Tomas Bradanovic

5 junio, 2007

Después que yo estire la pata

Archivado en: arica, funerales, municipalidad — tombrad @ 11:40 pm

Un día más que me pilla sin tener idea sobre qué voy a escribir. Entre darle ánimos a un amigo que se quiere tirar del Morro -que avise antes para ir a tomar las fotos del cadaver palpitante- ayudar a otro con múltiples problemas y leer el diario se me ha pasado el día volando.

En fin, partamos por la lectura del diario. Leo en La Estrella de Arica que la Municipalidad contrató a unos expertos italianos por el problema de la basura. Yo les voy a dar una consultoría gratuíta: terminen con los multi millonerios contratos de arriendo de autos, despidan a algunos zánganos que cobran sueldo sin trabajar y con esa plata libre -todos los meses- demás que resuelven el problema.

Bueno, esa es la solución técnica, clara y sencilla como el agua . O sea lo que jamás va a ocurrir. Las fallas en a recolección de basura es uno de los puntos negros de la gestión municipal, lo mínimo que se espera de la municipalidad es que mantenga la ciudad limpia y bonita, si eso no se cumple todo lo demás vale nada.

Y a propósito de municipalidad, buscando en los respaldos me encontré con dos CDs de fotos de mi amigo Jorgue Gajardo, Arquitecto Jefe de planificación municipal. Son cientos de fotos que trataré de arreglar para ir publicandolas -con los créditos correspondientes,-gracias al buen ojo fotográfico de Jorge podrán conocer un poco más de nuesta soñolienta ciudad..

Entre las fotos me encontré la de esta entrada, que muestra al Orfeon Municipal acompañando el funeral típico de algún ariqueño -importante- en los setentas. Es una costumbre estupenda estos funerales musicales: adelante va el orfeón dirigido por don Tito Watson, que tiene como 700 años y sospecho que nos va a enterrar a todos nosotros.

Detrás la station vagon con el cajón (y un logo de “La Humanitaria” o algo por el estilo), luego en primera fila, a pie, van los parientes directos, de luto y muy serios o llorando. Luegs los estandartes de todas las instituciones donde estuvo el finado: ferrocalliles, mutuales, etc. Y finalmente un largo grupo de gente charlando y bromeando depreocupadamente.

Solo quisiera ser importante para tener un funeral así de impresionante: la banda de bronce tocando el Himno de Arica primero. después valses peruanos y canciones populares. Juanito Guillén era el rey de los discursos fúnebres, pero ya está muerto ¿alguien irá a decir mentiras cuando yo esté tieso y empaquetado dentro de mi terno de palo?.

Los que me sobrevivan: el Mouse, el Rucha, el Bambino y los demás, después de cumplir con un breve acto de contricción, pasarán enseguida a pelarme y a reirse de mis chascarros, los chistes de siempre: le vamos a plantar una parra, que regarermos con pisco, las guías solitas se meterán por el cajón.

En fin, esto si que es filosofía barata: imaginar como va a ser después que yo estire la pata. Me salió verso sin mayor esfuerzo, chau.

>Después que yo estire la pata

Archivado en: arica, funerales, municipalidad — tombrad @ 11:40 pm

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Un día más que me pilla sin tener idea sobre qué voy a escribir. Entre darle ánimos a un amigo que se quiere tirar del Morro -que avise antes para ir a tomar las fotos del cadaver palpitante- ayudar a otro con múltiples problemas y leer el diario se me ha pasado el día volando.

En fin, partamos por la lectura del diario. Leo en La Estrella de Arica que la Municipalidad contrató a unos expertos italianos por el problema de la basura. Yo les voy a dar una consultoría gratuíta: terminen con los multi millonerios contratos de arriendo de autos, despidan a algunos zánganos que cobran sueldo sin trabajar y con esa plata libre -todos los meses- demás que resuelven el problema.

Bueno, esa es la solución técnica, clara y sencilla como el agua . O sea lo que jamás va a ocurrir. Las fallas en a recolección de basura es uno de los puntos negros de la gestión municipal, lo mínimo que se espera de la municipalidad es que mantenga la ciudad limpia y bonita, si eso no se cumple todo lo demás vale nada.

Y a propósito de municipalidad, buscando en los respaldos me encontré con dos CDs de fotos de mi amigo Jorgue Gajardo, Arquitecto Jefe de planificación municipal. Son cientos de fotos que trataré de arreglar para ir publicandolas -con los créditos correspondientes,-gracias al buen ojo fotográfico de Jorge podrán conocer un poco más de nuesta soñolienta ciudad..

Entre las fotos me encontré la de esta entrada, que muestra al Orfeon Municipal acompañando el funeral típico de algún ariqueño -importante- en los setentas. Es una costumbre estupenda estos funerales musicales: adelante va el orfeón dirigido por don Tito Watson, que tiene como 700 años y sospecho que nos va a enterrar a todos nosotros.

Detrás la station vagon con el cajón (y un logo de “La Humanitaria” o algo por el estilo), luego en primera fila, a pie, van los parientes directos, de luto y muy serios o llorando. Luegs los estandartes de todas las instituciones donde estuvo el finado: ferrocalliles, mutuales, etc. Y finalmente un largo grupo de gente charlando y bromeando depreocupadamente.

Solo quisiera ser importante para tener un funeral así de impresionante: la banda de bronce tocando el Himno de Arica primero. después valses peruanos y canciones populares. Juanito Guillén era el rey de los discursos fúnebres, pero ya está muerto ¿alguien irá a decir mentiras cuando yo esté tieso y empaquetado dentro de mi terno de palo?.

Los que me sobrevivan: el Mouse, el Rucha, el Bambino y los demás, después de cumplir con un breve acto de contricción, pasarán enseguida a pelarme y a reirse de mis chascarros, los chistes de siempre: le vamos a plantar una parra, que regarermos con pisco, las guías solitas se meterán por el cajón.

En fin, esto si que es filosofía barata: imaginar como va a ser después que yo estire la pata. Me salió verso sin mayor esfuerzo, chau.

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