Tomas Bradanovic

1 Diciembre, 2007

Riqueza aparente, pobreza real

Archivado en: bretton woods, china, colapso, dinero, fiat — tombrad @ 2:00 pm

El dinero, eso que todos creemos conocer perfectamente, es un asunto mucho más complicado y oscuro de lo que parece. Antiguamente todo era más sencillo: monedas de algún metal precioso -oro o plata- acuñadas con un sello del soberano que garantizaba que su contenido y peso eran verdaderos: por ejemplo “diez gramos de plata”. Eso es lo más cercano al dinero real y fué un invento muy conveniente pues ya no era necesario andar con las vacas al hombro para cambiarlas por zapatos, como en los tiempos del trueque.

Pero también desde los más antiguos tiempos el dinero real comenzó a ser adulterado: los falsificadores -y hasta el propio soberano- le limaban los bordes a las monedas para recoger algo de polvo y sacarles valor ¿se han fijado las ranuras que llevan las monedas de 100 pesos por su borde? son un recuerdo arcaíco de las medidas para evitar esta maña, evitar la lima era la verdadera razón por que las monedas eran acuñadas. También trampeaban con la aleación: el oro con más cobre, la plata con más estaño, etc. Y se acumulaba moneda buena dando a cambio moneda empobrecida. Pero esas pillerías antiguas eran solo el comienzo, con los años la cosa se iba a sofisticar enormemente.

Como el oro y la plata son pesados, peligrosos y difíciles de transportar, en la edad media surgió un nuevo tipo de dinero, el “pagaré” conocido como dinero fiduciario o promesa de pago, que era un papel donde alguien se comprometía a pagar al portador cierta cantidad de monedas, así ya no era necesario viajar con una carretilla de monedas, bastaba con llevar un papel. Este sistema de “pagarés” o dinero fiduciario, evolucionó hasta la creación de los bancos, primero en Venecia y luego por todo el mundo, que recibían depósitos y emitían papeles con promesas de pago. Estos papeles evolucionaron a los billetes, que conocemos hasta el día de hoy.

Pero los billetes de entonces tenían unas diferencias fundamentales con las lucas, dólares o rupias que ahora abultan nuestros bolsillos. Primero dejaron de ser emitidas por los bancos privados y la emisión pasó a ser monopolio exclusivo de los gobiernos. Esto le dió un poder extraordinario a los gobiernos sobre la prosperidad o ruina de las personas. Imagínense que de un día para otro el gobierno decreta que no se aceptaran los billetes actuales como forma de pago, toda la gente que tiene una fortuna en dinero quedaría en la ruina ¿imposible? claro que no, el gobierno de Cuba lo hizo en los sesentas y con eso desmanteló todas las fortunas del país con un solo decreto.

El gobierno podría actuar de manera más sibilina para obtener lo mismo: supongamos que aumenta la emisión de billetes, entregando “beneficios” a los pobres como se hizo durante la UP o como hace hoy Evo Morales con el Bono Juancito Pinto o la Renta Dignidad, ¿que pasa? como los bienes son los mismos y la plata es más, el valor real del dinero se ajusta automáticamente, provocando la inflación y el desabastecimiento. O sea el gobierno engañó a los giles haciéndoles creer que son más ricos, cuando en realidad empobreció a todos, bajando el valor real de los papeles.

Pero aquí me salté un importante detalle: el 15 de agosto de 1971, en medio de una enorme crisis económica en USA, el gobierno del presidente Nixon decretó nula la promesa de convertibilidad del dolar en oro (una onza por cada US$ 35) con lo que la maquinita de imprimir billetes quedó libre de todas esas odiosas restricciones de acumular reservas. A esto sigió rápidamente la inconvertibilidad de todas las monedas del mundo (muchas habían dejado de ser convertibles antes, el peso chileno por ejemplo en los sesentas).

Pocas personas saben lo que es el “dinero fiat”, sin embargo es un concepto importantísimo, porque cada una de las lucas, dólares, yenes o rupias que -a veces- están en nuestra billetera son dinero fiat, su único respaldo -moral- es el que dice dar el gobierno que lo emitió según el acuerdo de Bretton Woods de 1944, y ese respaldo puede ser retirado, manipulado o disminuído por el gobierno en cualquir instante. De hecho, el valor de nuestro dinero fiat baja a cada momento con cada punto o fracción que sube la inflación, lo curioso es que a las personas no parece importarle mucho y están mucho más preocupados de los valores nominales.

Peor todavía, el dinero fiat real, que son los billetes y monedas, son solo el 30% de lo que circula como dinero, el 70% restante a o más (nadie lo sabe) es dinero fiat imaginario, que existe solo en anotaciones contables en virtud de las promesas fiduciarias sobre billetes fiat, que solo existen como números en alguna cuenta. Los que usan tarjetas de crédito. depósitos y chequeras ni se imaginan que la plata anotada en sus saldos no existe en ninguna parte en forma de billetes, es simplemente fiat imaginario. La masa total monetaria de un país -creo que se llama M1- que es la suma de billetes, monedas, obligaciones, etc. es una suma que nadie conoce ni nadie lleva la cuenta, solo se puede presumir.

Es probable que con la entrada de China a la economía mundial el dinero fiat y el sistema monetario colapse por la magnitud de la corrupción y prácticas mega-fraudulentas de ese país en lo productivo y financiero. Esto será un golpe terrible para economías que basan su valor en intangibles como patentes, derechos, servicios financieros y comercio. La cantidad de distorsiones que está introduciendo China en el sistema mundial es enorme y mucho más allá de lo que la gente se imagina. Un derrumbe del sistema monetario puede significar que los billetes y depósitos pierdan de golpe una gran parte o todo su valor.

Los billones de dólares pueden perder su valor de un día para otro, mientras que los alimentos, el agua, las materias primas, la energía y todo lo que nos sirva para sobrevivir pasará a ser la riqueza real. Los comodities, tan mirados en menos por seudo gurues modernos, pasarán a ser riqueza contante. ¿Se han fijado en el cliché que dice que los países “atrasados” explotan sus materias primas en tanto los “modernos” hacen su riqueza de tecnología y servicios? eso es algo que podría cambiar muy pronto, pues solo se sostiene en un sistema monetario y financiero estable.

Bueno, eso es a nivel macro, al micro nivel personal también podemos preguntarnos ¿en que consiste la verdadera riqueza? ¿como se verá afectada con un colapso del sistema financiero?. Nada hay nuevo bajo el sol y el mundo ha pasado muchas veces antes por situaciones similares. Años atrás leí historias de como durante la inflación en Alemania, y la guerra en Europa, los campesinos impasibles cambiaban bolsas de papas por joyas y abrigos de piel. Ahora una persona rica es alguien que tiene mucho dinero, digamos, billones de dólares. Esto cambiaría dramáticamente en el caso de un colapso del sistema financiero mundial.

Al perder parte de su valor, el viejo cliché de “el dinero no hace la felicidad” comenzaría a tomar significado y la riqueza consistiría en cosas más básicas a las que ahora no le damos mucha importancia: capacidad para alimentarse adecuadamente, buena salud, ocio, vida en un lugar razonablemente saludable y seguro, en resumen, mejor calidad de vida. Cuando me preocupa ver las cuentas que llegan y ni una sola luca en mis bolsillos, me pongo a pensar en estas cosas y veo que soy millonario en la riqueza que viene. No sé si sera cierto pero pensándolo así se me pasan las preocupaciones de a una.

17 Junio, 2007

El dólar a 39

Archivado en: china, dolar a 39, economia — tombrad @ 6:23 pm

El dolar a 39 pesos está en la memoria colectiva de muchos ariqueños porque coincidió con el primer gobierno de Alan García en el Perú y el boom del contrabando que hizo muchas fortunas en la ciudad.

Fué lá época en que doña Jesús Garasino, que vendía cassettes en el suelo en la feria del domingo, hizo su primer millón de dólares, así como varios de mis amigos que entonces trabajaban como comerciantes ambulantes y también se hicieron millonarios en verdes billetines.

De un año para otro un chofer de taxis -que se dedicó a vender camisas- se había comprado una casa en Azapa de medio millón de dólares, otros aparecían con lujosoa autos del año y para las vacaciones la mayoría se iban de viaje con la familia a Europa o Asia, fueron los años de la plata dulce.

El dolar a 39 duró poco, solo entre 1979 y 1982 pero en un país acostumbrado a la devaluación casi diaria yo lo recuerdo como un período muy largo. Creo que fué en junio de 1982 con el único gran crash de la economía durante los militares cuando subió a 46 y el peso se siguió devaluando rápidamente como de costumbre.

Lo curioso es que después del crash las ventas de la zona franca crecieron más que nunca. La explicación -para los iniciados- era que los comerciantes más hábiles, sintiendo la catástrofe, renegociaron sus deudas como pudieron y tomaron gran cantidad de mercadería a crédito sin ninguna intención de pagarla, así que la liquidaban a cualquier precio, haciendo caja, mientras mantenían a los importadores de zona franca esperanzados con que les iban a pagar hasta el último peso.

¿Por qué los importadores les siguieron dando crédito en una situación tan riesgosa? gracias a que la mayoría de los comerciantes, menos visionarios, simplemente se negaron a pagar las deudas con el nuevo tipo de cambio y se fundieron antes de tiempo. Eso creó grandes expectativas hacia los clientes “serios” que renegociaron y pasaron a ser los favoritos de la nueva cadena.

De los que se fundieron antes de tiempo, la mayoría eran créditos entre 300 mil y medio millón de dólares (que era una fortuna en esos años) hasta donde yo sé todos se arruinaron en algún momento; se les terminó la mercadería y se vieron con mucho efectivo en la mano, pero no sabían hacer otra cosa y terminaron perdiendo hasta el último peso.

Todo esto a propósito de un comentario sobre China que leí en el blog de Lilian. La mayoría de los gobiernos de la historia han creído que lo que se cumple para las finanzas personales no se cumple para la economía de los países. Recuerdo que leí un comentario muy razonado de Galbraith donde decía que esa era el gran aporte político de Keynes: muchas prácticas insensatas que llevarían a la ruina a una persona pueden ser buenas para un estado y vicecersa.

La verdad es que al leer lo que pasa en China, al ver un juego de ollas de acero inoxidable en US$9, puesto en Iquique, no puedo dejar de recordar a los feriantes que “hacían caja” y los importadores que les seguían dando crédito, en el peligroso juego de pasarse un fósforo encendido de mano en mano. Al final una catástrofe reestableció el equilibrio, la mayoría de los feriantes e importadores del dólar a 39 hoy están arruinados, aunque unos pocos hicieron una fortuna, como pasa siempre.

¿Será que la economía de los países -al fin y al cabo- no es tan diferente de lo que pasa con las personas?, para los que leen inglés hay un interesante artículo de Jerry Pournelle acerca de el traslado de las acerías del Ruhr hacia Chna, se los recomiendo. En su sitio Pournelle comenta que el Gobierno Federal debe alrededor de 50 trillones de dólares, es decir casi lo mismo que el producto total del país. Eso tiene varias interpretaciones, que las dejo al gusto de cada cual.

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