
Esta anécdota la conté hace años, pero me pasó algo parecido ahora así es que volveré sobre lo mismo. Resulta que cuando yo era esclavo de la Municipalidad de Arica estaba en una aburridísima reunión donde un experto en informática hablaba y hablaba con gran seguridad sobre un tema que evidentemente no dominaba. Como los demás eran todavía más ignorantes que él, solo asentían y lo escuchaban con la boca abierta.
Yo me di cuenta del carril desde el comienzo, pero pensé, que diablos, déjalo que se luzca, total, no es mi asunto. Y seguí con mi falsa máscara de atención mientras dormitaba, con mi mente divagando sobre cuantos pares son tres moscas, la importancia del aire en las pelotas de fútbol, las piernas de la secretaria y otras cuestiones filosóficas por el estilo.
De pronto me despiertan con una pregunta y aunque yo dominaba en general el tema de conectividad, se trataba justo de un asunto que desconocía, contesté entonces que no sabía aunque podía averiguarlo, notando de inmediato como todos me empezaron a mirar feo. Y saltó entonces el experto con una mentira tan evidente que -pensé- hasta los ignorantes se darían cuenta que se estaba carrileando. Nada de eso, quedó como rey, le hicieron caso y tomaron una decisión estúpida, cara y técnicamente pésima.
El carril, o sea aparentar que se sabe todo y ponerse a inventar cuando no se sabe algo para quedar como experto, es un vicio común entre los técnicos, especialmente en los amateurs pero también en los profesionales. En esto de Internet está lleno de mocosos -y viejos- que se creen “hakers” y que hablan con una seguridad enorme sobre cosas que entienden apenas a un nivel rudimentario.
Si hay algo que realmente respeto es cuando un tipo reconoce que hay algo en su profesión que no conoce o que no domina y si hay algo que desconfío son esos que se las saben todas y tienen respuesta rápida para todo. “Hablar es barato” no me gusta la gente que hace su reputación de puro hablar lindo, la honradez intelectual es algo que vale.
Todos somos ignorantes, incluso en muchas cosas que debieramos dominar. A propósito de mi proyecto de wifi cuando hablé con un ingeniero de Santiago muy especializado aprendí varias cosas que no tenía idea a pesar de considerarme conocedor del tema. Pero cuando entramos a picar más fino me di cuenta que el mismo experto no tenía idea de algunas cosas. Consulté con amigos que trabajan muchos años en asuntos de comunicaciones y conectividad que tampoco tenían muy claro algunos aspectos, nadie se las sabe todas.
Bueno, todo esto a propósito que metí la cuchara en una discusión acerca de la neutralidad en la web que se armó en Fayerwayer y partí guapeando y hablando contra la ignorancia de los demás. Mal comienzo, todos somos ignorantes y el tema es particularmente oscuro. Para la próxima vez que opine tendré mas cuidado.
Me gustaría que alguna universidad me diera un certificado de ignorancia, que me permitiera decir “no sé” cuando no tenga idea acerca de algo, sin que por eso quede como un palurdo a la vista de otros, que -dicho sea de paso- a veces son mucho más ignorantes y palurdos que yo mismo. El problema es que anda tanto petulante y barsudo suelto que estando en la miel, todo se pega. . Ya, hasta mañana nomás.