Tomas Bradanovic

3 febrero, 2011

>Piñera y un mito urbano

Archivado en: che, china, egipto, piñera — tombrad @ 10:01 am

>Seguramente ni en el gobierno se dan cuenta, pero el resultado de la encuesta Adimark (baja de popularidad y subida de desaprobación) del presidente Piñera no es nada para preocuparse. A ver si Piñera -tal como el señor Burns en un capítulo de Los Simpson- acepta de una vez que nunca va a ser popular haga lo que haga, al fin dejaría de vivir preocupado de las encuestas y se podría dedicar a gobernar, cosa que hasta ahora ha hecho razonablemente bien, pero sería infinitamente mejor si sacara el ojo del people meter. La idea no es mía, la leí en las Curves pero tiene razón, y eso que Curvettes de piñerista no tiene nada.

Creo que el pecado original de Piñera es el fingimiento, tratar de aparentar algo que no es para que la gente lo reconozca, su necesidad de reconocimiento es desmesurada. El General Pinochet era antipático, intransigente, pero rara vez trataba de ocultar su manera de ser. Probablemente por eso tuvo y tiene seguidores tan fanáticos, la gente valora la sinceridad por sobre la pretendida perfección. Siendo Sebastian Piñera tan poco auténtico, que mantenga un 41% de aprobación solo se explica porque el gobierno está funcionando bastante bien.

El desempleo ha bajado de manera espectacular, más que lo que pensaba el propio gobierno, la inflación hasta ahora parece controlada, el crecimiento económico también presenta buenos números, la corrupción de los empleados menores no es ni la sombra de lo que era y la de los altos funcionarios parece más o menos controlada. Digamos que la base ha mejorado mucho respecto de la concertación y eso la gente común lo debe estar reconociendo.

La mayoría de las mejoras como el empleo y crecimiento se van notando en mediano y largo plazo así es que eso le da un colchón de seguridad al gobierno, no importa cuan antipático les llegue a resultar el presidente. Lo otro es que la oposición política no existe: su grado de impopularidad es tan grande que por poco que les guste el gobierno tiene mucho espacio para ser considerado un mal menor. Ojalá que todo siga así, a ver si a la próxima puede llegar alguien sin complejos a hacer lo que está faltando liberalizar y privatizar.
Los problemas que empezaron en Tunez y provocaron una caída del gobierno a la rumana, ahora se contagiaron a Egipto, el más importante de los países árabes: turbas populares botando al gobierno igual que durante la revolución francesa. Esas revoluciones me dan muy mala espina y por lo general terminan con gobiernos mucho peores que los que derrocaron: Cuba, Iran, el Imperio Ruso y la propia Francia, puros desastres.
No creo que los energumenos que salen a chillar a las calles sean “el pueblo”, la mayoría son tontos movilizados por los grupos que después se quedan en el poder. En todo caso en Egipto -como dijeron en CSP- son las fuerzas armadas las que mandan, con un enorme financiamiento desde USA, es difícil que se instale una teocracia allá si las FFAA no lo permiten. Probablemente será lo mismo en los Emiratos, money talks. Nunca me han gustado las revueltas populares, prefiero a un tirano, corrupto, abusador o lo que sea en el poder antes que a una pandilla de pobres diablos llenos de resentimientos, los vacíos de poder crean las peores situaciones.
En el desierto chileno tenemos varios pueblos fantasmas que quedaron abandonados al morir la industria del salitre (saltpepper), los mejor conservados deben ser Humberstone y Chacabuco, en la zona central está el pueblo abandonado de Sewell, todos son pueblos mineros que dejaron de servir al terminarse el negocio, pero veo que en China hay ciudades fantasmas completamente nuevas, que se han construído por especulación inmobiliaria y no tienen quien compre las casas. ¿Será cierto que son 60 millones de viviendas desocupadas como dicen? No creo, debe ser una exageración. De ser cierto mucha gente debería estar preocupándose.
Es sabido que por muy revolucionario que fuese el Ché Guevara tenía gustos caros. Entre ellos su reloj Rolex GMT Master que usó hasta el fin de sus días (precio medio 5.350 euros). Me hizo recordar a mi profesor de filosofía de la universidad, un cura jesuita muy simpático y amigo de los pobres que siempre alegaba contra la codicia de los ricachones.
Una vez le pregunté “¿entonces, es malo ser rico?”, “¡claro que no!, me contestó, no es malo ser rico, lo malo es no compartir la riqueza existiendo tanta miseria en el mundo“, le retruqué “bueno, usted tiene una linda moto ¿por que no venderla para repartir la plata a los estudiantes pobres que no tienen como pagar su matrícula?“. La pregunta no era inocente, yo era pobre como rata y si no pagaba el arancel básico el próximo semestre no me iban a admitir. El curita vivaracho entendió la trampa enseguida y me dijo con cara triste “tal vez tengas razón, uno no siempre puede vivir a la altura de sus ideales“. Nunca me voy a olvidar de esa frase.
Algo parecido debe haber pensado el Ché, que escribió cosas tan emocionantes acerca de los menos favorecidos, “uno no siempre puede vivir a la altura de sus ideales”. ¿Quien se quedó finalmente con el relój? se lo llevó de recuerdo Felix Rodriguez, el agente de la CIA que participó en su captura e interrogatorio. Años atrás leí algo acerca de una maldición que había perseguido a los que capturaron al Ché, mito urbano porque Rodriguez al menos vive bastante bien en Miami, amigo muy cercano de George Bush Sr. el hombre que capturó al Ché siguió activo durante muchos años y es una leyenda viviente. Hasta mañana.

10 octubre, 2010

>La suerte del pobre

Archivado en: china, comercial, divisas, guerra — tombrad @ 11:27 pm

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Leí hace poco que según el índice “Big Mac” del Economist el yuan chino está depreciado en casi un 50% como muestra la ilustración, lo que ha llevado al rompimiento de una especie de “acuerdo de caballeros” de no manipular el tipo de cambio local para obtener ventajas en el comercio exterior, o al menos no tan groseramente como lo ha hecho China.
Cuando existía el patrón oro el asunto era mucho más sencillo, las monedas valían -más o menos- según cuantas reservas de oro tuviese el país y así los tipos de cambio eran automáticamente coordinados “como los barcos que suben o bajan al mismo tiempo con la marea” según explicaban los defensosres del antiguo sistema.
¿Por que se descartó el patrón oro? porque los países son soberanos y cuando están en problemas económicos no soportan la tentación de hacer trampa. Después de la gran depresión de los 30s todos comenzaron a abandonar el patron oro, Nixon eliminó la convertibilidad del dolar en 1971. Yo recuerdo que a principios de los sesentas los billetes chilenos todavía decían “convertibles en oro conforme a la ley”, en algún momento dejaron de poner esa ingenua leyenda, no fuera a ser cosa que alguien se lo creyera.
Usar la soberanía para hacer trampa es algo antiquísimo, los antiguos emperadores mandaban limar los bordes de las monedas para sacarles un poco del metal precioso, o adulteraban un poquito las aleaciones, todavía algunas monedas tienen marcas o estrías en los cantos en recuerdo a esas cuchufletas. Muy pocos gobiernos han resistido la tentación de usar la moneda para conseguir algo a cambio de nada. Uno de esos recursos es manipular el tipo de cambio: la equivalencia entre moneda local y dólar.
Cuando los tramposos son pocos y/o muy poderosos el sistema igual funciona, los bancos y grandes corporaciones pueden robar hasta cierto punto y no pasa nada, pero cuando cualquier hijo de vecino empieza a robar impunemente la cosa se pone fea. USA ha hecho infinidad de malas prácticas monetarias que no han causado mucho daño al sistema económico, incluso a veces lo han estimulado, pero cuando se les pasa la mano y la delincuencia se democratiza, todo empieza a derrumbarse.
Es lo que pasó cuando entró China a la economía mundial, el sistema podía soportar algunos caballeros ladrones tipo Arsenio Lupin, pero cuando llega un ladrón nuevo, que viene de la pobreza y no tiene temor la cosa se pone mucho más peligrosa, especialmente para países que tienen una gran clase media próspera, esos son los que más tienen que perder con una crisis global.
Cuando cae el valor del dólar en cualquier país es buen negocio importar y mal negocio exportar. Ahora, adivinen quienes son los grandes exportadores del mundo. Todo comenzó cuando China mantuvo el yuan depreciado por decreto durante muchos años. El dólar se defendió bien al principio, gracias a la innovación y las industrias basadas en patentes de enorme rentabilidad -software, semillas, medicamentos- Pero esas no son ventajas sostenibles en el tiempo porque es fácil copiarlas.Vino el atentado del World Trade Center más políticas fiscales irresponsables del gobierno de USA hasta que generaron la última crisis, de la que ha costado tanto salir.

Veía la discusión en la Cámara de Diputados de Chile con el presidente del Banco Central explicando como pensaban hacer frente a la caída del dólar y a la apreciación del peso, que tiene muy complicado a parte de nuestro sector exportador. Los parlamentarios de las provincias exportadoras se enredaban en letanías sobre el pelígro inminente de quiebras y el argumento favorito de los demagogos: la pérdida de puestos de trabajo, exigiendo que las autoridades “intervengan”.

Los exportadores de fruta, salmón, vino o lo que sea, venden en sus mercados donde los precios se transan en dólares. Los costos por otra parte (sueldos, insumos, etc.) los tienen mayoritariamente en pesos. Como el dólar ha caído muchísimo, se necesitan cada vez más dólares para comprar una Unidad de Fomento (que es el peso indexado a la inflación). O sea, reciben cada vez menos pesos por lo que venden.
Mientras China mantenga su moneda depreciada y Obama siga fomentando la depreciación del dólar con políticas expansivas, no hay como salir. El gobierno chino es irresponsable y corrupto, no tiene mucho que perder porque todavía es un país muy pobre en términos per cápita, seguirán jugando con fuego alegremente hasta quemarse. Total, durante Mao millones de personas se murieron de hambre, que le hace el agua al pescado. Son los que le tienen menos miedo a una crisis global.
En Chile tuvimos la experiencia de dólar barato, fijado en 39 pesos durante mucho tiempo en los ochentas, cuando finalmente reventó los efectos fueron terribles. Si no se hubiese sabido manejar esa crisis hoy seríamos un país tan pobre como Bolivia o Haití. La receta para Chile en este problema también fue sencilla, pero dolorosa: hay que reconocer que cuando un negocio pierde rentabilidad es hora de dedicarse a otra cosa.
Esto tiene que ver con la competitividad, y con lo que comentaba sobre las ciudades con alta industrialización pero con cesantía y pobreza: a la industria tradicional se le hace cada vez más dificil competir con el capitalismo de estado corrupto de China y solo un tonto insiste en competir donde no tiene ventajas. Hay que dejar que el mercado funcione y si una industria deja de ser competitiva debe cambiar o desaparecer. Cualquier intervencion estatal solo prolongará la agonía haciendo más dolorosa la muerte.
Si el dolar baja lo lógico es aprovecharlo para importar. Los exportadores tradicionales que vean como se aguantan o se frieguen. Claro que es una medida dolorosa pero es lo correcto, no hacer negocios donde se pierde plata. Claro que esto duele como el diablo y muy pocos políticos -que piensan en corto plazo- están dispuestos a aceptar los costos, pero es lo que se debe hacer.
Igual que antes de un gran terremoto, se está creando una tensión cada vez mayor, la solución debe ser un ajuste violento porque ninguno de los gobiernos está dispuesto a hacer -por las buenas- lo que tienen que hacer. Un alto funcionario chino dijo hace poco que la apreciación del yuan era inviable porque significaría el cierre de miles de empresas y la pérdida de millones de puestos de trabajo “lo que causaría una revolución social en China”, hablaba igualito que nuestros parlamentarios que anunciaban la revolución social que vendría en el sur si quiebran las empresas exportadoras. Es el mismo sable con otra vaina.
El fin se acerca hermanos, ¡arrepentíos pecadores!, pero acá en Arica, donde no necesitamos casi nada para vivir una crisis apenas si nos afectaría, podemos tomar asiento y ver desde arriba como pasa el tsunami. Esa es la suerte del pobre.

1 octubre, 2009

Las Olimpiadas de Berlin II

Archivado en: china, desfile — tombrad @ 8:04 pm


Me pasé toda la tarde -como buen ocioso que soy- viendo la parada militar China, creo que es un acontecimiento histórico que vamos a recordar bien sea que China se desplome (como yo creo) o que se apodere del resto del mundo (como cree casi todos los demás). Me recordó las olimpiadas de Berlin en 1936, que desfile más fascista.

Para los que no lo vieron, después de varias horas de despliegue militar, miles de personal y armamento, muy coreografiado, me cuenta un ex cachaco (ja-ja) que el estilo ese de desfile se llama “tatoo” sin voces de mando, solo guiados por la música. También me hizo recordar cuando yo desfilé en Tacna con el paso cambiado y mi compañero del lado, que había sido oficial me decía ¡siga el bombo inge, siga el bombo! y yo buscaba adonde estaba el bombo para seguirlo. Lo que más me gustó fueron las mujeres militares en minifalda ¡eso se llama mostrar la fuerza! como allá no tienen problemas para la discriminación aceptan solo a las más ricardas.
Luego del desfile militar vino un paseo interminable de carros alegóricos, muestra del más espantoso kitsh de la China moderna: en mal gusto los chinos son campeones mundiales. Al son de una música con aires alemanes, desfilaron casitas de Heydi, una copia tecnicolor del Potala, arcoiris iluminados con led, en fin, horroroso.
Luego empezó el desfile de unos cuadros enormes con los presidentes, partiendo por Mao hasta llegar al actual Hu Jingtao, me pareció que a continuación de cada presidente hacían una especie de alegoría de su gobierno porque después de Mao aparecieron unos mongoles vestidos de blanco bailando una danza desenfrenada, una de las pocas presentaciones desordenadas de toda la parada. Como era previsible el cuadro de Deng Xiao Ping fue ovacionado.
Lo que encontré más notable de esta parada fue el nivel de aculturación de China, una occidentalización casi completa de muy mal gusto, los trajes típicos se parecían a esos de nuestros huasos disfrazados del Bafona, mientras que el 90% de la parada estuvo dedicada a ensalzar como se había occidentalizado China. No vi ni un solo dragón, un desfile chino sin dragones es un fiasco, el dragón representa la alegría, el poder que hace lo que se le da la gana y es el más chino de todos los símbolos, yo no ví ni un solo dragón, tal vez me perdí cuando salieron.
Como dije un desfile muy fascista y aculturizado, mucha coreografía y circo, a los chinos les encanta el circo -es cosa de ver sus artes marciales- y yo nunca he conocido a un chino serio, creo que ningún chino es serio, bah parece que eso ya lo escribí en una entrada anterior. China debe ser el país más fragil y peligroso del mundo, con una institucionalidad muy precaria, sostenida solo por camarillas, me imaginaba que pasaría si se le arrancaran los pavos a un puñado de los generales que saludaban orgullosos en el desfile. El orgullo es lo más peligroso y China está muy cerca de superar en tamaño económico a Japón, su archirival histórico.
Pero son frágiles como un jarrón de porcelana, me da mucha risa los que le atribuyen cualidades casi mágicas a los chinos, son los mismos tontos que en los ochentas endiosaban al Japón, deslumbrados por similares argumentos. Lo único que mantiene cierto grado de orden y control en China es el miedo al desplome, un país así de orgulloso jamás se ha decidido a atacar al pequeño Taiwan, pese a que tiene la casi seguridad que USA ya no saldría a defenderlo, creo que en China hay más miedo a un desplome económico que a cualquier otra cosa y ese miedo se comparte en todo el mundo.
En fin, mejor los dejo con este bocadillo de cuando El Reino del Medio era mucho más civilizado que ahora, miren esto:
Cuando un hombre feísimo se convierte en padre,
y le nace un hijo,
en medio de la noche
tiembla y enciende una lámpara,
y corre angustiado a ver
en la cara de su bebé
a quién se parece
(Chuang Tzu)
Hasta mañana.

12 febrero, 2009

La fiesta de la bicicleta

Archivado en: bicicleta, china — tombrad @ 11:03 pm


Leo en el blog de Jerry Pournelle una reflexión sobre las leyes de estímulo económico recién aprobadas por el Senado de USA.

“John Maynard Keynes dijo una vez que para curar una depresión los gobiernos deberían llenar barriles con dinero, enterrarlos en antiguas minas de carbón, llenar las minas con la basura de los pueblos cercanos y luego anunciar lo que habían hecho. La libre empresa se haría cargo del resto. La gente acudiría a las minas a buscar los barriles de dinero, gastaría el dinero y esto no competiría con otras actividades, más legítimas y necesarias como producir autos o ropa, incluso construir caminos. En otras palabras el estímulo concreto debería ser para actividades irrelevantes, y el problema con el New Deal de Roosewelt fue no gastar lo suficiente. El New Deal no pudo frenar la depresión; para eso fue necesaria la Segunda Guerra Mundial, debido a que el New Deal no creó suficiente estímulo a la demanda. Se necesitaba gastar más, especialmente en actividades económicamente irrelevantes que no compitieran con el crecimiento económico real, pero que pusieran la plata allí de modo que la gente deseara comprar cosas y tuviera el dinero para hacerlo.

Mientras esta idea ha sido cuestionada por muchos economistas desde entonces, aún es muy mencionada y encuentra cierta aceptación dentro de la economía pop.

El Senado recién aprobó la Ley de Estímulo Económico que implica la mayor apropiación en la historia del mundo, aparentemente estamos a punto de poner a prueba esa teoría de Keynes”.

Algo que se dice mucho es que los actuales problemas son inéditos, nunca antes hubo una situación parecida y que es un error hacer comparaciones con la gran depresión de los años 20 y menos hacer una analogía entre el plan de estímulo económico y el New Deal. Probablemente es así, es muy posible que las causas, efectos y soluciones sean muy distintas, pero siempre aparece como concepto de fondo la economía real, esas actividades que crean valor real y se identifican con la manufactura y cosas similares.

Es en esa economía real -aunque no me queda muy claro si es que existe tal cosa- donde yo veo el problema más gordo que todavía ni se ha tocado. Me explico, mientras escribo esto, uso un par de lentes hechos en China que me costaron -precio final- 1.300 pesos chilenos, es decir alrededor de US$ 2, esto incluye además de los materiales, mano de obra y transporte local , el flete desde China, el seguro, almacenamiento y desaduanaje junto con los márgenes de utilidad del fabricante, el mayorista chino, el mayorista nacional y el feriante que me los vendió a quien -estoy seguro- podría haberle sacado un precio de $ 1.000 de haber regateado un poco.
¿Cuanto era entonces el costo de producción de los lentes que estoy usando? siempre que he hecho esa pregunta la respuesta ha sido muy evasiva, desde “ni idea”, “los chinos trabajan por un plato de arroz” y cosas similarmente vagas que evitan referirse a un hecho casi evidente: he comprado un par de lentes por menos de lo que costó fabricarlos: serán chinos, pero no son magos, basta saber sumar nomás.
Con algunas variantes ese es el caso de muchas de las cosas que hay en mi casa ahora: cuchillos, ollas, vasos, platos, cubiertos, el notebook Lenovo que estoy usando, desde luego el mouse y todos los accesorios, el teléfono celular y los teléfonos fijos, el short y camisa que estoy vistiendo, la tele, las ampolletas, todos los electrodomésticos, mis sábanas y ropa de cama, mis zapatillas, la afeitadora y las extensiones eléctricas donde enchufo todo, en fin, para que sigo.
Creo que la batalla por la competitividad en las manufacturas se descontroló con la entrada de China al sistema. Recuerdo en los años sesenta (ñaca, ñaca, se me cae la placa) cuando USA eran la potencia manufacturera y empezaron a abrir plantas en la frontera con Mexico para bajar los costos de mano de obra, esto se expandió en los setentas con las “armadurías” y “maquila” de las cuales Arica tuvo un notable ejemplo.
En los ochentas los países orientales se empezaron a posicionar partiendo por Japón, que llevaba mucho tiempo tratando de convertirse en potencia manufacturera y pudo bajar costos con mejor calidad basados fuertemente en la copia, camino que siguieron desde entonces todos los demás países. En pocos años Japón ya era un país de fat-cats cuyos gordos y consumistas traseros ya no eran más competitivos y tomaron su lugar otros países asiaticos como Malasia, Singapur, Hong-Kong.
Cuando entró China a la exportación de manufactura se produjeron varias cosas nuevas, antes era solo un asunto de más habilidad, innovación y menor costo de mano de obra pero China introdujo un ingreso inmenso de inversión extranjera, condiciones de trabajo muy desreguladas, control de costos casi inexistente y mucha corrupción. Se habla mucho sobre la desregulación laboral en China: bajos sueldos, pocos beneficios, sin derecho a huelga, etc. pero se habla mucho menos de la corrupción y la falta de controles.
Creo que cualquiera que haga las matemáticas más simples se puede dar cuenta que gran parte de la manufactura china, especialmente en el segmento de los productos más baratos, se vende bajo el costo, es decir con pérdidas ¿imposible? claro que no, eso se llama bicicleta, se ha hecho muchas veces antes, aunque nunca a esa escala .
Cuando uno menciona esto todos se encogen de hombros o contestan con evasivas “¿y que? si quieren perder plata no es mi asunto, mientras yo me beneficie”. Pero ese beneficio temporal puede tener un costo inmenso que todavía no revienta y lo vamos a pagar todos en el momento que la fiesta de la Bicicleta China se desplome, la actual crisis financiera probablemente sea solo un entremés, un síntoma de otra mucho mayor de la que parece que nadie quiere hablar mucho.
El hecho que China esté vendiendo bajo los costos de producción rara vez es mencionado, es casi un tabú entre los que escriben de economía y cualquiera que lo insinúe es tachado de mala sombra, igual que cuando unos pocos advertían sobre el peligro de los malos créditos inmobiliarios antes de la crisis financiera. A la gente le gusta creer en los milagros, necesitan creer que podrán comprar por siempre manufacturas a precio ínfimo sin tener consecuencias. En fin, basta de anuncios agoreros, a propósito anoche soñé que se derrumbaba el Morro, y no es chiste. Nos vemos mañana, si el Pulento no dispone otra cosa.

1 diciembre, 2007

Riqueza aparente, pobreza real

Archivado en: bretton woods, china, colapso, dinero, fiat — tombrad @ 2:00 pm

El dinero, eso que todos creemos conocer perfectamente, es un asunto mucho más complicado y oscuro de lo que parece. Antiguamente todo era más sencillo: monedas de algún metal precioso -oro o plata- acuñadas con un sello del soberano que garantizaba que su contenido y peso eran verdaderos: por ejemplo “diez gramos de plata”. Eso es lo más cercano al dinero real y fué un invento muy conveniente pues ya no era necesario andar con las vacas al hombro para cambiarlas por zapatos, como en los tiempos del trueque.

Pero también desde los más antiguos tiempos el dinero real comenzó a ser adulterado: los falsificadores -y hasta el propio soberano- le limaban los bordes a las monedas para recoger algo de polvo y sacarles valor ¿se han fijado las ranuras que llevan las monedas de 100 pesos por su borde? son un recuerdo arcaíco de las medidas para evitar esta maña, evitar la lima era la verdadera razón por que las monedas eran acuñadas. También trampeaban con la aleación: el oro con más cobre, la plata con más estaño, etc. Y se acumulaba moneda buena dando a cambio moneda empobrecida. Pero esas pillerías antiguas eran solo el comienzo, con los años la cosa se iba a sofisticar enormemente.

Como el oro y la plata son pesados, peligrosos y difíciles de transportar, en la edad media surgió un nuevo tipo de dinero, el “pagaré” conocido como dinero fiduciario o promesa de pago, que era un papel donde alguien se comprometía a pagar al portador cierta cantidad de monedas, así ya no era necesario viajar con una carretilla de monedas, bastaba con llevar un papel. Este sistema de “pagarés” o dinero fiduciario, evolucionó hasta la creación de los bancos, primero en Venecia y luego por todo el mundo, que recibían depósitos y emitían papeles con promesas de pago. Estos papeles evolucionaron a los billetes, que conocemos hasta el día de hoy.

Pero los billetes de entonces tenían unas diferencias fundamentales con las lucas, dólares o rupias que ahora abultan nuestros bolsillos. Primero dejaron de ser emitidas por los bancos privados y la emisión pasó a ser monopolio exclusivo de los gobiernos. Esto le dió un poder extraordinario a los gobiernos sobre la prosperidad o ruina de las personas. Imagínense que de un día para otro el gobierno decreta que no se aceptaran los billetes actuales como forma de pago, toda la gente que tiene una fortuna en dinero quedaría en la ruina ¿imposible? claro que no, el gobierno de Cuba lo hizo en los sesentas y con eso desmanteló todas las fortunas del país con un solo decreto.

El gobierno podría actuar de manera más sibilina para obtener lo mismo: supongamos que aumenta la emisión de billetes, entregando “beneficios” a los pobres como se hizo durante la UP o como hace hoy Evo Morales con el Bono Juancito Pinto o la Renta Dignidad, ¿que pasa? como los bienes son los mismos y la plata es más, el valor real del dinero se ajusta automáticamente, provocando la inflación y el desabastecimiento. O sea el gobierno engañó a los giles haciéndoles creer que son más ricos, cuando en realidad empobreció a todos, bajando el valor real de los papeles.

Pero aquí me salté un importante detalle: el 15 de agosto de 1971, en medio de una enorme crisis económica en USA, el gobierno del presidente Nixon decretó nula la promesa de convertibilidad del dolar en oro (una onza por cada US$ 35) con lo que la maquinita de imprimir billetes quedó libre de todas esas odiosas restricciones de acumular reservas. A esto sigió rápidamente la inconvertibilidad de todas las monedas del mundo (muchas habían dejado de ser convertibles antes, el peso chileno por ejemplo en los sesentas).

Pocas personas saben lo que es el “dinero fiat”, sin embargo es un concepto importantísimo, porque cada una de las lucas, dólares, yenes o rupias que -a veces- están en nuestra billetera son dinero fiat, su único respaldo -moral- es el que dice dar el gobierno que lo emitió según el acuerdo de Bretton Woods de 1944, y ese respaldo puede ser retirado, manipulado o disminuído por el gobierno en cualquir instante. De hecho, el valor de nuestro dinero fiat baja a cada momento con cada punto o fracción que sube la inflación, lo curioso es que a las personas no parece importarle mucho y están mucho más preocupados de los valores nominales.

Peor todavía, el dinero fiat real, que son los billetes y monedas, son solo el 30% de lo que circula como dinero, el 70% restante a o más (nadie lo sabe) es dinero fiat imaginario, que existe solo en anotaciones contables en virtud de las promesas fiduciarias sobre billetes fiat, que solo existen como números en alguna cuenta. Los que usan tarjetas de crédito. depósitos y chequeras ni se imaginan que la plata anotada en sus saldos no existe en ninguna parte en forma de billetes, es simplemente fiat imaginario. La masa total monetaria de un país -creo que se llama M1- que es la suma de billetes, monedas, obligaciones, etc. es una suma que nadie conoce ni nadie lleva la cuenta, solo se puede presumir.

Es probable que con la entrada de China a la economía mundial el dinero fiat y el sistema monetario colapse por la magnitud de la corrupción y prácticas mega-fraudulentas de ese país en lo productivo y financiero. Esto será un golpe terrible para economías que basan su valor en intangibles como patentes, derechos, servicios financieros y comercio. La cantidad de distorsiones que está introduciendo China en el sistema mundial es enorme y mucho más allá de lo que la gente se imagina. Un derrumbe del sistema monetario puede significar que los billetes y depósitos pierdan de golpe una gran parte o todo su valor.

Los billones de dólares pueden perder su valor de un día para otro, mientras que los alimentos, el agua, las materias primas, la energía y todo lo que nos sirva para sobrevivir pasará a ser la riqueza real. Los comodities, tan mirados en menos por seudo gurues modernos, pasarán a ser riqueza contante. ¿Se han fijado en el cliché que dice que los países “atrasados” explotan sus materias primas en tanto los “modernos” hacen su riqueza de tecnología y servicios? eso es algo que podría cambiar muy pronto, pues solo se sostiene en un sistema monetario y financiero estable.

Bueno, eso es a nivel macro, al micro nivel personal también podemos preguntarnos ¿en que consiste la verdadera riqueza? ¿como se verá afectada con un colapso del sistema financiero?. Nada hay nuevo bajo el sol y el mundo ha pasado muchas veces antes por situaciones similares. Años atrás leí historias de como durante la inflación en Alemania, y la guerra en Europa, los campesinos impasibles cambiaban bolsas de papas por joyas y abrigos de piel. Ahora una persona rica es alguien que tiene mucho dinero, digamos, billones de dólares. Esto cambiaría dramáticamente en el caso de un colapso del sistema financiero mundial.

Al perder parte de su valor, el viejo cliché de “el dinero no hace la felicidad” comenzaría a tomar significado y la riqueza consistiría en cosas más básicas a las que ahora no le damos mucha importancia: capacidad para alimentarse adecuadamente, buena salud, ocio, vida en un lugar razonablemente saludable y seguro, en resumen, mejor calidad de vida. Cuando me preocupa ver las cuentas que llegan y ni una sola luca en mis bolsillos, me pongo a pensar en estas cosas y veo que soy millonario en la riqueza que viene. No sé si sera cierto pero pensándolo así se me pasan las preocupaciones de a una.

Riqueza aparente, pobreza real

Archivado en: bretton woods, china, colapso, dinero, fiat — tombrad @ 2:00 pm

El dinero, eso que todos creemos conocer perfectamente, es un asunto mucho más complicado y oscuro de lo que parece. Antiguamente todo era más sencillo: monedas de algún metal precioso -oro o plata- acuñadas con un sello del soberano que garantizaba que su contenido y peso eran verdaderos: por ejemplo “diez gramos de plata”. Eso es lo más cercano al dinero real y fué un invento muy conveniente pues ya no era necesario andar con las vacas al hombro para cambiarlas por zapatos, como en los tiempos del trueque.

Pero también desde los más antiguos tiempos el dinero real comenzó a ser adulterado: los falsificadores -y hasta el propio soberano- le limaban los bordes a las monedas para recoger algo de polvo y sacarles valor ¿se han fijado las ranuras que llevan las monedas de 100 pesos por su borde? son un recuerdo arcaíco de las medidas para evitar esta maña, evitar la lima era la verdadera razón por que las monedas eran acuñadas. También trampeaban con la aleación: el oro con más cobre, la plata con más estaño, etc. Y se acumulaba moneda buena dando a cambio moneda empobrecida. Pero esas pillerías antiguas eran solo el comienzo, con los años la cosa se iba a sofisticar enormemente.

Como el oro y la plata son pesados, peligrosos y difíciles de transportar, en la edad media surgió un nuevo tipo de dinero, el “pagaré” conocido como dinero fiduciario o promesa de pago, que era un papel donde alguien se comprometía a pagar al portador cierta cantidad de monedas, así ya no era necesario viajar con una carretilla de monedas, bastaba con llevar un papel. Este sistema de “pagarés” o dinero fiduciario, evolucionó hasta la creación de los bancos, primero en Venecia y luego por todo el mundo, que recibían depósitos y emitían papeles con promesas de pago. Estos papeles evolucionaron a los billetes, que conocemos hasta el día de hoy.

Pero los billetes de entonces tenían unas diferencias fundamentales con las lucas, dólares o rupias que ahora abultan nuestros bolsillos. Primero dejaron de ser emitidas por los bancos privados y la emisión pasó a ser monopolio exclusivo de los gobiernos. Esto le dió un poder extraordinario a los gobiernos sobre la prosperidad o ruina de las personas. Imagínense que de un día para otro el gobierno decreta que no se aceptaran los billetes actuales como forma de pago, toda la gente que tiene una fortuna en dinero quedaría en la ruina ¿imposible? claro que no, el gobierno de Cuba lo hizo en los sesentas y con eso desmanteló todas las fortunas del país con un solo decreto.

El gobierno podría actuar de manera más sibilina para obtener lo mismo: supongamos que aumenta la emisión de billetes, entregando “beneficios” a los pobres como se hizo durante la UP o como hace hoy Evo Morales con el Bono Juancito Pinto o la Renta Dignidad, ¿que pasa? como los bienes son los mismos y la plata es más, el valor real del dinero se ajusta automáticamente, provocando la inflación y el desabastecimiento. O sea el gobierno engañó a los giles haciéndoles creer que son más ricos, cuando en realidad empobreció a todos, bajando el valor real de los papeles.

Pero aquí me salté un importante detalle: el 15 de agosto de 1971, en medio de una enorme crisis económica en USA, el gobierno del presidente Nixon decretó nula la promesa de convertibilidad del dolar en oro (una onza por cada US$ 35) con lo que la maquinita de imprimir billetes quedó libre de todas esas odiosas restricciones de acumular reservas. A esto sigió rápidamente la inconvertibilidad de todas las monedas del mundo (muchas habían dejado de ser convertibles antes, el peso chileno por ejemplo en los sesentas).

Pocas personas saben lo que es el “dinero fiat”, sin embargo es un concepto importantísimo, porque cada una de las lucas, dólares, yenes o rupias que -a veces- están en nuestra billetera son dinero fiat, su único respaldo -moral- es el que dice dar el gobierno que lo emitió según el acuerdo de Bretton Woods de 1944, y ese respaldo puede ser retirado, manipulado o disminuído por el gobierno en cualquir instante. De hecho, el valor de nuestro dinero fiat baja a cada momento con cada punto o fracción que sube la inflación, lo curioso es que a las personas no parece importarle mucho y están mucho más preocupados de los valores nominales.

Peor todavía, el dinero fiat real, que son los billetes y monedas, son solo el 30% de lo que circula como dinero, el 70% restante a o más (nadie lo sabe) es dinero fiat imaginario, que existe solo en anotaciones contables en virtud de las promesas fiduciarias sobre billetes fiat, que solo existen como números en alguna cuenta. Los que usan tarjetas de crédito. depósitos y chequeras ni se imaginan que la plata anotada en sus saldos no existe en ninguna parte en forma de billetes, es simplemente fiat imaginario. La masa total monetaria de un país -creo que se llama M1- que es la suma de billetes, monedas, obligaciones, etc. es una suma que nadie conoce ni nadie lleva la cuenta, solo se puede presumir.

Es probable que con la entrada de China a la economía mundial el dinero fiat y el sistema monetario colapse por la magnitud de la corrupción y prácticas mega-fraudulentas de ese país en lo productivo y financiero. Esto será un golpe terrible para economías que basan su valor en intangibles como patentes, derechos, servicios financieros y comercio. La cantidad de distorsiones que está introduciendo China en el sistema mundial es enorme y mucho más allá de lo que la gente se imagina. Un derrumbe del sistema monetario puede significar que los billetes y depósitos pierdan de golpe una gran parte o todo su valor.

Los billones de dólares pueden perder su valor de un día para otro, mientras que los alimentos, el agua, las materias primas, la energía y todo lo que nos sirva para sobrevivir pasará a ser la riqueza real. Los comodities, tan mirados en menos por seudo gurues modernos, pasarán a ser riqueza contante. ¿Se han fijado en el cliché que dice que los países “atrasados” explotan sus materias primas en tanto los “modernos” hacen su riqueza de tecnología y servicios? eso es algo que podría cambiar muy pronto, pues solo se sostiene en un sistema monetario y financiero estable.

Bueno, eso es a nivel macro, al micro nivel personal también podemos preguntarnos ¿en que consiste la verdadera riqueza? ¿como se verá afectada con un colapso del sistema financiero?. Nada hay nuevo bajo el sol y el mundo ha pasado muchas veces antes por situaciones similares. Años atrás leí historias de como durante la inflación en Alemania, y la guerra en Europa, los campesinos impasibles cambiaban bolsas de papas por joyas y abrigos de piel. Ahora una persona rica es alguien que tiene mucho dinero, digamos, billones de dólares. Esto cambiaría dramáticamente en el caso de un colapso del sistema financiero mundial.

Al perder parte de su valor, el viejo cliché de “el dinero no hace la felicidad” comenzaría a tomar significado y la riqueza consistiría en cosas más básicas a las que ahora no le damos mucha importancia: capacidad para alimentarse adecuadamente, buena salud, ocio, vida en un lugar razonablemente saludable y seguro, en resumen, mejor calidad de vida. Cuando me preocupa ver las cuentas que llegan y ni una sola luca en mis bolsillos, me pongo a pensar en estas cosas y veo que soy millonario en la riqueza que viene. No sé si sera cierto pero pensándolo así se me pasan las preocupaciones de a una.

17 junio, 2007

El dólar a 39

Archivado en: china, dolar a 39, economia — tombrad @ 6:23 pm

El dolar a 39 pesos está en la memoria colectiva de muchos ariqueños porque coincidió con el primer gobierno de Alan García en el Perú y el boom del contrabando que hizo muchas fortunas en la ciudad.

Fué lá época en que doña Jesús Garasino, que vendía cassettes en el suelo en la feria del domingo, hizo su primer millón de dólares, así como varios de mis amigos que entonces trabajaban como comerciantes ambulantes y también se hicieron millonarios en verdes billetines.

De un año para otro un chofer de taxis -que se dedicó a vender camisas- se había comprado una casa en Azapa de medio millón de dólares, otros aparecían con lujosoa autos del año y para las vacaciones la mayoría se iban de viaje con la familia a Europa o Asia, fueron los años de la plata dulce.

El dolar a 39 duró poco, solo entre 1979 y 1982 pero en un país acostumbrado a la devaluación casi diaria yo lo recuerdo como un período muy largo. Creo que fué en junio de 1982 con el único gran crash de la economía durante los militares cuando subió a 46 y el peso se siguió devaluando rápidamente como de costumbre.

Lo curioso es que después del crash las ventas de la zona franca crecieron más que nunca. La explicación -para los iniciados- era que los comerciantes más hábiles, sintiendo la catástrofe, renegociaron sus deudas como pudieron y tomaron gran cantidad de mercadería a crédito sin ninguna intención de pagarla, así que la liquidaban a cualquier precio, haciendo caja, mientras mantenían a los importadores de zona franca esperanzados con que les iban a pagar hasta el último peso.

¿Por qué los importadores les siguieron dando crédito en una situación tan riesgosa? gracias a que la mayoría de los comerciantes, menos visionarios, simplemente se negaron a pagar las deudas con el nuevo tipo de cambio y se fundieron antes de tiempo. Eso creó grandes expectativas hacia los clientes “serios” que renegociaron y pasaron a ser los favoritos de la nueva cadena.

De los que se fundieron antes de tiempo, la mayoría eran créditos entre 300 mil y medio millón de dólares (que era una fortuna en esos años) hasta donde yo sé todos se arruinaron en algún momento; se les terminó la mercadería y se vieron con mucho efectivo en la mano, pero no sabían hacer otra cosa y terminaron perdiendo hasta el último peso.

Todo esto a propósito de un comentario sobre China que leí en el blog de Lilian. La mayoría de los gobiernos de la historia han creído que lo que se cumple para las finanzas personales no se cumple para la economía de los países. Recuerdo que leí un comentario muy razonado de Galbraith donde decía que esa era el gran aporte político de Keynes: muchas prácticas insensatas que llevarían a la ruina a una persona pueden ser buenas para un estado y vicecersa.

La verdad es que al leer lo que pasa en China, al ver un juego de ollas de acero inoxidable en US$9, puesto en Iquique, no puedo dejar de recordar a los feriantes que “hacían caja” y los importadores que les seguían dando crédito, en el peligroso juego de pasarse un fósforo encendido de mano en mano. Al final una catástrofe reestableció el equilibrio, la mayoría de los feriantes e importadores del dólar a 39 hoy están arruinados, aunque unos pocos hicieron una fortuna, como pasa siempre.

¿Será que la economía de los países -al fin y al cabo- no es tan diferente de lo que pasa con las personas?, para los que leen inglés hay un interesante artículo de Jerry Pournelle acerca de el traslado de las acerías del Ruhr hacia Chna, se los recomiendo. En su sitio Pournelle comenta que el Gobierno Federal debe alrededor de 50 trillones de dólares, es decir casi lo mismo que el producto total del país. Eso tiene varias interpretaciones, que las dejo al gusto de cada cual.

>El dólar a 39

Archivado en: china, dolar a 39, economia — tombrad @ 6:23 pm

>El dolar a 39 pesos está en la memoria colectiva de muchos ariqueños porque coincidió con el primer gobierno de Alan García en el Perú y el boom del contrabando que hizo muchas fortunas en la ciudad.

Fué lá época en que doña Jesús Garasino, que vendía cassettes en el suelo en la feria del domingo, hizo su primer millón de dólares, así como varios de mis amigos que entonces trabajaban como comerciantes ambulantes y también se hicieron millonarios en verdes billetines.

De un año para otro un chofer de taxis -que se dedicó a vender camisas- se había comprado una casa en Azapa de medio millón de dólares, otros aparecían con lujosoa autos del año y para las vacaciones la mayoría se iban de viaje con la familia a Europa o Asia, fueron los años de la plata dulce.

El dolar a 39 duró poco, solo entre 1979 y 1982 pero en un país acostumbrado a la devaluación casi diaria yo lo recuerdo como un período muy largo. Creo que fué en junio de 1982 con el único gran crash de la economía durante los militares cuando subió a 46 y el peso se siguió devaluando rápidamente como de costumbre.

Lo curioso es que después del crash las ventas de la zona franca crecieron más que nunca. La explicación -para los iniciados- era que los comerciantes más hábiles, sintiendo la catástrofe, renegociaron sus deudas como pudieron y tomaron gran cantidad de mercadería a crédito sin ninguna intención de pagarla, así que la liquidaban a cualquier precio, haciendo caja, mientras mantenían a los importadores de zona franca esperanzados con que les iban a pagar hasta el último peso.

¿Por qué los importadores les siguieron dando crédito en una situación tan riesgosa? gracias a que la mayoría de los comerciantes, menos visionarios, simplemente se negaron a pagar las deudas con el nuevo tipo de cambio y se fundieron antes de tiempo. Eso creó grandes expectativas hacia los clientes “serios” que renegociaron y pasaron a ser los favoritos de la nueva cadena.

De los que se fundieron antes de tiempo, la mayoría eran créditos entre 300 mil y medio millón de dólares (que era una fortuna en esos años) hasta donde yo sé todos se arruinaron en algún momento; se les terminó la mercadería y se vieron con mucho efectivo en la mano, pero no sabían hacer otra cosa y terminaron perdiendo hasta el último peso.

Todo esto a propósito de un comentario sobre China que leí en el blog de Lilian. La mayoría de los gobiernos de la historia han creído que lo que se cumple para las finanzas personales no se cumple para la economía de los países. Recuerdo que leí un comentario muy razonado de Galbraith donde decía que esa era el gran aporte político de Keynes: muchas prácticas insensatas que llevarían a la ruina a una persona pueden ser buenas para un estado y vicecersa.

La verdad es que al leer lo que pasa en China, al ver un juego de ollas de acero inoxidable en US$9, puesto en Iquique, no puedo dejar de recordar a los feriantes que “hacían caja” y los importadores que les seguían dando crédito, en el peligroso juego de pasarse un fósforo encendido de mano en mano. Al final una catástrofe reestableció el equilibrio, la mayoría de los feriantes e importadores del dólar a 39 hoy están arruinados, aunque unos pocos hicieron una fortuna, como pasa siempre.

¿Será que la economía de los países -al fin y al cabo- no es tan diferente de lo que pasa con las personas?, para los que leen inglés hay un interesante artículo de Jerry Pournelle acerca de el traslado de las acerías del Ruhr hacia Chna, se los recomiendo. En su sitio Pournelle comenta que el Gobierno Federal debe alrededor de 50 trillones de dólares, es decir casi lo mismo que el producto total del país. Eso tiene varias interpretaciones, que las dejo al gusto de cada cual.

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