Tomas Bradanovic

20 Julio, 2007

No nos gusta servir

Archivado en: calidad de servicio — tombrad @ 11:05 pm

He escuchado quejas de mal servicio desde que tengo uso de razón. No solo eso, yo mismo experimento el mal servicio cada vez que voy a comprar y casi tengo que pedir por favor que me vendan, no es solo un lugar común sino que una realidad que vivimos a diario.

En Chile el concepto de calidad de servicio casi no existe y por lo que he visto, en Perú y Bolivia la situación es todavía peor. Aunque en Argentina se encuentra un mejor servicio no se compara a los estándares normales de Estados Unidos y otros países del norte de Europa.

Conversando esto con amigos gringos me han comentado que a ellos les han lavado el cerebro desde chicos con la importancia del servicio; se sienten muy mal con la sensación de que un cliente se pueda ir descontento y eso se nota en la actitud con que uno es atendido en ese país.

Mi teoría es que en América Latina, por nuestra herencia española no nos gusta servir. El ideal del hidalgo español era ser servido y el trabajo de sirviente se consideró vil y desagradable. Hasta el día de hoy existe mucho de eso en nuestros países, muy pocas personas, si es que hay alguien, sienten orgullo de ser garzones o vendedores de mostrador y tal vez nadie querría ese trabajo para sus hijos por estos lados.

Cuando comento esto a los gringos, para quienes no es ninguna verguenza haber trabajado de carniceros, lavaplatos o vendedores y usualmente lo han hecho para pagarse sus estudios, lo encuentran una idea absurda. Y claro que tienen razón pero son cánones heredados y no hay nada que hacer con eso.

Pero aqui comienza el círculo vicioso: como esos trabajos son considerados bajos, son también los peor pagados. A diferencia de USA donde un buen mozo -y para que decir un buen vendedor- puede escalar puestos muy rápidamente, en Chile están condenados a sueldos que bordean el mínimo. La gente que tiene negocio no se da cuenta que un buen servicio puede ser la clave que lo diferencie y lo haga ganar más plata. Así los mozos y vendedores trabajan desmotivados y les da lo mismo si el cliente sale satisfecho o furioso. ¿Quien no ha tenido esa experiencia como cliente?.

Y el círculo vicioso sigue porque si algún empresario quiere dar oportunidades y pagar bien, los empleados que le llegan ya están maleados, lo toman por tonto y hacen todo lo posible por robarle, mientras siguen el patrón aprendido, desmotivados, haciendo un trabajo que ellos mismos desprecian. No es tan sencillo como cambiar de actitud, es un asunto cultural muy enraizado en la gente. Tal vez la solución sería un transplante masivo de cerebros o algo así.

Pero bueno, en este blog nos preocupamos realmente de la calidad de servicio, nos gusta servir y queremos mantener a nuestros millones de clientes entretenidos y desternillandose de la risa con cada entrada, si la de hoy no les hizo gracia se pueden ir al diablo. Maldición, si yo también soy chileno ¿no?. Finalmente me despido invitándolos a ver un paseo por Arica de noche, ya saben, la Island, el Chuminguito y todo eso; rediablos, ahora me dió sed.

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