
Creo que las teorías de José Joaquin Brunner han sido una calamidad para el país desde hace muchos años se aceptan como verdades indiscutibles algunas de sus ideas sobre educación que no solo son discutibles sino que bastante absurdas.
Por una parte me simpatiza que alguien que no obtuvo título profesional sea tan influyente, en su currículum extenso aparece que cursó estudios de derecho pero no se tituló. Me parece bueno que en un país tan credencialista como el nuestro se le de crédito a un empírico, que no tiene formación profesional básica en el campo de su expertise. Su caso es curioso porque ha sido profesor en muchas partes y estudiante en muy pocas, pero ha escrito 457 papers indexados y 47 libros, lo que indica que tiene una gran credibilidad en círculos académicos.
Pero en fin, lo que importa son las ideas, no la persona ni sus credenciales y creo que varias de sus ideas fundamentales son muy equivocadas y han llevado a que el estado malgaste muchos millones de dólares a lo largo de los años y -lo que es peor- a que Chile tenga un resultado en educación bajísimo y que debe ser uno de los más ineficientes del mundo tomando en cuenta cuanto se ha gastado en el sistema. Siendo Brunner alguien tan influyente en Chile, no puede desconocer la responsabilidad que le cabe en los resultados de nuestra educación, que son reconocidos como malos por amplios sectores de nuestra sociedad.
La profesión de guru a veces puede ser bien cómoda, permite plantear ideas, mover grandes recursos para implementarlas y si las ideas no funcionan echarle la culpa a cualquier factor X o pedir muchos más recursos, este ha sido el caso de Brunner cuyas ideas se han implementado en buena medida con resultados pésimos mientras el sigue apareciendo como el gran experto sin que nadie le pida cuentas por los resultados.
Pero me sigo dando vueltas en detalles y no he llegado al fondo del asunto, cuales son las ideas en que Brunner está equivocado y cuales han sido las consecuencias de esa equivocación. En primer lugar, como buen socialista Brunner piensa que la igualdad socioeconómica es un fin deseable por encima de varios otros, y su teoría -no se si llamarla suya porque es casi un cliché del progresismo a nivel mundial- es que la educación es la gran herramienta igualadora. Mientras más gente con educación formal exista, más igualitaria será la sociedad.
Ese es el primer error, presentan como prueba las estadísticas que muestran que alguien con educación superior tiene ingresos hasta tres veces mayores que un egresado de secundaria sin esos estudios, pero ignoran una ley básica de la economía y del sentido común: solo lo escaso es caro, en la medida que la educación se masifica su valor económico se irá perdiendo, hasta llegar a un punto que no significará ventaja para el que la posea.
Esto es muy fácil de comprobar, basta un poco de memoria y de sentido común: hasta los años sesenta cuando muy pocos terminaban sus estudios secundarios, el ser egresado del liceo “tener bachillerato” como se le llamaba entonces, hacía una gran diferencia con quienes no habían completado la secundaria, para ellos se reservaban puestos bien remunerados y de cierto prestigio como jefes administrativos, empleados bancarios, etc. Cuando se masificó la educación secundaria perdió todo su valor y hoy el ser egresado de secundaria prácticamente no agrega un solo peso comparado con el que no tiene esos estudios terminados.
Allí está la primera falacia de Brunner que es bastante evidente, masificar la educación secundaria no igualará los ingresos sino que al contrario, ha ido depreciando el valor de los títulos profesionales y desatado una carrera hacia los postgrados como elementos diferenciadores. En los años sesenta era impensable que un ingeniero se dedicara a choferear un taxi, hoy es cosa común y normal.
La segunda falacia de Brunner es referente a la educación preescolar. Estuve leyendo su libro llamado Educación Preescolar, Estrategia Bicentenario y me sorprendió la ligereza de los argumentos para plantear la tésis principal: que una educación preescolar daría -supuestamente- gran ventaja a los niños en cuanto a su capacidad intelectual. El único argumento de soporte para esa idea que encuentro en el libro es la siguiente referencia:
Investigaciones sobre biología del aprendizaje han demostrado que, si bien el cerebro es plástico y la educación es un proceso que continúa durante toda la vida, existen momentos en que este se encuentra en mejores condiciones para aprender. Durante los primeros 5 ó 6 años de vida, el cerebro es una “ventana de oportunidades”, por lo que el entorno social y cultural, así como la adecuada estimulación en los dominios ognitivos y socioemocionales resultan de gran importancia.
En este período los niños/as son especialmente sensibles al desarrollo de destrezas básicas, especialmente aquellas vinculadas a un desempeño óptimo en la educación formal (Leseman, 2002)
Estos dos breves párrafos son el fundamento que presenta el libro para armar un enorme y carísimo entramado del sistema masivo de educación preescolar que supuestamente nos está produciendo niños cada vez más inteligentes, pero ¿como se contrasta esto con la realidad medida? ¿son realmente más inteligentes o tienen mayor capacidad de aprendizaje los niños gracias a la educación preescolar? eso en el libro ni se preocupan de mencionarlo, lo dan como un hecho que sin embargo no se muestra de acuerdo con la realidad, las quejas sobre el mal rendimiento escolar crecen año tras año ¿adonde están los resultados entonces?
Esto de proponer teorías sin preocuparse de demostrar los resultados es característico de las ideas de Brunner y probablemente no se debe tanto a su falta de formación profesional como a su inclinación hacia la ideología. Me da la impresión que toma ideas que están de moda o resultan especialmente populares y las expone con bonita redacción. Escribe lo que las personas quieren escuchar y eso explica su éxito y credibilidad, nadie se preocupa de pedirle resultados o demostraciones con hechos.
Diablos, mi generación jamás fue a un jardín infantil y somos personas perfectamente normales. Y no me digan que hay factores sociales donde el jardín infantil ayuda porque yo fui pobre entre los pobres y he conocido muchos que fueron más pobres que yo y mucho más exitosos social y económicamente. La verdad es que las teorías de Brunner apestan y tiene una credibilidad completamente inmerecida, maneja muy bien las claves del lenguaje y los resortes que le gustan a la gente de las ciencias sociales, por eso vende la pescada y le va tan bien. Por mi no habría problemas pero mientras le crean está jugando con los millones de nuestros impuestos y lo que es peor, con la educación que reciben los niños que -siguiendo sus consejos- va cada año peor sin que nadie le pida cuentas.