A veces pienso si no estaré dando pura lata cuando escribo al estilo de querido diario sobre cosas que me pasan o las muchas tonteras que discurre continuamente mi maltratado seso. Pero si me pongo a pensar que soy latero intentaré escribir cosas interesantes y todo se irá al diablo. La verdad es que no tengo muchas cosas interesantes que contar, así es que mejor me siento como todos los días a teclear la primera tontera que me aparece entre las orejas y dejo de preocuparme.
Y a propósito del querido diario, los días siguen tan perfectos que ya dejaron de sentirse perfectos, ahora son normales nomás tal como cuando estamos sanos y no nos damos cuenta de lo malo que es estar enfermo. Ya volverán los días grises con ese maldito viento helado en las tardes para que recordemos con nostalgia lo lindo que fue este verano, por mientras trato de acordarme del invierno y de los días que estuve con fiebre para pensar que, después de todo tan mal no la estoy pasando. Podría estar más pior, parece que las cosas buenas siempre se aprecian con retardo.
Mejor pasemos a otra cosa: ¿por qué el gobierno gasta tanta plata? justo cuando empiezan las presiones inflacionarias, el gobierno hace los presupuestos más expansivos de la historia y lo proclama con orgullo. Claro que hubo presiones incontrolables como el precio de los combustibles, la energía y las heladas que quemaron las hortalizas, pero lo lógico sería que lo que se puede controlar -es decir el gasto público- se restrinja.
Hace tiempo que vengo pensando como el estado se convirtió en el enemigo de las personas, nos saca plata igual que un gagster, a la fuerza y gasta y gasta y gasta. Ahora le va a dar plata a todos los que no cotizamos al más puro estilo Evo Morales, si yo fuera (aún) más tonto estaría feliz, porque en mi vida he cotizado un peso, ni menos he puesto plata para seguro de salud de ningún tipo. Pero todo es un engaño, una ilusión, la plata del gobierno es nuestra propia plata, recogida a la fuerza, nos quitan plata para “regalarnos” plata y así hacernos dependientes y agradecidos de la “generosodad socialista”. Que porquería más grande, solo pienso cuanto me han robado con el impuesto específico al alcohol y me empieza a hervir la sangre.
El gobierno es nuestro peor enemigo, el fisco de Chile es riquísimo, tiene miles de millones de dólares en reservas y no debe un peso, bien, pero el costo es que el crecimiento se fue a las pailas hace como 7 años y ya tenemos un desempleo estructural que ni el más optimista sueña que va a bajar. El desempleo y bajo crecimiento es la peor combinación que existe, solo les faltaba la inflación y ya está empezando a asomar, ahi quedaremos completos.
¿Como llegamos a esta situación después de tener 10 años seguidos de alto crecimiento, altas tasas de empleo e inflacion prácticamente nula? a los spinners de la concertación se les ocurrió una idea genial para justificar su fracaso: el modelo económico “había tocado techo” y era necesario dejar a un lado las exportaciones de commodities para pasar a una segunda etapa de exportar tecnología y conocimiento. ¿Que habría pasado si le hubiesemos hecho caso a esos idiotas, dejando a un lado las explotaciones mineras? ahí si que estaríamos fritos. Tipos supuestamente educados no tienen la menor idea de lo que significan las ventajas comparativas y viven, como buenos chilenos copiones, buscando modelos para imitar. Si la economía chilena surgió alguna vez fue precisamente porque dejamos de copiar, haciendo lo que en esos años no hacía nadie: desarrollar nuestra fortalezas naturales.
Pero lo peor no son los errores, lo más peor es el abuso. Resulta que un club muy selecto, llamados jocosamente los señores políticos por el caballero que ya saben, se tomaron la administración del estado para su propio beneficio. Entonces ahora el estado tiene intereses opuestos a los de los cuidadanos que lo financian, son los intereses del club, y me refiero tanto al gobierno como a la oposición. Ellos tienen su propia agenda que consiste en enriquecerse, aprovechar los beneficios del poder político para ellos y su familia, mandando a estudiar a sus hijos a Europa para luego heredarles la jugosa concesión del estado, todo con plata de nosotros, los giles.
Cuando veo a tipos que han sido senadores durante 15 o más años, y que cuando pierden una elección les regalan una embajada me entran las ganas de salir a tirar piedras. Pero paciencia señor, paciencia, según todas las señales de los tiempos a la concertacion se le termina la ubre, vendrán entonces los de la alianza y por un corto tiempo barrerán bien, como toda escoba nueva, para luego ponerse igual de corruptos y ladrones, total, ya han hecho varias prácticas, la historia del chanchito Napoleon siempre se cumple, porque así es el sistema.
Bueno, ya saben, a veces también me da por alegar…
Y siguen las primarias en USA para la elección presidencial, a mi me caía bien Giuliani por su desempeño en NY, me parecía el único con liderazgo probado, pero se nota a kilometros que le desagrada el contacto con la gente, en un mundo tan mediático probablemente el arrogante Guiliani sería un desastre.
Hoy pude ver dos ejemplos de buen servicio en call center, algo realmente insólito porque siempre había tenido experiencias muy frustrantes llamando a esos soportes con una cantidad interminable de números para marcar, que al final dejan colgado, etc. Pero esta vez fue diferente y no de una sino que de dos empresas distintas.
Ahora que se anuncia la posibilidad de regularización para extranjeros que viven ilegalmente en Chile comienza a aparecer la eterna gritadera de los que reclaman porque “nos vienen a quitar el trabajo”. Los argumentos anti inmigratorios me parecen bastante tontos, incluso lugares muy pequeños como Hong Kong y Taiwan crearon una prosperidad inmensa gracias a la inmigración, las personas nunca sobran, especialmente en paises tan despoblados como el nuestro.
Y con esta excelente foto que me mandó mi amigazo
Me escribe Marcelo Candia quien me da el tema para la entrada de hoy