Ni me lo esperaba, estaba escribiendo esta entrada cuando me llama el Pratti diciendo que no podían empezar a comer el seco de cordero porque yo no había llegado. Salí raudo para su casa donde estaban mis amigos el jote Viera, NN, Waldeque , el Braulio y los Prattis con abundante comida y varias botellas de vino, otras de ron y lo que quedaba de un Chivas Regal.
Fuí, comí y tomé como cosaco, llevaba más de dos meses sin tomar nada de alcohol así es que ahora aproveché de desquitarme ¡que alegría no tener preocupaciones de trabajo ni nada de eso! lo que quedaba del Chivas me lo tomé solito. Pero veamos algunas cosas de este ajetreado día.
Ayer leí en el diario sobre un vendedor de hierbas en la feria artesanal que tenía hierbas para el levante y el aguante, esto es, para incrementar la potencia sexual de hombres y el deseo en mujeres. Me pareció cara conocida y como hoy bajé al centro, aproveché de pasar la feria a ver si era el mismo. A mi avanzada edad, amiguitos, no está demás empezar a cotizar esas cosas, just in case.
Era el mismísimo, mi amigo el maese Jopia, compañero de tomateras en los noventas, bastante más viejo y con una ostentosa barba de gurú artesanal. Estaba molesto con el artículo porque lo encontró chabacano, pero me dijo que ahora le pasaban preguntando. La cosa es que mi amigo se fué hace años a vivir al Vlle del Elqui y allí cultiva y vende sus yerbas. Mejor ni le pregunté si no tendría alguna plantita de las otras. No se enoje maese, son bromas nomás.
Y hablando de esas cosas estoy haciendo un proyecto relacionado con un producto natural. La nuez de brasil es una especie de castaña muy sabrosa que se da en las selvas amazónicas de Brasil, Bolivia y Perú. De estos países Bolivia es el principal exportador y es quien fija el precio. Durante mi paso por Puerto Maldonado tuve la suerte de conocer el negocio porque mi pata Willy está metido en eso desde hace algunos años.
Si miran esta foto no se ve nada muy especial pero está tomada desde un mirador que hay en el camino de Mazuko a Maldonado y en la realidad es una de las vistas más espectaculares que he conocido. Desde ese punto se ve la inmensidad de la selva, como un mar de apretados árboles que son los que producen nuez de brasil, uno al lado de otro están tan pegados que no dejan pasar la luz del sol abajo. Lo más impresionante es cuando uno mira la parte que está cercana y se da cuenta que esa alfombra verde no es pasto sino que son las copas de árboles de 50 a 70 metros de altura, que se empinan buscando el sol tal como los rascacielos en una gran ciudad.
Creo que les comenté antes que la selva es como un sistema de escalones, que mientras más se baja es más salvaje y hostil. El suelo de donde crecen esos árboles muy pocos seres humanos lo han pisado, si es que alguno, y ahí es donde entran los recolectores de nueces a recoger los cocos. El asunto es que estoy haciendo un proyecto para procesar y envasar aceite y subproductos de esta nuez de Brasil en Arica, aprovechando la amistad que tengo con los recolectores y exportadores. El aceite a escala industrial es muy cotizado y tiene mucho mejor precio que la nuez que actualmente se exporta en bruto. A ver si me va bien con esto. Oremos.
En fin, así me voy de proyecto en proyecto, esperando que me caiga algún billetín, no soy ambicioso, que no llueva pero que gotee siquiera. Bueno, no esperen que escriba algo cuerdo ahora, estoy bastante borracho después de un par de meses de sobriedad.