Día de paseo, este domingo nos juntamos con Greg, Judy y Tim Clanton, un doctor de Kansas que anda de vacaciones por acá para salir de paseo. Y nos fuimos a almorzar a el restaurant boliviano de la Dominga, detrás del Terminal Agropecuario para probar el afamado fricasé, plato típico del altiplano boliviano. No me decepcionó, es una sopa de maíz muy espesa con papas chuño y grandes pedazos de pernil de chancho, tiene algo de ají, papas chuño y muchísimo ajo, me gustó el fricasé, espero comerlo de nuevo en el futuro.
22 agosto, 2010
Domingo y no fomingo
30 agosto, 2009
Más sobre el agua en Arica
La economía del agua es un tema que se comienza a discutir cuando se hace escasa y su calidad se deteriora, antes de eso, el agua tiende a ser tratada como un recurso infinito y de precio cercano a cero, incluso se habla de el derecho humano al agua, como algo a lo que todos los seres humanos debieran poder acceder sin importar ningún factor externo a su propia necesidad. En la ciudad de Arica el agua fue muy escasa entre los años 1993 y 1997 principalmente debido a grandes pérdidas por falta de inversión en infraestructura, cuando la empresa era estatal. El agua era racionada y solo la teníamos unas pocas horas en el día.
El ciclo del agua dulce en Arica es más o menos así:
Donde los principales recursos provienen de:
Canal de Azapa
Acuífero de Azapa
Acuífero de Lluta (Desalari)
Río Lluta
Vertientes naturales de Azapa
Pozos de la ciudad de Arica
Y los principales contaminantes son el boro, cloruros, sólidos disueltos y dureza total. Las pérdidas se deben principalmente a roturas de cañerías matrices por razones de suelo, paso de vehículos pesados y sismicidad propia de la zona. El reuso de aguas en la ciudad es mínimo, excepto en el caso de la central hidroeléctrica de paso de Chapiquiña que entrega las aguas al canal de Azapa. Las aguas servidas son arrojadas al mar con un caudal de 500 lt/seg
Existe una singularidad importante en el uso del agua para riego en Arica y es que se trata de la única ciudad en el mundo con actividad agrícola y casi total ausencia de lluvias. Esto tiene como consecuencia que toda agua que se dedique al riego está compitiendo de manera directa con el agua requerida para el consumo humano. Esto cual no sería problema si se dispusiera de una cantidad ilimitada de aguas superficiales o subterráneas, pero no es el caso, el agua en la ciudad es un recurso escaso lo que justifica más que en cualquier otro lugar la aplicación de criterios económicos a su distribución, pues la economía es precisamente la ciencia social que se ocupa de la distribución eficiente de recursos escasos.
El sistema de distribución de agua potable y evacuación de aguas servidas también es concesionado a empresas privadas en Chile, las tarifas son fijadas cada 5 años por la Superintendencia de Servicios Sanitarios en base a los costos marginales de una empresa modelo, ficticia la cual debería prestar un servicio con características de calidad, cobertura, eficiencia, inversiones en operación, mantención y expansión de la infraestructura.
Un balance del agua dulce en Arica sería más o menos así:
Algunos aspectos notables y divertidos (para que nos vamos a poner amargos) se los cuento a continuación:
29 agosto, 2009
El mega error estratégico

Otro día completo en clases. Me metí a un curso de perfeccionamiento y como trabajo tengo que escribir un paper a partir de la investigación base que hicieron unos alumnos, en mi caso una memoria con un modelo para estimar la demanda de agua potable en Arica hasta el 2020, todo el día leyendo sobre eso y me encontré con varias sorpresas interesantes.
15 febrero, 2009
El precio del progreso

El otro día escuché decir a un amigo que la familia Lombardi estaba haciendo un buen negocio vendiendo tierras de Azapa a una empresa norteamericana productora de semillas. También he visto algunas visitas desde estas semilleras en USA a mi Alternative Guide por lo que supongo que debe haber un negocio emergente que podría cambiar la naturaleza del valle igual como ha pasado en casi todo el campo del sur de Chile.
El Valle de Azapa es uno de los pocos lunares donde todavía no llega la agroindustria o las forestales, que transformaron los campos chilenos a partir de los ochentas. Todavía el valle está en manos de pequeños agricultores, muchos que trabajan financiados por algún truculento intermediario de Santiago, siempre al borde de la ruina y otros que lavan dinero del tráfico de drogas con técnicas de cultivo costosas e ineficientes.
Si las industrias semilleras despegan en Azapa es probable que la naturaleza del valle cambie completamente y ya no veamos los cultivos de olivos, tomates o narco/tomates, y empecemos a ver como se llena de invernaderos herméticos y bien resguardados, los antiguos temporeros ilegales del Perú y Bolivia serán reemplazados por obreros agrícolas, tal como ha pasado en el resto del país, donde el huaso ya es una curiosidad de exibición solo para las fiestas patrias.
Será un cambio triste para nuestra ciudad, perderemos un lindo valle de pequeños cultivos pero que diablos, las ventajas comparativas hay que aprovecharlas, nos guste o no tarde o temprano tenían que llegar. Este cambio viene con algunos peligros que hay que tener en cuenta, el agua es un bien escaso en la ciudad y las empresas que lleguen tratarán de apropiarse de toda la que puedan, aprovechando su gran tamaño, las autoridades estarán bien dispuestas a bajarse los pantalones aún a costa de perjudicar a quienes vivimos en la ciudad. Tal vez por ahi se explica el absurdo proyecto de la desaladora a costo de fondos fiscales.
El negocio de las semillas es fundamentalmente un asunto basado en patentes, propiedad industrial, etc. donde es fundamental impedir el robo y el contrabando, me imagino que de prosperar las semilleras vendrán de la mano las empresas de seguridad a instalarse entre nosotros.
Seguramente va a pasar lo mismo en Azapa, tal vez ya esté pasando y los Mozó, Lombardi, Carbone y tantos otros darán paso a empresas norteamericanas que terminarán comprando gran parte del valle, adiós olivos, hola semillas. Al final hasta los traficantes van a terminar vendiendo sus narco tomates. Es el precio del progreso, no hay nada que hacer.
2 noviembre, 2008
El abuelo se gastó la suerte

Estaba en pijama, como a mediodía cuando me pasó a buscar Nelson en su tractor verde ¡súbete que se está ahumando la carne! me dijo, yo que no me había bañado, ni afeitado ni nada, pero igual me vestí apurado y salimos para la Parcela del Pueblo a comernos unas carnes al cilindro como le llaman en Perú al tambor ahumador.
Me divertí mucho porque estaba el Jote Jr-Jr, es decir Daniel nieto, futuro dueño de la parcela y con el que tenemos muy buenas migas. La verdad es que me entretengo más con los niños que con los viejos ¿por que será?. Había un borgoña de vino tinto con chirimoyas -me debo haber tomado una jarra completa- luego una cazuela de gallina de campo, nada de super-pollos, y en el ahumador pusieron pechugas de pollo y costillar de chancho. Yo ataqué las pechugas con ensalada chilena y pebre. Exquisito, incluso accedí a compatir mi hamaca con Daniel el Travieso, donde nos balanceamos felices cantando el twist del esqueleto, todo perfecto, las fotos pueden verlas aquí.
Yo, un día pensé por qué no había llegado todavía a millonario (nunca lo vi como algo imposible, la verdad es que siempre lo he esperado como resultado natural de mi “gran talento”), y me di cuenta de lo que me faltaba para conseguirlo era:
1 – Más sacrificio
2- Mas trabajo
3- Más cara de palo
4- Más disposición a arriesgarme
5- Menos vergüenza y preocupación por la opinión ajena
Etc.etc.
El punto es si era yo capaz de cambiar así mi personalidad y, suponiendo que si lo era ¿me convendría hacerlo?. Pensándolo bien el objetivo final no era ganar plata sino lo que podría comprar con la plata, comprar cosas, no trabajar y que el resto de la gente me admire o me envidie.
No creo que valga la pena trabajar para no trabajar, sacrificarse para comprar cosas que no alcanzaré a disfrutar y cagar a medio mundo para que me admiren, si el costo van a ser muchos los que me desprecien, o me envidien en el mejor de los casos. Creo que muchos ricos, cuando llegan donde querían sufren una desilusión (o espero que así sea).
4 octubre, 2007
Un ariqueño neto menos
Ayer estuvo revolucionada toda la casa porque murió sorpresivamente un tío de la Pilar, don Enrique Henry que ya andaba bordeando los noventa tuvo una neumonitis y mi suegra, que lo fué a ver al hospital, se encontró que inesperadamente había muerto. Me tocó ver el proceso de transmitir la noticia y todo eso, muy impresionante.
El caso es que el tío Enrique era uno de los pocos lectores de mi columna en el diario, no se la perdía miércoles por medio, me daba ideas y me iba a prestar la Enciclopedia de Arica porque -como ariqueño neto- le gustaban todos los temas de la ciudad. Que diablos, un lector menos, además me pasaba el diario así es que me evitaba comprarlo.
Un ariqueño menos de la gran familia Henry Carbone, tradicionales del Valle de Azapa. Algo muy típico de hace unos dos siglos atrás fue que llegaron inmigrantes europeos al Valle que se casaron con negras venidas de africa propietarias de tierras, de allí salieron varias de estas familias mixtas como los Heny (de Francia), los Carbone (de Italia) o los Karl (de Alemania), emparentados con los Albarracín o Corbacho. originarios de Africa. Durante muchas décadas de trabajo esas familias fueron dueñas del Valle hasta que llegaron nuevos inmigrantes que los han ido desplazando.
Así es como el Valle de Azapa se ha ido convirtiendo en un lugar lleno de tradiciones y cosas raras como alemanes con pelo mota y con costumbres que no existen en ningún otro lugar de Chile. Mis saludos para el tio Enrique, ex aduanero y convencido de la zurda, adonde se encuentre ojalá que pueda seguir leyendo La Estrella. Así es Arica, uno se va, tres llegan.
Leo en el diario que casi se van a las manos en el consejo municipal entre los que atacan y los que defienden al alcalde Valcarce. Que estupidez más grande, los que están en política ni siquiera debieran pronunciar la palabra ladrón, hay demasiada ropa tendida, partiendo por los mismos que hablan. Dejen tranquilos a los tribunales nomás, que hagan su trabajo total, todos sabemos como se hacen las cosas en Arica así es que no es hora de que aparezcan falsos moralistas ni apoyos incondicionales.
A otra cosa, sigo atrasado con mis asuntos, ayer estuvimos toda la tarde en la implementación del nuevo video chat erótico que se va a poner en el RapaNui, ¡primero el bar y después el mundo! así es que si alguien tiene idea de un buen programa para eso a precio razonable que me pase el dato. Siempre quise incursionar un poco en alguna área vinculada con la pornografía, creo que es un negocio muy interesante por decir lo menos. Bueno, en el bar ya estamos casi-casi, creo que esta semana parte la cosa. En todo caso algo he avanzado en el tema porque creo que yo y Hugh Hefner somos los únicos que trabajamos en pijamas, algo tenemos en común, a mi solo me falta la mansión y las conejitas pero por algo hay que empezar.
Mientras escribo esto tocan la puerta un par de viejas de los testigos de Jehová, que pelmazos más grandes, yo los estoy mirando desde arriba y las dejo golpear, que les ladre el Beppy, que les tiene especial antipatía, será perro pero no tonto. Perdonen si ofendí a alguien, bah, que me importa, malditos pelmazos. Hasta mañana.
>Un ariqueño neto menos
>
Ayer estuvo revolucionada toda la casa porque murió sorpresivamente un tío de la Pilar, don Enrique Henry que ya andaba bordeando los noventa tuvo una neumonitis y mi suegra, que lo fué a ver al hospital, se encontró que inesperadamente había muerto. Me tocó ver el proceso de transmitir la noticia y todo eso, muy impresionante.
El caso es que el tío Enrique era uno de los pocos lectores de mi columna en el diario, no se la perdía miércoles por medio, me daba ideas y me iba a prestar la Enciclopedia de Arica porque -como ariqueño neto- le gustaban todos los temas de la ciudad. Que diablos, un lector menos, además me pasaba el diario así es que me evitaba comprarlo.
Un ariqueño menos de la gran familia Henry Carbone, tradicionales del Valle de Azapa. Algo muy típico de hace unos dos siglos atrás fue que llegaron inmigrantes europeos al Valle que se casaron con negras venidas de africa propietarias de tierras, de allí salieron varias de estas familias mixtas como los Heny (de Francia), los Carbone (de Italia) o los Karl (de Alemania), emparentados con los Albarracín o Corbacho. originarios de Africa. Durante muchas décadas de trabajo esas familias fueron dueñas del Valle hasta que llegaron nuevos inmigrantes que los han ido desplazando.
Así es como el Valle de Azapa se ha ido convirtiendo en un lugar lleno de tradiciones y cosas raras como alemanes con pelo mota y con costumbres que no existen en ningún otro lugar de Chile. Mis saludos para el tio Enrique, ex aduanero y convencido de la zurda, adonde se encuentre ojalá que pueda seguir leyendo La Estrella. Así es Arica, uno se va, tres llegan.
Leo en el diario que casi se van a las manos en el consejo municipal entre los que atacan y los que defienden al alcalde Valcarce. Que estupidez más grande, los que están en política ni siquiera debieran pronunciar la palabra ladrón, hay demasiada ropa tendida, partiendo por los mismos que hablan. Dejen tranquilos a los tribunales nomás, que hagan su trabajo total, todos sabemos como se hacen las cosas en Arica así es que no es hora de que aparezcan falsos moralistas ni apoyos incondicionales.
A otra cosa, sigo atrasado con mis asuntos, ayer estuvimos toda la tarde en la implementación del nuevo video chat erótico que se va a poner en el RapaNui, ¡primero el bar y después el mundo! así es que si alguien tiene idea de un buen programa para eso a precio razonable que me pase el dato. Siempre quise incursionar un poco en alguna área vinculada con la pornografía, creo que es un negocio muy interesante por decir lo menos. Bueno, en el bar ya estamos casi-casi, creo que esta semana parte la cosa. En todo caso algo he avanzado en el tema porque creo que yo y Hugh Hefner somos los únicos que trabajamos en pijamas, algo tenemos en común, a mi solo me falta la mansión y las conejitas pero por algo hay que empezar.
Mientras escribo esto tocan la puerta un par de viejas de los testigos de Jehová, que pelmazos más grandes, yo los estoy mirando desde arriba y las dejo golpear, que les ladre el Beppy, que les tiene especial antipatía, será perro pero no tonto. Perdonen si ofendí a alguien, bah, que me importa, malditos pelmazos. Hasta mañana.
10 junio, 2007
Cazuela de gallina negra
Sigue la ola polar en Arica, hoy salió el sol pero igual como los políticos no calentó a nadie. Ante esta situación al professor Viera se le ocurrió que preparáramos una cazuela de gallina negra en la parcela. Y así fue: como se dijo se hizo.
Lo malo es que me tuve que levantar muy temprano, a las 9 de la madrugada estábamos saliendo para el Terminal Agropecuario para comprar los ingredientes para la cazuela, porque la gallina de campo ya se la había comprado a don Fernando.
Y así nos aprovisionamos de cilantro, perejil, papas, choclos, zapallo, ajo, cebolla, rocoto, porotos verdes y como la carnicería estaba al lado aprovechamos de comprar unos costillares de chanchito que son muy buenos para el colesterol ¡lo suben altiro!, Daniel tenía chuchoca en la parcela, para espesar el caldo.
Pero como dijo Arturo Prat ¿almorzó toda la gente? nosotros no habíamos desayunado, así es que pasamos al famoso almacén “La Luz” a la entrada del Valle de Azapa para aprovisionarnos de un desayuno al estilo Salvador Allende: con empanadas y vino tinto.
Luego me tocó encender el fuego de la cocina a leña, cosa que hice con algunas dificultades, pero después de un ratito la tenía ardiendo como el infierno. Mientras tanto Viera encendía el horno de barro para meter los costillares.
Una pausa que refresca, una saludable cerveza me empezó a poner a tono, pero para que no fuera todo vicio también tomé varios vasos de jugo de maracuyá, directo de la planta al vaso. Mientras tanto la olla iba ardiendo y la cazuela preparando.
Después pasé a buscar a la Pilar y al Tomás Jr. cuando llegamos ya estaban todos los demás, sentados y atacando la cazuela. Yo me comí un plato de puro caldito con choclo, pero el costillar lo ataqué sin piedad. Finalmente la Rosario preparó unas sopaipillas pasadas con té especiales para terminar nuestra comida de campo en una congelada tarde de domingo.
En fin ¡cuando se terminarán estos malditos gobiernos de la Concertación que nos tienen a todos muertos de hambre! Ahora me voy a hacer la digestión, hasta mañana.
>Cazuela de gallina negra
>
Sigue la ola polar en Arica, hoy salió el sol pero igual como los políticos no calentó a nadie. Ante esta situación al professor Viera se le ocurrió que preparáramos una cazuela de gallina negra en la parcela. Y así fue: como se dijo se hizo.
Lo malo es que me tuve que levantar muy temprano, a las 9 de la madrugada estábamos saliendo para el Terminal Agropecuario para comprar los ingredientes para la cazuela, porque la gallina de campo ya se la había comprado a don Fernando.
Y así nos aprovisionamos de cilantro, perejil, papas, choclos, zapallo, ajo, cebolla, rocoto, porotos verdes y como la carnicería estaba al lado aprovechamos de comprar unos costillares de chanchito que son muy buenos para el colesterol ¡lo suben altiro!, Daniel tenía chuchoca en la parcela, para espesar el caldo.
Pero como dijo Arturo Prat ¿almorzó toda la gente? nosotros no habíamos desayunado, así es que pasamos al famoso almacén “La Luz” a la entrada del Valle de Azapa para aprovisionarnos de un desayuno al estilo Salvador Allende: con empanadas y vino tinto.
Luego me tocó encender el fuego de la cocina a leña, cosa que hice con algunas dificultades, pero después de un ratito la tenía ardiendo como el infierno. Mientras tanto Viera encendía el horno de barro para meter los costillares.
Una pausa que refresca, una saludable cerveza me empezó a poner a tono, pero para que no fuera todo vicio también tomé varios vasos de jugo de maracuyá, directo de la planta al vaso. Mientras tanto la olla iba ardiendo y la cazuela preparando.
Después pasé a buscar a la Pilar y al Tomás Jr. cuando llegamos ya estaban todos los demás, sentados y atacando la cazuela. Yo me comí un plato de puro caldito con choclo, pero el costillar lo ataqué sin piedad. Finalmente la Rosario preparó unas sopaipillas pasadas con té especiales para terminar nuestra comida de campo en una congelada tarde de domingo.
En fin ¡cuando se terminarán estos malditos gobiernos de la Concertación que nos tienen a todos muertos de hambre! Ahora me voy a hacer la digestión, hasta mañana.