Tomas Bradanovic

2 noviembre, 2009

Tantas cosas raras

Archivado en: baterias, fusion — tombrad @ 1:52 pm

Llegó la nota de mi trabajo de marketing: 5 de un máximo de 7, siempre me he sacado esa nota en pruebas y trabajos, desde chico soy el “señor cinco”. Me critican por opinólogo, que me gusta más opinar que estudiar y es cierto. Pero que diablos, yo creo que lo más importante es hacerse una opinión y sostenerla, la respuesta correcta es para los seguidores dijo el picado. Claro que cuando yo mismo hago clases tengo una plantilla con las respuestas correctas, así es más fácil corregir, si fuera mi propio alumno me pondría puros 5. El único que me ponía nota por originalidad era Tito Torres cuando nos enseñó electromagnetismo, eso me salvaba porque la maldita operatoria era una tortura. Claro que todos dicen que el Tito, gran científico, era mal profesor, así es que esas notas tal vez no valían mucho. Bah, para mi fue uno de los mejores profesores que he tenido.
¡Como me desespera cargar las baterías! El día que inventen un notebook que se cargue durante 15 minutos y dure un mes, recién entonces me asombraré de la tecnología, todo lo demás son tonteras. Cualquiera que tenga un notebook o un teléfono celular conoce bien el problema: a medida que el aparato tiene más capacidad y funciones menos dura la carga de la batería y lo que es peor, después de un tiempo de uso las recargas empiezan a durar menos tiempo hasta que al final la batería ya no sirve.
Esa es la razón por la que los autos eléctricos -que se inventaron antes que los de gasolina- nunca han sido prácticos, por eso comprar un auto híbrido es bastante riesgoso. Por más tecnología que hayan inventado para aumentar la eficiencia de las baterías, estas todavía funcionan en base a reacciones químicas que irremediablemente degradan el material con que están fabricadas.
Mi Mitsubishi Colt 1981 (AKA “Green Monster”) funciona perfectamente después de 28 años de uso y cientos de miles de kilometros recorridos ¿cuantos ciclos de carga y descarga irán a durar las baterías de un auto híbrido?. El problema de almacenar energía eléctrica de manera eficiente no parece ni cerca de solucionarse, los principales problemas son una mala relación energía/peso, energía/volumen y el número limitado de ciclos de carga y descarga. En electrónica se pueden hacer milagros con casi todo, menos con las baterías. Es un problema que lleva un estancamiento conceptual de más de cien años.
Apareció este reportaje en 60 minutes acerca de la fusión fría. Seguramente algunos recordarán que hace varios años un par de científicos anunciaron haber logrado una reacción de fusión nuclear a temperatura ambiente usando solo métodos químicos, al final el experimento resultó un fiasco que arruinó de por vida la carrera de ambos científicos. Ahora aparece un experimento que “podría” ser explicado por una fusión nuclear a temperatura ambiente. Si algún día se logra algo así nos olvidamos para siempre del petróleo, de las centrales nucleares y todo lo demás. Energía infinita y barata sería el Santo Grial para la economía del mundo.
El combustible perfecto hasta el momento son los derivados del petróleo, descontando la fisión nuclear que necesita enormes instalaciones (y deja residuos muy impopulares), no hay nada que supere a un vaso de gasolina en cuanto a potencia por unidad de volumen. Bueno, tenemos el TNT, el C-4 y otros explosivos pero dudo que sea muy práctico un motor a dinamita. La cosa es que la energía eléctrica debe ser sin duda la que se use en el futuro para casi todo, pero no es fácil generar electricidad, para eso debemos usar motores o sea calor: cambiar calor por electricidad es lo más eficiente que existe, mientras que lo menos eficiente es generar electricidad con luz del sol.
El experimento que describen es muy curioso, por lo que pude ver alimentan con electricidad una lámina de paladio sumergida en una solución, lo que provoca un pequeñísimo aumento de temperatura, haciendo los cálculos parece que el calor producido es ligeramente superior al que teóricamente debería producir la electricidad en un balance energético, o sea se está produciendo una pequeñísima cantidad de energía “extra” que se atribuye a un fenómeno de fusión nuclear.
Algunos críticos dicen que generar tan pequeñas cantidades de energía solo son una curiosidad científica, ni siquiera pueden entibiar una taza de té. Sin embargo si fuese cierto que se puede provocar la fusión a temperatura ambiente tendríamos a la mano la fuente de energía más eficiente que existe. Con muy poca materia -y la ayudita de una bomba de fisión como encendedor- tenemos el único método conocido para crear una fusión nuclear: la bomba H, claro que ese es el método de la fuerza bruta (la Bomba del Zar de 3 etapas, detonada por la URSS en 1961 fue la explosión más grande jamás producida por humanos, equivalente a 50 millones de toneladas de TNT).
En fin: la batería perfecta y la fusión en frío, a ver si alcanzo a ver alguna de esas dos cosas antes de estirar la pata, espero que si, eso si que sería un avance impresionante. Hemos visto tantas cosas en los últimos años: el matrimonio de Gonzalo Cáceres, las torres gemelas, yo trabajando de funcionario municipal en Tacna, nada es imposible. Hasta mañana

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