Tomas Bradanovic

1 diciembre, 2010

>Un viejo amor

Archivado en: capital, humano — tombrad @ 11:15 am

>


¿Que pasó con los boleros? que música más linda y con grandes compositores, una columna de Fredy Gambetta me trajo a la memoria los boleros que tanto me gustan: Contigo en la Distancia; Total; Tu me acostumbraste; Angustia; Noche de ronda; Cuando ya no me quieras; Reloj; Solamente una vez; Sabor a mi; Quiéreme mucho; Usted, ah que cantidad de buenas canciones y para que decir los cantantes: Leo Marini; Agustín Lara; Cuco Sanchez; Lucho Gatica; Pedro Vargas.

¿Que pasó con toda esa música? El último gran compositor de boleros fue Armando Manzanero y de allí nadie más. En los noventas el insoportable Luis Miguel grabó una serie de boleros famosos y después de eso nunca más se supo. Para mi los boleros son la música clásica de América Latina -bueno, también está el tango- pero la ambición de mi vida ha sido siempre tener un repertorio de boleros que pueda tocar en el piano, es la música que me encanta. Exijo que vuelvan los boleros y que aparezcan nuevos compositores de esa bellísima música. Para que decir que la canción de Un viejo amor, cantada por Pedro Vargas es la novena sinfonía del género, nada menos. A todo esto ¿será un bolero? parece que no.
Mejor sigamos con el capital humano. Estuve escuchando una entrevista a José Piñera en Radio Agricultura que pueden escuchar AQUI, acerca de las AFP y la educación, lo que me da pie para escribir la segunda parte de este asunto, aquí voy:
Ya dijimos que el trabajo y el estudio son actividades desagradables que generalmente deben ser recompensadas. Esa es la lección cero de capital humano: los trabajadores y estudiantes -en condiciones normales- buscarán minimizar su esfuerzo, trabajando o estudiando lo menos posible. Por eso es más o menos normal que en lugar de capital humano lo que se tiene es lastre humano.
¿Como convertir entonces este lastre en capital? Mañana tengo una reunión en el colegio que voy a asesorar y me enfrento exactamente con ese problema. Tengo un grupo de profesores que me dan la impresión que ser buenas personas, no creo que sea difícil motivarlos, pero mi objetivo es que obtengan mejores resultados. Yo les voy a pedir que mejoren sus resultados y ellos tendrán que pedirlo a sus alumnos, cualquier eslabón que falle romperá toda la cadena. Nada depende de una sola persona sino de una cadena que puede romperse en cualquier punto.
Creo que el problema del recurso humano no es individual sino un asunto social, depende del comportamiento sincronizado de todos y por eso la metáfora de “todos remando para el mismo lado” es bastante exacta. En un colegio o cualquier empresa, siempre existe la tragedia de los comunes donde la maximización del resultado individual va contra el resultado social. Por eso es tan difícil convertir el lastre humano en capital humano, hay que tratar de convencer a todos para que acepten perder un poco en el corto plazo para -supuestamente- ganar a la larga.
No solo hay que convencer a los profesores sino que además a los alumnos y los padres: basta con que un peldaño falle y toda la escala se va al diablo. ¿Y como se puede conseguir esta sincronía para que todos acepten sacrificarse? Yo creo que hay que mirar que tienen diferente los colegios o empresas de mejor desempeño: reputación, mística, auto motivación, en fin, valor de marca.
Existen emociones básicas que son las más fuertes, mucha gente extraordinaria ha crecido gracias al resentimiento, la envidia o complejos de inferioridad de clase, todos queremos distinguirnos pero no todos lo hacemos de la misma manera. Lo que diferencia colegios buenos de los malos es la manera de distinguirse, lo que se considera sweet: En un colegio malo se destaca el esceptico, individualista y desconfiado que no se deja engrupir con facilidad. En los colegios buenos se destacan los tipos más confiados y sociales. Mientras el escéptico se arranca de la competencia porque piensa que es inútil, los sociales buscan competir y medirse.
Las dos actitudes son racionales y no dependen de las personas sino de su percepción de lo que pueden obtener del sistema, los individualistas y los sociales son así porque perciben que así conviene ser y por lo general no se equivocan. En los colegios malos ocurre algo parecido al transantiago donde conviene no pagar pasaje y el que paga es un tonto penalizado por partida doble: debe pagar por él y financiar a los que no pagan; mientras que el que viaja gratis se beneficia doblemente: recibe el servicio y no paga.
En los colegios buenos en cambio ocurre como en los buses europeos, donde todos están convencidos que mientras más sean los que pagan, los pasajes se mantendrán baratos, así aceptan un sacrificio personal soportable a cambio de un beneficio mayor que esperan recibir a largo plazo.
Pero no es solo una cuestión de motivación, porque los beneficios percibidos además tienen que ser reales. Pensemos por ejemplo en un colegio municipalizado, que está escaso de matrícula donde los profesores no pueden dejar alumnos repitiendo de curso ni expulsar a nadie, porque eso los dejaría sin alumnos ¿que motivación pueden tener alumnos y profesores para esforzarse, si saben que todos van a pasar hagan lo que hagan? Es como pedirle a la gente que viaja sin pagar en el Transantiago que compre su pasaje, apelando a sus buenos sentimientos. Absurdo porque si no ganan nada pagando no lo harán.
Podemos motivar a los alumnos de colegios municipalizados hasta cierto punto, pero cuando se dan cuenta que la motivación no les entrega ningún beneficio adicional porque no están aprendiendo lo que necesitan, o porque el colegio pasa en huelga, o porque todos pasan de curso igual, hagan lo que hagan ¿para que van a sacrificarse? Lo racional es el mínimo esfuerzo.
No es solo motivación lo que se necesita, también tiene que existir marca y los beneficios percibidos deben verse en la realidad. Eso se ve muy claro en los pocos colegios buenos que existen, pero el problema es como pasar de malo a bueno, esa es la cuestión.

30 noviembre, 2010

>Capital humano 1

Archivado en: capital, humano — tombrad @ 9:01 am

>Rodrigo Nuñez, mi gran amigo desde hace años y que los regulares de este Templo del Ocio ya conocen, me manda esta fotografía que hizo hace unos días a tres lindas ariqueñas y me avisa que está exponiendo en el Salon Azapa de el Hotel Gavina Express de Arica a las 19:30 hrs. abierta gratuitamente al publico desde este lunes 29 hasta el viernes 3 de Diciembre. (desde las 10:00 hasta las 21:00 hrs). Felicitaciones Rodrigo, sólido como siempre. Claro que debemos juntarnos antes que te vayas. El texto introductorio de la exposición lo escribió Camila Gómez y pueden verlo completa AQUI.

Me preguntaba Alfredo hace poco sobre los problemas de capital humano, creo que es uno de los temas más complicados para tratarlo en serio y también de los más fáciles de despachar usando clichés. Lo del capital humano tiene una forma estándar que es la que se enseña en las escuelas de administración y se repite en todas partes, resumida y sacando la palabrería de adorno la versión estandar es más o menos así:
Uno de los recursos más importantes, si no el más importante, de cualquier organización es su capital humano y los talentos que, si se logran alinear con la estrategia pueden resultar claves en la creación de valor y generación de ventaja competitiva. Por eso el capital humano es uno de los cuatro pilares básicos de toda empresa junto con comercialización, operaciones y aprendizaje. Un buen ambiente de trabajo, motivación e incentivos son la clave para desarrollar ventajas a partir del talento humano.
Fin de la teoría, muy bonita y casi nadie la discute. Sin embargo cuando metemos los pies en el barro de la realidad vemos que en muy pocas organizaciones el capital humano es fuente de ventajas, lo normal es todo lo contrario, que las personas sean fuente de las principales desventajas y problemas. Un solo ejemplo puede ser esclarecedor: cuando nos quejamos de la educación en Chile, ¿quienes aparecen como los primeros responsables?: los profesores, luego los padres y finalmente los propios alumnos. Hay acuerdo en que las condiciones materiales no son tan graves y que incluso se puede invertir mucho en infraestructura y las cosas pueden seguir igual o peor. La misma situación se observa en muchas otras empresas de distinta naturaleza.
Creo que hay una razón de fondo para esto, más allá de la demagogia y los buenos deseos: los seres humanos tenemos aversión al esfuerzo y aquellos que disfrutan de su trabajo o estudio son muy pocos en comparación con los que lo aborrecen. Alguien ya lo dijo mucho más claro, hace años:
“¿En qué consiste entonces la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo, arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo, fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. ( Marx, “Manuscritos económico-filosóficos” ]
Hay que partir reconociendo eso: si el trabajo y el estudio fuesen siempre placenteros una buena parte de nuestros problemas de capital humano no existirían. Pero no es así, conversando con los profesores hace algunos días me comentaban su dilema entre hacer clases entretenidas o enseñar de manera eficiente, la teoría dice que si las clases son entretenidas los alumnos aprenden casi jugando, pero la realidad es distinta porque aprender implica también penosos trabajos de comprensión, lectura, memorización, etc. que nuestra condición humana encuentra desagradable y aburrida. Tanto para estudiar como para trabajar es necesario sacrificarse “no pain, no gain”.
Yo creo que ese es uno de los errores fundamentales en la teoría estándar del capital humano. Pensar que todo pasa por solo un asunto de motivación y buen clima de trabajo (que son importantes pero no fundamentales) y negarse a reconocer que el trabajo y el estudio son intrinsecamente desagradables, que son -no siempre pero normalmente- actos de autosacrificio, de ascetismo como decía Marx, que se hacen para lograr otros fines que si se consideran agradables.
Algunas teorías modernas de administración dicen que el trabajo puede ser como una fiesta si la gente está correctamente motivada, algo similar dicen del estudio, que puede ser tan divertido como un juego y muchos han propuesto trabajar con fiestas y estudiar con juegos. Ese -yo creo- es un error fundamental porque lo que es fácil no tiene valor, no diferencia.
Algo característico de los estudiantes y trabajadores con éxito es su disposición a sacrificarse. Sin embargo todos los días aparecen pedagogos y administradores tratando de convencer que estudiar y trabajar duro es lo más entretenido que puede existir. Inglaterra tuvo su hora más grande cuando Churchill dijo su discurso “No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”. Mientras tanto Hitler, mucho más optimista decía “…queremos ver un imperio..” ¿quien ganó al final, los alemanes convencidos que tenían la fuerza irresistible o los ingleses determinados a resistir?.
No se puede aprender jugando y rara vez nos van a pagar por hacer cosas divertidas, si se ponen buenas notas y se pagan sueldos es precisamente porque se trata de actividades desagradables, que requieren sacrificio y deben ser recompensadas. Los problemas de capital humano son un campo enorme pero creo que para empezar tenemos que reconocer que el trabajo y el estudio son normalmente desagradables. Si partimos con una mentira todas las conclusiones que saquemos no valdrán nada. Eso era yo creo, para un primer apronte. Hasta mañana.

Tema WordPress Classic. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.