
Y hasta que se murió mi amigo Augusto Soto, el bombero más antiguo de Arica. A los 92 años y con un montón de enfermedades a cuestas este antiguo bombero -desde los 14 años- ferrocarrilero y ariqueño neto finalmente se cambió de barrio y ahora habita adonde la mayoría de los ariqueños iremos a parar un día de estos: Lastarria con Vicuña Mackena, nuestro cementerio que es la única dependencia municipal que no dá pérdidas. Cada día le llegan nuevos clientes y esta vez le tocó a Augusto.
Nos conocimos a fines de los años 90, cuando yo tenía unas tiendas en Patricio Lynch al llegar a Chacabuco, la Pilar vivía en Lynch al llegar a Maipú y Augusto casi al lado de mi tienda, éramos todos del barrio. Era el típico viejo bueno para las bromas y lleno de anécdotas así es que en las aburridas tardes cuando la venta estaba floja nos juntábamos a conversar y a pelar a conocidos y gente del barrio, le sabía la historia a todo el mundo. Tal como don pepito y don josé, cada vez que nos cruzábamos en la calle nos decíamos el mismo chiste que ya ni me acuerdo como era, pero debe haber sido gracioso porque nos matábamos de la risa. Un ariqueño neto menos, se fué cargado de honores como se merecía.
Sigo leyendo el diario y veo que la Universidad de Tarapacá ganó la propuesta para hacer la Estrategia Regional de Desarrollo ¿quienes irán a agarrar los 60 millones? son más de 100 mil dólares, una suma nada despreciable, como en las aventuras de Quico y Caco solo puedo decir “quien ojos tuviera para que con ellos anduviera”. Solo sé que algunos ariqueños van a tener un muy buen 18 de septiembre este año.
Una nueva quiebra, esta vez de la empresa peruana de bebidas Carnaval, años atrás yo conocí al dueño de apellido Martorell en Tacna cuando tenía la representación de Casio, luego puso una fábrica de ladrillos, luego la excelente bebida Inca-Cola que -si no me equivoco- fue comprada por Coca-Cola y finalmente se vino a instalar a Arica con la embotelladora Carnaval. Tengo entendido que los embotelladores locales de Coca-Cola, la poderosa Embonor, lo sacaron del mercado de muy mala manera. con los descendientes del doctor Pemberton no se juega muchachos, mal que mal, deben haber sido los primeros distribuidores de cocaína de la historia ¡eso es tener ojo para el negocio!.
Alguna vez escribí sobre el gendarme medio borracho que cuando lo pararon porque estaba molestando a una niña en la disco Sunset fue a la portería y recogió su pistola -con el pretexto de que se iba- se devolvió y mató de un balazo a un joven estudiante de medicina. Recién salió que lo van a condenar por homicidio simple, o sea no va a pasar ni un día más en la cárcel. ¡Que barato sale matar a alguien! lo tendré presente la próxima vez que me molesten ¿que hacer con los sicópatas de uniforme que son los únicos que tienen el privilegio legal de portar armas?. Gran problema gran, matan de un balazo a quien los molesta y no les pasa casi nada. Algo anda mal en todo esto ¿habrá que volver a los años del Far West?
Y me escribió Yoyo Sepúlveda de la escuela de surf Magic de Arica, contándome que arriendan tablas y hacen cursos para todos los niveles. Colocaré una nota en la edición de infoarica de este mes. Ustedes saben que no hay nada más característico de Arica que la cultura del surf, los chichorro hace miles y miles de años deben haber sido los primeros surfistas de la historia, mucho antes que en Hawai y hasta el más empaquetado ariqueño tiene algo de la filosofía del beach bum. Bien por los muchachos ¡hasta me invitaron a tomar unas clases! no saben que mi sentido del equilibrio es tan malo que jamás pude andar en una bicicleta. En fin, tal vez en mi siguiente encarnación porque ganas no me faltaría de correr unas olitas. Aloha brothers, hasta mañana.
Me gusta mucho leer historia, especialmente la historia política del siglo XX en Chile, ya que fuí testigo de una de sus partes más interesantes; el final. Hay excelentes crónicas y memorias de esos años como