No recuerdo como fue el 11 de junio del año 2005, pero debe haber sido un día soleado porque puse una foto de la playa en mi primera entrada de Blogger. Hoy 11 de junio del 2010 este Templo del Ocio cumple 5 años. y un tímido sol en Arica celebra esta magna ocasión.
Algunas estadísticas que podrían ser interesantes: llevo 1.800 entradas, o sea prácticamente una entrada diaria desde esa fecha. Como cada entrada tiene unas 600 a 700 palabras, más de un millón ha generado desde entonces mi abundante verborrea. En cuanto a visitas, hace pocos días pasó de las 500 mil, lo que da unas 100 mil visitas por año, bueno, todos sabemos que una parte importante del tráfico no tiene valor, pues se trata de personas que llegan buscando otra cosa o solo para bajar alguna imagen, pero en cualquier caso según mis cálculos astrologicos este Club de Ociosos tiene entre 100 y 150 personas que me visitan diariamente y se toman el trabajo de leer las abundantes tonteras que se me ocurren, esos son los regulares.
En estos días que he estado muy ocupado con la actividad innoble del -puaj- trabajo, he estado publicando día por medio, pero a partir de el lunes 20 volveré a vivir como una persona decente y me podré dedicar nuevamente a las cosas importantes y agradables de la vida como es conversar con mis ya numerosos amigos y contarles como mi extremada flojera me pone en grandes problemas, mis aventuras, desventuras y todo eso.
Nunca pensé que iba a conocer a tanta gente por el blog y uso la palabra conocer con propiedad porque a la mayoría que no he visto jamás la cara, e incluso algunos que ni se como se llaman los entiendo mucho mejor que a varios de mis conocidos cercanos , aunque nunca nos hemos visto se como piensan y puedo conversar y disutir de manera mucho más abierta e interesante que como lo haría -por ejemplo- con mis vecinos, así son las maravillas del brave new world de Internet.
Otros que si he conocido personalmente como el infame cabezón Gonzalez, mi gran amiga Lilian, Mila y Rudy, Ingrid y tantos otros que me cansaría de mencionar han sido un regalo por los innumerables chascarros y buenos ratos que he pasado con ellos, muchos al calor de una cerveza, casi siempre invitada. Algún día tendré que escribir las aventuras de los que conocí por el blog o las news, pero lástima que las mejores son impublicables, si no creen pregúntenle al Gonzalez.
En fin, han aparecido muchos nuevos servicios por Internet en los últimos años, pero ninguno como las news o los blogs, que son los más estructurados y los que aportan mejores contenidos. A veces dejo de leer el Twitter por un par de semanas y cuando vuelvo a revisarlo me encuentro con cientos de publicaciones que no le interesan a nadie, exhibicionismo puro, que tratan de mostrar lo ingeniosos que son en pocas palabras. Eso no merece llamarse contenidos -con muy pocas excepciones- son una gran pila de basura, similar a lo que fue el chat hace unos años, esa es la Internet de las masas, como los canales abiertos de televisión, llenos de telenovelas, show groseros y noticieros sensacionalistas.
Creo que la historia de mi blog la he contado, pero como está de cumpleaños la contaré de nuevo. Yo tenía mi página web desde fines de los 90 y el “libro de visitas” se había convertido en un espacio de conversación con los que llegaban a visitarme, así fue como el años 2000 configuré un libro especial para ir colocando comentarios y avisando las actualizaciones: ese fue mi proto-blog. En el año 2001 tenía muy claro la necesidad de un sistema simplificado de publicación y mi cyber amigo Leus, un pionero de Internet, ya había hecho su propio sistema de e-publish personal, la necesidad de los blogs ya estaba en el aire mucho antes que los weblogs aparecieran.
En el mes de febrero del 2003 pasé del libro de novedades a mi primer blog en Blurty, que duró unos dos años y medio y acumuló poco menos de 100 mil visitas, luego en junio del 2005 me pasé a Blogger y el resto ya lo conocen: esa fue la triste historia.
Felíz cumpleños blog, gracias blog y gracias a mis amigos regulares que pierden el tiempo cada día leyendo mis disparates, con eso todos ponemos nuestro granito de arena para aumentar la improductividad global. Y hasta aquí nomás lo dejo porque tengo que ir a -puaj- trabajar. Chao nomás, hasta mañana.