
Aprovechando que estoy en un tiempo de espera y gran incertidumbre me puse a leer desde el principio los tres grandes volúmenes de La Guerra del Pacífico de Gonzalo Bulnes, a ver si aprendo algo, ¡que historia más entretenida! voy en la mitad del segundo libro y es una delicia leerlos, no por la verdad histórica ni nada de eso, sino por la manera en que esta escrito, lleno de pequeñas anécdotas y opiniones personales, ¡gracias Peter Hetch por el link!.
Como decía, el libro está lleno de anécdotas chistosas, como antes del combate de Anjeles, cuando las tropas marchaban de noche para sorprender a los peruanos.
“La división se extravió por falta de guía. Le servía de tal un soldado chileno que decia haber vivido en esos lugares, pero en realidad no conocía el camino”
¡El chileno chamullento no podía faltar! es tan característico que muchos extranjeros que nos conocen la maña, cuando piden una dirección lo hacen a tres o cuatro personas diferentes y luego sacan el promedio, porque saben que muchos le dirán cualquier chamullo antes que admitir que no saben.
En fin un libro entretenidísimo ¿cuantos libros así, poco conocidos y excelentes andarán dando vueltas por ahí? Yo por pura suerte llegué a leer los “Recuerdos del Pasado” de Pérez Rosales, o “En el Viejo Almendral” de Edwards Bello, en fin, mejor ni pienso en todos los buenos libros que me he perdido de conocer, no estoy para depresiones.
Celos de mujeres, que cosa más curiosa, hoy salió en La Estrella la noticia: una mujer casada, muy celosa, fue al diario y colocó un aviso con el título La Enfermera Erótica, ofreciendo servicios sexuales con el teléfono y los datos personales de la que consideraba su rival, también casada y con familia. Lo más chistoso -o desagradable según como se mire- es que los celos eran pura fantasía : cosas que pasan por su cabecita mi amoor. Que macana, como dice la canción a la mujer celosa, palos con ella.
Hay algo muy desagradable en algunas mujeres cuando les vienen los celos: es la falta de dignidad, la mala clase, especialmente cuando cargan contra la otra que pretende robarle a su marido. Ese sentido de propiedad hacia el pobre diablo me parece algo asqueroso. Como la mayoría de las parejas que llevan mucho tiempo juntos, con la Pilar hemos tenido algunos encontrones, pero siempre se han aclarado entre nosotros, de manera decente y sin escándalo público. Tal vez pueda soportar algo de celos pero jamás la falta de dignidad o de auto respeto.
Y para terminar, ya falta poco para el campeonato mundial de surf Rip Curl en la Isla del Alacrán, como de costumbre todo improvisado y a última hora peleando las chauchas. Para robar y hacer arreglines la plata sobra, los decretos y las firmas vuelan, pero cuando hay algo importante para la ciudad todos se hacen los lesos. Espero que la ola El Gringo, el más perfecto tubo de Chile esté de buen humor para la fecha y se porte como todos esperamos.
Me da risa el provincianismo de algunos ariqueños -y sureños- que se espantan porque el comercio cierra a la hora de la siesta y se escandalizan porque eso es malo para el turismo, pobres tontos, no tienen idea de lo que hablan. Para los que leen inglés les recomiendo que revisen este link y sabrán a que me refiero. En fin, hay 14 grados celcius, un frio de los mil diablos, mejor me voy a meter al sobre antes que me muera congelado.
PostData: el cuadro se llama ¿estás celosa? y es -por supuesto- de Paul Gaugin, hijo de la famosa peruana doña Flora Tristan, una de las más notables feministas de la historia.