Uno menos: terminé el curso de dirección estratégica de finanzas que es el penúltimo y el mejor que tuvimos en todo el programa, el profesor Manuel Donoso nos hizo un curso intenso y muy completo, me comentaban algunos compañeros que son ingenieros comerciales que por fin entendieron muchas cosas que nunca habían entendido cuando estudiaron en pregrado. Hicimos tres cursos en uno: inversiones en instrumentos financieros y mercados de valores, contabilidad financiera y proyectos de inversión, todo desde el punto de vista de las finanzas estratégicas. Nunca había pensado en la cantidad de análisis que se pueden hacer a partir de los estados financieros y ahora tengo todo el conocimiento necesario para leer un balance con ojo de aguila y analizar el estado de la empresa con mucho detalle, pásenme un balance nomás ahora, ya verán.
Para los que no somos de la especialidad se nos hizo muy difícil, incluso a los que tenían formación económica les costó y creo que en el examen me fue más o menos nomás. Pero en fin, espero poder recuperarme con el trabajo, en todo caso aprendí muchas cosas útiles y eso es lo que importa. Nunca pensé que iba a estudiar cosas relacionadas con administración y economía, ni que podían ser tan interesantes.
A propósito de economía y ciencias sociales es interesante pensar en el caso de la isla La Española que comparten Haití y República Dominicana, dos países con recursos iniciales casi idénticos pero con un desarrollo económico tan distinto como si fueran planetas aparte. Basta mirarlos en Google Earth para ver la diferencia: Haití es tierra arrasada, árida, desforestada mientras que la otra mitad de la isla es verde y tropical como mnuestra la foto. Haití tiene un índice de desarrollo humano al nivel de los países más pobres de Africa, República Dominicana lo supera muchas veces en casi cualquier índice de desempeño económico o desarrollo ¿por que?
La explicación sencilla es racial, podríamos decir que los negros son menos capaces y poner a la isla como ejemplo: mientras que Haití fue el primer país de Amèrica Latina en independizarse y tuvieron un reinado del terror domde mataron o expulsaron a la mayoría de los blancos, en la otra mitad de la isla se conservó el dominio español y hasta el día de hoy las oligarquías son principalmente de raza blanca. Esta idea que haría saltar de su asiento a los que incluso niegan que existan las razas, pero tiene varios ejemplos en que apoyarse: los países africanos donde la población es mayoritariamente negra son los más pobres e inestables del mundo, incluso en países desarrollados donde llevan años de políticas de no discriminación la mayoría de los pobres y los presos son de raza negra.
Sin embargo hay contra ejemplos notables como George Washington Carver, Obama, Collin Powell entre tantos otros que suguieren que se trata de un asunto más bien social. Tenemos la imagen de los haitianos como gente violenta y primitiva, pero mi amigo Rudy es haitiano, de raza negra, culto y más sofisticado que la mayoría de mis amigos blancos. La correlación existe pero no implica causalidad. Negar la correlación entre raza negra y pobreza es inútil, salta a la vista que existe y las explicaciones políticamente correctas van siempre por el lado de la teoría de la explotación, dicen que la misería de Haití es culpa de la explotación francesa y en Africa culpan a las antiguas colonias, los negros de USA alegan discriminación y racismo.
Sin embargo Haití lleva muchos años de vida independiente, gobernados por si mismos lo han hecho pésimo, algo parecido se podría decir de las colonias de Africa que eran relativamente tranquilas hasta que se independizaron y entraron en caos. Yo aventuro la idea que las sociedades movidas por el resentitiento son incpaces de gobernarse a si mismas, no sería la raza sino el resentimiento histórico lo que les impide desarrollarse. Cuando alguien es resentido y siente que sus problemas son culpa de un tercero, modela su vida contra un enemigo imaginario. Cuando este enemigo ya no existe -como cuando mataron a los blancos en Haití- se vuelven unos contra otros matándose entre ellos mismos.
Cuando veo el canal estatal de la televisión boliviana, que después de varios años en el poder sigue en estado de guerra contra las antiguas oligarquías y en guerrillas internas entre facciones de los mismos indígenas, no puedo dejar de pensar que tal vez Evo Morales sea un nuevo Toussaint Louverture, que termine llevando a Bolivia al nivel de Haiti (en verdad se está acercando) en el nombre de la liberación, la justicia y los derechos humanos. Es otro ejemplo de lo que pasa cuando una sociedad se mueve en base al resentimiento y las ofensas, reales o imaginadas, cuando finalmente eliminan a su enemigo empiezan a destrozarse entre ellos mismos. Razón tenía el Chapulín Colorado con su dicho “la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”. Hasta mañana.
