, usando el soborno, el parentezco, las maquinarias partidistas, ni sus partidarios los respetan. A los nombrados por el gobierno menos.
Si vemos a tipos que un tiempo atrás andaban cesantes o vendiendo en la calle y de un día para otro aparecen convertidos en autoridades: el que ayer andaba con ropa vieja y alpargatas aparece con su terno de Johnsons almorzando habitualmente en el restaurant más caro de la ciudad. Entonces se produce en la gente un sentimiento raro y chocante, como cuando el maestro Cárdenas se ganó la Polla Gol años atrás, tienen el cargo pero no el respeto. No les importa mientras dura, pero el drama es cuando se termina el cargo o la cuña política y tienen que volver a su estado normal.
Como no pueden hacer otra cosa representan su charada de autoridades y hacen anteponer el título de honorable, seremi o lo que sea antes de su nombre, ponen cara seria en las ceremonias y se las dan de intelectuales en las entrevistas. Eso enfurece a las personas corrientes y explica buena parte del resentimiento contra los políticos: la envidia, en el fondo todos los envidiamos, si un idiota así puede ser autoridad ¿por que no yo?. Lástima, ya pasó la micro y la mesa fué servida hace rato.
Y por lo general son buenas personas, sencillos y amigos de sus amigos, aunque unos pocos se vuelven locos con el poder la mayoría lo ejerce como si estuviera actuando, las autoridades en confianza son buenos tipos, igual como el maestro Cárdenas cuando se ganó la Polla Gol, pero nadie los quiere. En Arica pasa una cosa rara y potencialmente peligrosa: no hay ni una autoridad que sea popular, ni un solo político popular, son aborrecidos hasta por sus propios partidarios cuando pueden hablar en confianza.
Cambiando de tema, otra familia de USA que se quiere trasladar a Chile, he recibido un montón de consultas ultimamente, creo que la alternativa de venirse se está haciendo mucho más atractiva por estos días, de eso escribí para La Estrella del próximo miércoles. Bueno, mejor me voy a dormir, los dejo con la plegaria de Vueltas Nocturnas o Experiencias Sexuales de dos Gemelos Siameses de Truman Capote, aquí va:
Ahora me voy a dormir, ruego a Dios mi alma guardar
y si en el sueño debiese morir, ruego a Dios mi alma llevar
Buena ¿no?, hasta tomorrow.