Tomas Bradanovic

30 abril, 2009

Uno menos

Archivado en: beppy, muerte — tombrad @ 8:10 am

  • Con profundo pesar comunicamos el sensible fallecimiento de quien en vida fuera nuestro perro El Beppy, cuyos restos están siendo velados en el patio de la casa ahora mismo. No habrá misa ni funerales. Beppy 2001-2009+
Una muerte en la familia, sin decir agua va el Beppy amaneció muerto, probablemente envenenado, porque como en casi todos los barrios de Chile, tenemos a un vecino anti perros que reparte cebos con veneno en la calle. Mi suegra todavía anda lloriqueando y mi suegro don Pepe, que era su mejor amigo, anda con un humor de perros muy ad-hoc. Justo unos días atrás estaba pensando en el problema de que hacer con el cadaver si se moría, era un perro bastante grande, así es que mandamos a buscar a un viejito para que lo entierre en los cerros cercanos. Nada de funerales: el muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Ahora tenemos que conseguir otro perro, ojalá encuentre un pastor alemán porque es una raza muy noble, el Beppy siempre tuvo buen carácter. Por pura coincidencia estábamos conversando anoche -al calor de una cerveza- con mi tocayo acerca de la muerte,  el trabajó muchos años en el campo de la neurociencia así es que tiene experiencia bien interesantes del asunto, me comentaba que ese sentimiento de ser únicos es en buena parte ilusorio, somos más una organización que una unidad, como una ciudad con millones de personas que se van muriendo desde el momento en que nacemos. 
Según sus ideas, el cree que existe alguna clase de trascendencia después de la muerte pero no es individual, yo no esoy muy convencido, puede ser, pero si se pierde la individualidad para efectos prácticos es lo mismo que desaparecer, no le veo mucha diferencia. En fin, el Beppy ha muerto, ¡viva el Beppy! que venga el siguiente, al que ya le tengo un nombre: adivinen cual (Beppy pues, cual otro). En fin, para allá vamos todos, no se olviden de la Ley de Bradanovic “de los cuernos y de la muerte no se salva NADIE”.
Y a propósito de muerte, todos andan asustados con la influenza porcina y desde que salieron las primeras noticias yo empecé a escuchar las teorías conspirativas de que eran los grandes laboratorios esparciendo gérmenes para aumentar sus ventas. Que tontera más grande, la gente pierde la cabeza cuando se asusta, no hay nada más poderoso que el miedo. Los que leyeron el excelente libro de Albert Camus La Peste recordarán muchas actitudes de la gente cuando se sienten aterrorizados, que tanto si las pestes son naturales, todos tendremos que estirar la pata en algún día así es que no sacan nada con aterrorizarse.
Hoy apareció en la Estrella la noticia que un pintoresco empresario peruano de apellido Flores, fugado del país por una denuncia de violación a su hijastra y ahora encontraron que estaba viviendo en Tacna. Se había hecho la cirugía plástica y no lo reconocería ni su mamá según sus propias palabras. Claro que una cosa no consiguió cambiar: en que siguió estafando a la gente tal como hizo con la Corfo en Arica, con el cuento que iba a convertir la ropa usada en frazadas. Yo me dí cuenta del engaño desde el principio, cuando era considerado como un genio en el gobierno local, yo ví clarito que no era más que un mitómano.
Un tipo muy extraño, a propósito de nada decía ser agente del Mossad y usaba un auto supuestamente blindado, tenía amistad con gente relacionada a servicios de inteligencia local y contaba historias fantásticas acerca de si mismo, seguramente puras mentiras. En fin, los hizo cholitos a todos, la cosa es que el agente del Mossad seguramente tendrá que arrancar a otro lado porque en Tacna se le volvió a poner pesada la pista.  
Así es la cosa, unos se mueren y otros nos quedamos vivos, ya nos llegara el turno, es cosa de tener un poco de paciencia nomás. Hasta mañana.

24 junio, 2008

Vida de perros

Archivado en: beppy, perros — tombrad @ 6:57 pm

Tal vez fué en la época de las cavernas cuando empezó la asociación entre los cavernícolas y los lobos, que después evolucionaron en hombres y perros respectivamente. A mi siempre me ha llamado la atención por que se produjo esta asociación tan cercana con los perros en lugar de los chimpancés, que son mucho más inteligentes, sofisticados y probablemente más útiles para cazar, ya que ese debe haber sido el interés primitivo para asociarse.

Parece que fue el perro quien eligió al hombre y no al revés, tal vez en épocas antiguas, cuando el hombre pasó a ser un depredador exitoso, los perros lo empezaron a seguir para comer las sobras y por este interés egoísta al principio, empezaron a trabajar juntos hasta llegar a su condición de hoy como el mejor amigo del hombre. La relación entre hombres y perros es en muchos casos un ejemplo de buena sociedad, que deja contentas a las dos partes.

¿Por que no los chimpances? eso muestra, yo creo, que la inteligencia y la similitud no es lo más importante a la hora de escoger un socio, los monos, mucho más inteligentes son también más egoístas y en poco tiempo de convivencia pasan a competir y quitar espacios a las personas. En algunas partes de la India, donde los monos son sagrados, se han hecho muy difíciles de controlar porqu tienen el natural instinto de predominar. Los perros en cambio se destacan por la fidelidad casi incondicional, que es lo que hace tan agradable tener uno cerca.

En América del Sur, como en la mayoría de los lugares donde la riqueza no es abundante, no hemos perdido esta relación utilitaria con los perros que son vistos mucho más como animales de trabajo que como mascotas, acá -en general- no los tratamos como personas ni les atribuímos características humanas como en muchos países desarrollados. No nos obsesiona su bienestar y en general dejamos que se las arreglen solos. Pero si los consideramos como buenos socios, nos preocupamos de alimentarlos y darles su casucha. Incluso a los perros vagos no les falta la comida y son considerados acá más o menos parecidos a los homeless humanos.

Aunque no tengamos un lenguaje amplio en común, cualquiera que tenga un perro sabe que nos podemos comunicar a un nivel bastante sofisticado. El Beppy entiende muchas palabras que yo digo sin necesidad de gestos ni de subir la voz, todo lo contrario, usando un tono neutro y una voz baja es mucho más fácil conseguir que obedezca. Como he tenido muchos perros puedo afirmar que tienen un carácter tan distinto como las personas: hay distraídos y enfocados, introvertidos, humoristas, cariñosos o de mal carácter, igualito que las personas.

El mismo perro puede raccionar muy distinto en diversas situaciones: el Beppy me obedece automáticamente dentro de la casa, pero en cuanto salimos a la calle deja de hacerme caso, me ignora completamente y hace lo que se le da la gana, si lo dejo suelto en la calle no hay manera que me obedezca, va donde quiere y vuelve cuando quiere sin prestar ninguna atención a lo que le digo. ¿Son inteligentes los perros? es una pregunta difícil, lo que no hay duda es que deben ser los animales más fáciles de entrenar que existen, pueden aprender muchas cosas y eso de que no puedes enseñar un truco nuevo a un perro viejo es una tremenda mentira como lo demostraron los mithbusters.

En fin, vida de perros, de todos los que he tenido ninguno le he notado tanta nobleza y lealtad como al Beppy, tal vez sea la raza pero a veces se sienta al frente mio y se queda mirándome con una cara de “eres mi amigo”, que realmente me hace sentir muy conectado con él. Además como se crió en mi casa desde muy chico tiene la misma personalidad que yo y el Tomás Jr. no le gustan mucho los cariños, es poco demostrativo, pero cuando hay que aperrar, aperra.

En fin, solo quería escribir unas líneas sobre mi socio el Beppy, Canis lupus familiaris, que tan bien nos sirve ladrándole a todo el mundo y espantando a los ladrones con su supuesta fiereza. Desde que lo tenemos jamás se han entrado a robar, pese a que robar en mi casa sería más fácil que comer pan. Bien por el Beppy, mi socio, que ayer, en vísperas de San Juan cumplió 7 años, equivalentes a unos 55 años humanos ¡tenemos casi la misma edad!. Bueno, feliz cumpleaños perro maldito.

Post Data: Sobre el nombre Beppy, -respondiendo a varias preguntas que me han hecho al respecto y que insinuarían que Beppy es un nombre medio gay- voy a aclarar el asunto en seguida: puedo asegurarles que es un nombre de hombre, en algún escrito de Humberto Eco se menciona que Beppy es el diminutivo que a veces se usa en Italia para José. aunque en el Diario de Ana Frank también se menciona a una niña llamada Beppy. Cuando yo era chico teníamos un amigo alemán que se llamaba así, había estado en la guerra y tenía pedazos de granada en la cabeza. El caso es que este “amigo” estafó a mi mamá con plata, entonces ella decidió que al primer perro que tuviésemos le íbamos a poner Beppy. Y así lo hicimos y a los sucesivos perros que he tenido les he seguido poniendo el mismo nombre, ya voy en Beppy IV, aunque ahora ya es de cariño.

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