
Anoche me topé por casualidad con la película El Ministerio del Miedo, basado en la novela del mismo nombre de Graham Greene.Que película más mala, no soporté verla completa y hoy, buscando en Google me encuentro que se considera una de las grandes películas del cine negro de Fritz Lang. Nada que ver, es una porquería, yo sé que al cine hay que hacerle concesiones (y por eso no me gusta) y muchas veces uno tiene que decir “bueno, es solo una película” pero en este caso me pareció horrible.
Graham Greene es uno de mis favoritos, creo que ha escrito las mejores novelas de espionaje que he leído, El Ministerio del Miedo es una de esas, aunque tiene otras mucho mejores, como The Quiet American y El Factor Humano, que creo que es una verdadera joya, la mejor novela de espías que conozco. Parece que fue la última que escribió, Greene trabajó en el servicio secreto inglés así es que sabía de lo que estaba escribiendo.
No hay caso, nunca me ha gustado el cine, mucho menos la adaptación cinematográfica de novelas, creo que hay una enorme pérdida en el proceso, es imposible creer que Meryl Streep pueda ser la baronesa Von Blixen en Out of Africa, no hay como, bueno, uno puede decir pero si es solo una película, pero a mi eso no me cuaja, creo que hay una versión de cine de El Jardín de los Finzi-Contini pero yo no la vería ni muerto, seguro que me revolvería el estómago. Ya tengo mi propia versión almacenada en la cabeza después que leí la novela, es perfecta.
Aborrezco el cine, me aburre y me enoja. Las únicas películas que me han gustado son las de Ettore Scola, que era un tremendo guionista y escribía sus propias historias, pero eso de adaptar libros me parece una porquería. Recuerdo cuando fuimos con Tristan y Stephen a ver el estreno mundial de una película de Batman y me quedé dormido en la mitad, salí muy enojado, nunca había visto algo tan tonto y pretencioso, igual que las películas de Batman de Tim Burton, que porquerías más grandes. El cine basado en encuadres espectaculares, “acción” y efectos especiales no solo me aburre sino que me enfurece, tampoco me gusta el melodrama, en verdad cuento con los dedos de las manos las películas que me han gustado y me sobran dedos. Ettore Scola fue un caso aparte.
Es curioso porque cuando chico yo era asiduo de las matinés en el cine Recoleta, donde pasaban 4 o 5 películas seguidas y la gente se iba por todo el día con sus sandwich y frutas, era la entretención del pueblo. Solo recuerdo dos películas de los cientos que debo haber visto: 55 Dias en Pekín y otra de Elvis Presley en Acapulco, el resto se me borraron completamente de la memoria. Luego llegó la tele y en las tardes daban películas argentinas de los años 50 que me gustaban mucho, solo recuerdo una que se llamaba Luisito, se trataba de una linda rubia que se disfrazaba de hombre ya ni me acuerdo por qué.
Tampoco recuerdo cuando, ni por qué, dejó de gustarme el cine, seguramente esa desagradable costumbre de cobrar por la entrada tuvo algo que ver, la cosa es que pasaron muchos años sin que viese ni una sola película. En los sesentas ví El Mundo Está Loco, Loco y una de Fantomas. en 1969 vi El Submarino Amarillo y la Naranja Mecánica. En los años 80 estaba en Santiago y trataba desesperadamente de engrupirme a una mina que me gustaba mucho, me dijo que quería ir a ver Reto al Destino (An Officer and a Gentleman) así es que me metí la mano al bolsillo y la invité. No les contaré adonde terminamos pero, junto con la compra de mi casa, esa fue una de las pocas inversiones afortunadas que he hecho en mi vida.
En esos años también vi un ciclo de cine arte italiano con las películas de Scola que me encantaron, con el tiempo vi otras en la tele y nunca me han desilusionado. Pasaron muchos años antes que volviera a pisar un cine, fue el 2005 cuando Tristan y Stephen me invitaron al estreno mundial de Batman en el Cine Colón, esa vez fue cuando me quedé dormido, esa fué la última vez que fuí al cine. También ví en algún momento El Decamerón de Passolini, pero la verdad es que no recuerdo casi nada de esa película, he visto otras películas en la tele pero rara vez las termino.