Tomas Bradanovic

14 Diciembre, 2007

Caritaya

Archivado en: caritaya — tombrad @ 7:53 pm

Leyendo el diario de hoy me pude dar cuenta de lo perdida que anda la opinión pública de nuestro querido pueblucho. Mientras ponen como grandes noticias en portada a unos pungas del Cerro La Cruz que se trabaron en una mocha a perdigones, o las barreras que colocaron en la frontera de Chacalluta, o que el próximo año funcionarán las mangas de embarque del aeropuerto (gran cosa!!). En las páginas interiores aparece una de las noticias más importantes y que nadie da boleto: despúes de muchas décadas por fin van a reactivar el embalse de Caritaya al interior de la Quebrada de Camarones.

Es una historia digna del Diccionario de Curiosidades de Arica, Caritaya es uno de los embalses más antiguos de Chile, terminado en 1935 y que por razones que nadie puede explicar bien se dejó abandonado en los años 60, por falta de mantención en uno de los lugares más secos del mundo, desechando la posibilidad de regar todo el valle de Camarones y desarrollar miles de hectáreas agrícolas. En fin, mejor les copio unos párrafos del blog de Alejandro Pavez al respecto:

¿Se imaginan una región fronteriza, despoblada y desértica, con escasez de energía y donde las tierras esperan ávidamente las aguas que la fertilicen y en la cual exista un gran embalse en las alturas, de aguas limpias y cristalinas… pero abandonado durante 70 años?

Eso es lo que ocurre precisamente con el gran tranque de Caritaya, construido entre 1925 y 1932 en un afluente del río Camarones a 3.650 metros de altitud. Un embalse que pocos conocen en Arica -y casi nadie en Santiago-, pero cuyo espejo de agua es más extenso que los embalses de Santa Juana en Huasco o Puclaro en Elqui, y que acumula 42 millones de metros cúbicos de agua. Una capacidad cinco a seis veces mayor que el proyectado embalse de aguas de aluvión en Livilcar, con la diferencia que Caritaya se alimenta de las aguas que descienden directamente desde los nevados a 5.300 metros de altura; aguas dulces, puras y de óptima calidad. Un tesoro para la producción de alimentos.

Yo escuché hablar de ese embalse a campesinos hace muchos años como un lugar medio mitológico: era difícil creer que existía una tremenda represa “construída por la Junta de Adelanto” decían, no tenían idea que era un asunto mucho más antiguo. ¿Por qué pasaron como 70 años sin que nadie le diera importancia al asunto? Yo tengo una explicación: porque estamos llenos de giles. Nuestros notables se engrupen con mega-hoteles, casinos, mangas del aeropuerto, ciudades del niño, con colocar palmeras para quedar igualito a Miami, pero tienen cero materia gris para darse cuenta adonde está lo importante. A pesar que estuvo allí, justo al frente de sus narices, durante 70 largos años.

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