>
Una entretenida polémica en Tercera Cultura, me trajo a la memoria mis discusiones de curado con Tom Wilke donde le reprocho por usar palabras como “verdadero”, “auténtico”, “bueno” olvidando que el fue alguna vez -aunque ahora lo reniegue- psicólogo con PhD y todo eso. Supongo que alguien que tuvo formación como científico no debería usar esas expresiones arrogantes o, a lo menos, usarlas con mucho cuidado.
20 febrero, 2011
14 noviembre, 2009
Conozco a mi gente

Siempre pensé que la pesca era el auténtico deporte de caballeros y miraba con una mezcla de admiración y envidia a los tipos que se pasaban la vida sentados con una caña en la mano frente al mar dedicados al más delicioso far niente. Pero mis experiencias no habían sido buenas, por borracho y por agrandado tuve serios problemas, así es que nunca me decidí -o más bien no tuve la oportunidad- de salir a pescar en serio.
4 noviembre, 2008
Trivialidades
La flojera me embarga, diablos, ¿por que habré nacido tan flojo? me encanta estar tirado al sol sin hacer nada, cosa que es muy mal vista en Perú donde tienen una gran ética del trabajo: chileno flojo me dicen en broma, para molestarme, no saben que en lugar de enojarme me halagan, flojo y a mucha honra. El trabajo duro es lo peor que existe, una actividad propia de las bestias y esclavos. Según mi religión pastafariana, el Gran Monstruo Spaguetti, nos dió un cerebro con la forma de un plato de fideos precisamente para evitar el trabajo: a mayor cerebro menor trabajo y viceversa.
23 mayo, 2008
24 febrero, 2008
Solo lo inútil es bello
Tal como en los diarios, escribo en la noche del domingo lo que van a leer el lunes, seguramente desde sus puestos de trabajo ocupando precioso tiempo en improductividad, mientras simulan que trabajan.
En fin, ese es mi pequeño aporte, mi granito de arena para destrozar el engranaje de la malvada explotación capitalista, leed, leed amigos, quitadle tiempo al patrón explotador, como dice nuestro querido himno: Alcémonos todos que llega, La revolución social. Lo único malo del comunismo es que su bandera tiene tantas herramientas que nos recuerda el vil trabajo.
En Arica, el año 1969, la sede del partido Comunista estaba en la esquina de Maipú con General Lagos, en una casa que todavía se conserva idéntica, después del golpe de 1973 funcionó por muchos años una carnicería y después una sucesión de negocios, todos fracasaron y se llegó a comentar que ese local tenía jetta. El gran incentivo para ir a las charlas del partido comunista eran los diarios que llegaban desde China, de fino papel arroz que se quemaba espectacularmente y se usaba para lo que ustedes ya se podrán imaginar. Por eso decía en una entrada anterior que China con sus diarios tuvo una contribución enorme a la revolución chilena, atraían como moscas a muchos jóvenes en esos años de oro de la marihuana.
El año 2005, el gobierno otorgó a Ricardo Fench-Davis el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales “en reconocimiento a cuatro décadas de investigación, nutridas de creatividad, tesón y vigor”, la verdad es que French-Davis es uno de los pocos dinosaurios de la escuela de pensamiento cepaliano que van quedando, probablemente el menos competente entre los economistas chilenos conocidos. Tanto es así que ni siquiera los gobiernos de la concertación se han atrevido nunca a darle algún cargo donde tenga poder de decisión. Bien por el premio, siempre hay que tener a un loco o un retrógrado para preservar la biodiversidad del pensamiento y con el premio se evitan el problema de tenerlo eternamente postergado. Pero no vaya a ser que se les pase la mano con el entusiasmo y le den algún trabajo real o importante.
Que domingo más aburrido, justo en un día perfecto por múltiples razones no pude ir a dar mi acostumbrada vuelta a la playa, así es la cosa, cuando estudiabamos en la universidad siempre nos pasaba lo mismo: cuando teníamos casa no habían minas, cuando teníamos minas no había casa, parece que es una ley de la naturaleza que hace altamente improbable para que se de la combinación perfecta de todos los factores para tener un momento de felicidad. Capaz que cuando tenga plata me empiece a enfermar, mejor me quedo pobre nomás, como dice mi amigo Marcelo “quiero poco y ese poco que quiero, también lo quiero poco”, es lo mejor parece.
Conversaba la semana pasada con una amiga de Santiago, me decía que lo único que busca es un tipo que le de seguridad financiera, que está aburrida de pelear cada día con las cuentas y que le bastaría con un tipo que la mantenga medianamente bien. Es muy linda y durante años buscó, primero a su príncipe azul, o sea el tipo perfecto y además con plata, luego se conformaba con tipos perfectos solamente -que la dejaron al borde de la quiebra- después anduvo detrás de grandes proyectos, es decir viejos con plata y finalmente, cansada de tantos desastres lo único que quiere es alguien que le permita vivir tranquila haciendo lo que se le antoje.
Creo que por fin ha madurado, le encuentro toda la razón y le decía que si yo no tuviera compromisos y tuviese un buen ingreso mensual demás me ofrecería de voluntario. Lamentablemente estoy muy, muy, muy lejos de eso, tanto en términos de compromiso como económicos. Igual le deseo toda la suerte. Yo no le veo nada de malo a que una mujer -o un hombre- se casen por bienestar económico, al contrario, me parece muy válido y bastante lógico si eso es lo que busca.
La compasión es inútil, no solo eso, es una actitud muy dañina, com-pasión significa sufrir por las penas de otro y tiene el efecto corrosivo de extender el sufrimiento: donde antes sufría uno, después sufren dos. Años atrás una amiga tuvo una tragedia familiar horrible y mientras me la contaba yo me daba cuenta como se estaba realimentando de su sufrimiento, creía que si no sufría más y más cada vez sería una mala persona y seguramente esperaba que yo me pusiera a sufrir con ella. La mayoría de la gente piensa que la verdadera amistad consiste en sufrir lo mismo y más si pueden. Nada de eso, la compasión no sirve para nada, si alguien está en un problema muy, muy grave, si no podemos hacer nada práctico para ayudar solo podemos escucharlo y mantener la cabeza fría, basta con uno que sufra.
No se preocupen si lo que leen no tiene mucho sentido o utilidad, solo lo inútil es bello, sigan sacando la vuelta, concentradísimos, con la mirada fija en la pantalla del computador y mantengan una hoja de cálculo minimizada por ahí, solo en caso de emergencia. Ahora me rio pero ya me tocará buscar el vil trabajo para pagar las malditas cuentas, se viene marzo maldita sea, maldita sea, maldita sea.
Solo lo inútil es bello
Tal como en los diarios, escribo en la noche del domingo lo que van a leer el lunes, seguramente desde sus puestos de trabajo ocupando precioso tiempo en improductividad, mientras simulan que trabajan.
En fin, ese es mi pequeño aporte, mi granito de arena para destrozar el engranaje de la malvada explotación capitalista, leed, leed amigos, quitadle tiempo al patrón explotador, como dice nuestro querido himno: Alcémonos todos que llega, La revolución social. Lo único malo del comunismo es que su bandera tiene tantas herramientas que nos recuerda el vil trabajo.
En Arica, el año 1969, la sede del partido Comunista estaba en la esquina de Maipú con General Lagos, en una casa que todavía se conserva idéntica, después del golpe de 1973 funcionó por muchos años una carnicería y después una sucesión de negocios, todos fracasaron y se llegó a comentar que ese local tenía jetta. El gran incentivo para ir a las charlas del partido comunista eran los diarios que llegaban desde China, de fino papel arroz que se quemaba espectacularmente y se usaba para lo que ustedes ya se podrán imaginar. Por eso decía en una entrada anterior que China con sus diarios tuvo una contribución enorme a la revolución chilena, atraían como moscas a muchos jóvenes en esos años de oro de la marihuana.
El año 2005, el gobierno otorgó a Ricardo Fench-Davis el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales “en reconocimiento a cuatro décadas de investigación, nutridas de creatividad, tesón y vigor”, la verdad es que French-Davis es uno de los pocos dinosaurios de la escuela de pensamiento cepaliano que van quedando, probablemente el menos competente entre los economistas chilenos conocidos. Tanto es así que ni siquiera los gobiernos de la concertación se han atrevido nunca a darle algún cargo donde tenga poder de decisión. Bien por el premio, siempre hay que tener a un loco o un retrógrado para preservar la biodiversidad del pensamiento y con el premio se evitan el problema de tenerlo eternamente postergado. Pero no vaya a ser que se les pase la mano con el entusiasmo y le den algún trabajo real o importante.
Que domingo más aburrido, justo en un día perfecto por múltiples razones no pude ir a dar mi acostumbrada vuelta a la playa, así es la cosa, cuando estudiabamos en la universidad siempre nos pasaba lo mismo: cuando teníamos casa no habían minas, cuando teníamos minas no había casa, parece que es una ley de la naturaleza que hace altamente improbable para que se de la combinación perfecta de todos los factores para tener un momento de felicidad. Capaz que cuando tenga plata me empiece a enfermar, mejor me quedo pobre nomás, como dice mi amigo Marcelo “quiero poco y ese poco que quiero, también lo quiero poco”, es lo mejor parece.
Conversaba la semana pasada con una amiga de Santiago, me decía que lo único que busca es un tipo que le de seguridad financiera, que está aburrida de pelear cada día con las cuentas y que le bastaría con un tipo que la mantenga medianamente bien. Es muy linda y durante años buscó, primero a su príncipe azul, o sea el tipo perfecto y además con plata, luego se conformaba con tipos perfectos solamente -que la dejaron al borde de la quiebra- después anduvo detrás de grandes proyectos, es decir viejos con plata y finalmente, cansada de tantos desastres lo único que quiere es alguien que le permita vivir tranquila haciendo lo que se le antoje.
Creo que por fin ha madurado, le encuentro toda la razón y le decía que si yo no tuviera compromisos y tuviese un buen ingreso mensual demás me ofrecería de voluntario. Lamentablemente estoy muy, muy, muy lejos de eso, tanto en términos de compromiso como económicos. Igual le deseo toda la suerte. Yo no le veo nada de malo a que una mujer -o un hombre- se casen por bienestar económico, al contrario, me parece muy válido y bastante lógico si eso es lo que busca.
La compasión es inútil, no solo eso, es una actitud muy dañina, com-pasión significa sufrir por las penas de otro y tiene el efecto corrosivo de extender el sufrimiento: donde antes sufría uno, después sufren dos. Años atrás una amiga tuvo una tragedia familiar horrible y mientras me la contaba yo me daba cuenta como se estaba realimentando de su sufrimiento, creía que si no sufría más y más cada vez sería una mala persona y seguramente esperaba que yo me pusiera a sufrir con ella. La mayoría de la gente piensa que la verdadera amistad consiste en sufrir lo mismo y más si pueden. Nada de eso, la compasión no sirve para nada, si alguien está en un problema muy, muy grave, si no podemos hacer nada práctico para ayudar solo podemos escucharlo y mantener la cabeza fría, basta con uno que sufra.
No se preocupen si lo que leen no tiene mucho sentido o utilidad, solo lo inútil es bello, sigan sacando la vuelta, concentradísimos, con la mirada fija en la pantalla del computador y mantengan una hoja de cálculo minimizada por ahí, solo en caso de emergencia. Ahora me rio pero ya me tocará buscar el vil trabajo para pagar las malditas cuentas, se viene marzo maldita sea, maldita sea, maldita sea.

