Tomas Bradanovic

25 agosto, 2007

No compren naranjas, Choquelimpie es cuento

Archivado en: choquelimpie, mineria oro, plata — tombrad @ 12:24 pm

Una vez más se está tratando de reflotar la explotación minera en Choquelimpie. El problema es que muchos no saben la verdadera historia de ese mineral de oro y plata, que se explotó a mediados del siglo 17, en el siglo 19 y finalmente a fines de los 70.

La historia de la infamia de la minería en Arica podría ser simbolizada por la empresa Promel, formada por conocidos ariqueños. Entre otras lindezas en Promel se dedicaron a importar residuos altamente tóxicos desde Suecia a cambio de una buena suma de dinero, y en lugar de almacenarlos en un lugar seguro los dejaron botados al aire libre en el borde de la ciudad. Hoy, muchos niños que jugaban entre los residuos tienen secuelas graves de por vida y nunca los responsables dieron la cara por eso.

La misma Promel reactivó la explotación de Choquelimpie a fines de los años setenta, dejando hasta el día de hoy un inmenso acopio de residuos cianuro en las cercanías del pucara de Copaquilla. En esos años existía un intenso contrabando de oro que se robaban los mineros bolivianos, los ariqueños de esa época recordarán el negocio hormiga del oro nativo boliviano que se traía en los tubos de película fotográfica en forma de escamas, pepitas o pequeñas barras.

La cosa es que finalmente la gente de Promel se las arregló para vender la mina de Choquelimpie a la empresa Shell, los viejos ariqueños recordarán como en los años 80 vino la Princesa Margarita de Gran Bretaña -una de las dueñas de Shell- a visitar las faenas y conocer el altiplano. La cosa es que la división minera de Shell, que era una empresa seria, jamás llegó a la explotación por los múltiples problemas ambientales que esta presentaba.

El principal problema ambiental es la escasa disponibilidad de agua, solo podrían alimentarse desviando cursos que entran a Bolivia, lo que causaría un enorme problema con ese país con perjuicio a todos los regantes aguas abajo. La otra posible fuente de agua son los pozos subterraneos, que no han podido ser explotados ni siquiera para abastecer de agua potable a Arica, por el peligro a que sequen los bofedales y se arruine el sistema completo de humedales que nos mantiene y alimenta las napas aguas abajo.

El otro problema ambiental es la contaminación con cianuro, la explotación de Choquelimpie consumiría unas 2.000 toneladas de cianuro por año y es impensable dejarlas simplemente botadas al descubierto, como hizo Promel en los 70-80, si bien el cianuro se degrada en medios naturales una cantidad tan grande no llegaría nunca a degradarse sin un impacto. El mineral extraído también contiene otros metales básicos como el arsénico y mercurio que se acumulan en el cuerpo y tienen efectos de muy largo plazo.

Sin mencionar que la explotación está ubicada en medio del Parque Nacional Lauca y la Reserva Las Vicuñas, que son reservas mundiales de la biósfera, por lo que es una zona declarada de interés científico para la minería, la explotación comercial es en principio inadmisíble y las exploraciones solo se pueden hacer con una autorización directa del Presidente de la República. El resquicio que han utilizado para permitir nuevas exploraciones es decir que se trata de una explotación ya existente, por lo que no requiere de este permiso. Es un asunto bastante dudoso por decir lo menos.

El sistema natural de bofedales donde se encuentra la mina es extremadamente frágil, en caso de iniciarse una explotación habrán piletas con solventes adonde inevitablemente irán las aves a posarse o tomar el agua contaminada, los caminos desviarán los cursos de agua de los bofedales existentes, secando algunos y rebalsando otros y la mina tendrá que construír un botadero para los residuos en algún lugar cercano. Tal vez con un carísimo sistema de circuito cerrado estos problemas podrían manejarse, con una planta completamente cercada y sin ni una fuga a los alrededores.

La pregunta es ¿hay mineral suficiente, de la ley suficiente y económicamente explotable que justifique una planta así de sofisticada?. La respuesta parece ser claramente NO, ni siquiera durante la explotación más burda y contaminante, en los años de Promel, Choquelimpie fue una minera de alta producción ¿por que entonces todo este revuelo acerca de desafectar el área y pedir exploraciones?

La respuesta no tiene nada que ver con la minería, sino con las elecciones. Estamos a un poco más de un año de las elecciones municipales donde se jugará el futuro de la concertación que lleva 17 años en el poder y la perspectiva de perderlo les aterroriza ¿a que se dedicarán los miles de sinverguenzas, vagos, inútiles y uno que otro tipo honrado que tiene un puesto en el aparato del estado gracias a su filiación política?. That is the question, todos necesitan un tema para pelear por la alcaldía y el tema de los ignorantes y/o frescos es que reactivando la minería Arica tendrá trabajo y altos sueldos como Calama. Es así de simple.

Choquelimpie no va a operar nunca como la gran explotación minera que presentan, es todo un engaño electoral que sirve tanto a los políticos que apoyan como a los que se oponen al proyecto, es una bandera de lucha que les dá cámara, entrevistas, figuración pública a una manganada de sinverguenzas que aparecen incluso desde Santiago, simulando estar más interesados en el bien público que en el propio. Y los ariqueños, masivamente ignorantes de su propia historia reciente, toman partido por uno u otro bando. Son los tontos útiles, carne de cañon, para los honorables que después se dedican a ganar los 11 millones todos los meses haciendo lo que les da la gana en el trabajo más lindo y mejor pagado de Chile.

Hoy Choquelimpie es propiedad de la Sociedad Contractual Minera Vilacollo, que a su vez es propiedad de Copec, o sea grupo Angellini y ha reactivado conversaciones para hacer faenas de exploración “de continuidad, a pequeña escala y con propósitos científicos”, no se engañen ariqueños, es todo un cuento, no le compren naranjas a los frescos que se hacen pasar por paladines del desarrollo o por defensores del medio ambiente, se trata solo de un show para robar cámara, nada más. El futuro de Choquelimpie (papa dorada en aimara) no es el de la foto que encabeza esta entrada sino ESTE.

>No compren naranjas, Choquelimpie es cuento

Archivado en: choquelimpie, mineria oro, plata — tombrad @ 12:24 pm

>

Una vez más se está tratando de reflotar la explotación minera en Choquelimpie. El problema es que muchos no saben la verdadera historia de ese mineral de oro y plata, que se explotó a mediados del siglo 17, en el siglo 19 y finalmente a fines de los 70.

La historia de la infamia de la minería en Arica podría ser simbolizada por la empresa Promel, formada por conocidos ariqueños. Entre otras lindezas en Promel se dedicaron a importar residuos altamente tóxicos desde Suecia a cambio de una buena suma de dinero, y en lugar de almacenarlos en un lugar seguro los dejaron botados al aire libre en el borde de la ciudad. Hoy, muchos niños que jugaban entre los residuos tienen secuelas graves de por vida y nunca los responsables dieron la cara por eso.

La misma Promel reactivó la explotación de Choquelimpie a fines de los años setenta, dejando hasta el día de hoy un inmenso acopio de residuos cianuro en las cercanías del pucara de Copaquilla. En esos años existía un intenso contrabando de oro que se robaban los mineros bolivianos, los ariqueños de esa época recordarán el negocio hormiga del oro nativo boliviano que se traía en los tubos de película fotográfica en forma de escamas, pepitas o pequeñas barras.

La cosa es que finalmente la gente de Promel se las arregló para vender la mina de Choquelimpie a la empresa Shell, los viejos ariqueños recordarán como en los años 80 vino la Princesa Margarita de Gran Bretaña -una de las dueñas de Shell- a visitar las faenas y conocer el altiplano. La cosa es que la división minera de Shell, que era una empresa seria, jamás llegó a la explotación por los múltiples problemas ambientales que esta presentaba.

El principal problema ambiental es la escasa disponibilidad de agua, solo podrían alimentarse desviando cursos que entran a Bolivia, lo que causaría un enorme problema con ese país con perjuicio a todos los regantes aguas abajo. La otra posible fuente de agua son los pozos subterraneos, que no han podido ser explotados ni siquiera para abastecer de agua potable a Arica, por el peligro a que sequen los bofedales y se arruine el sistema completo de humedales que nos mantiene y alimenta las napas aguas abajo.

El otro problema ambiental es la contaminación con cianuro, la explotación de Choquelimpie consumiría unas 2.000 toneladas de cianuro por año y es impensable dejarlas simplemente botadas al descubierto, como hizo Promel en los 70-80, si bien el cianuro se degrada en medios naturales una cantidad tan grande no llegaría nunca a degradarse sin un impacto. El mineral extraído también contiene otros metales básicos como el arsénico y mercurio que se acumulan en el cuerpo y tienen efectos de muy largo plazo.

Sin mencionar que la explotación está ubicada en medio del Parque Nacional Lauca y la Reserva Las Vicuñas, que son reservas mundiales de la biósfera, por lo que es una zona declarada de interés científico para la minería, la explotación comercial es en principio inadmisíble y las exploraciones solo se pueden hacer con una autorización directa del Presidente de la República. El resquicio que han utilizado para permitir nuevas exploraciones es decir que se trata de una explotación ya existente, por lo que no requiere de este permiso. Es un asunto bastante dudoso por decir lo menos.

El sistema natural de bofedales donde se encuentra la mina es extremadamente frágil, en caso de iniciarse una explotación habrán piletas con solventes adonde inevitablemente irán las aves a posarse o tomar el agua contaminada, los caminos desviarán los cursos de agua de los bofedales existentes, secando algunos y rebalsando otros y la mina tendrá que construír un botadero para los residuos en algún lugar cercano. Tal vez con un carísimo sistema de circuito cerrado estos problemas podrían manejarse, con una planta completamente cercada y sin ni una fuga a los alrededores.

La pregunta es ¿hay mineral suficiente, de la ley suficiente y económicamente explotable que justifique una planta así de sofisticada?. La respuesta parece ser claramente NO, ni siquiera durante la explotación más burda y contaminante, en los años de Promel, Choquelimpie fue una minera de alta producción ¿por que entonces todo este revuelo acerca de desafectar el área y pedir exploraciones?

La respuesta no tiene nada que ver con la minería, sino con las elecciones. Estamos a un poco más de un año de las elecciones municipales donde se jugará el futuro de la concertación que lleva 17 años en el poder y la perspectiva de perderlo les aterroriza ¿a que se dedicarán los miles de sinverguenzas, vagos, inútiles y uno que otro tipo honrado que tiene un puesto en el aparato del estado gracias a su filiación política?. That is the question, todos necesitan un tema para pelear por la alcaldía y el tema de los ignorantes y/o frescos es que reactivando la minería Arica tendrá trabajo y altos sueldos como Calama. Es así de simple.

Choquelimpie no va a operar nunca como la gran explotación minera que presentan, es todo un engaño electoral que sirve tanto a los políticos que apoyan como a los que se oponen al proyecto, es una bandera de lucha que les dá cámara, entrevistas, figuración pública a una manganada de sinverguenzas que aparecen incluso desde Santiago, simulando estar más interesados en el bien público que en el propio. Y los ariqueños, masivamente ignorantes de su propia historia reciente, toman partido por uno u otro bando. Son los tontos útiles, carne de cañon, para los honorables que después se dedican a ganar los 11 millones todos los meses haciendo lo que les da la gana en el trabajo más lindo y mejor pagado de Chile.

Hoy Choquelimpie es propiedad de la Sociedad Contractual Minera Vilacollo, que a su vez es propiedad de Copec, o sea grupo Angellini y ha reactivado conversaciones para hacer faenas de exploración “de continuidad, a pequeña escala y con propósitos científicos”, no se engañen ariqueños, es todo un cuento, no le compren naranjas a los frescos que se hacen pasar por paladines del desarrollo o por defensores del medio ambiente, se trata solo de un show para robar cámara, nada más. El futuro de Choquelimpie (papa dorada en aimara) no es el de la foto que encabeza esta entrada sino ESTE.

Tema WordPress Classic. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.