
Hace una semana atrás mi querida suegra se cayó en una de las escalas de la casa, torciéndose un pie. Como no es muy aparatosa no le dimos importancia al asunto excepto por lo que se demoraba en traerme el desayuno, el almuerzo, hacer la cama, el aseo y todo lo demás. Y así andaba toda patuleca quejándose que no le bajaba la hinchazón y le dolía, con mi infalible ojo clínico le receté uña de gato para la inflamación y friegas con mentholatum. Cuando el pie se le empezó a poner azul y negro hoy en la mañana decidimos que era buen momento para llevarla al consultorio.
24 junio, 2010
Que mala pata
7 mayo, 2008
Un monumento a la estupidez
Y volvieron a elegir a Waldo Sankán como alcalde suplente después del desastre que fué su primer paso por el cargo. En fin, a veces los políticos aprenden de sus errores, ojalá que con Sankán este sea el caso y lo haga bien esta vez en los pocos meses que tendrá el cargo. La verdad es que en Arica se siguen haciendo las cosas por intereses o antipatías personales y la elección de Sankan -con votos de la derecha- fué visto como un mal menor para frenar a Paredes. Que miseria más grande, así nunca llegaremos a ningún lado y los políticos seguirán siendo la actividad más despreciada por la opinión pública, demás se lo merecen.
Otro escándalo en el nuevo hospital de Arica que se está construyendo. En una licitación de Chilecompra se contrató la asesoría para la inspección técnica por 700 millones y algo más, mientras que las otras dos eran de alrededor de 500 millones ¿cual era el mérito de estos oferentes para ser elegidos a pesar de cobrar mucho más caro?. Tal vez influyó el hecho que “la empresa” era cobertura de uno de los empleados del ministerio, directamente involucrado en el proceso. Asi quien no gana las propuestas.
Decían que con Chilecompra y que con el sistema de concursos públicos para los cargos de la alta administración del estado se terminarían los problemas de corrupción. Ilusos, todo siguió igual porque cualquier sistema, cuando es manejado por ladrones, estos encuentran rapidito la forma de robarse hasta el gato.
El paso fronterizo de Chacalluta sigue siendo un monumento a la incompetencia, han pasado los años y después de enormes -e inútiles- inversiones en infraestructura las demoras por pasajero son cada vez peores. Ya apareció nuestro gobernador -el Ariqueño Neto Luis Gutierrez- diciendo que hay que ampliar la infraestructura, bullshit, tienen que partir por mejorar los procesos que son un monumento a la estupidez, donde se ingresa la misma información duplicada y triplicada en tres ventanillas distintas separadas por unos pocos metros, eso es un insulto a la inteligencia. Si sumamos la crónica falta de personal, donde normalmente solo funcionan dos de las seis islas de atención, tenemos el cuadro actual de una frontera lenta y mal atendida, de las que conozco es el peor paso fronterizo de Chile. No se necesitan mas edificios Sr. gobernador, lo que falta es más inteligencia y más personal, hasta un retardao se daría cuenta de algo tan obvio.
A mi artículo de La Estrella le suprimieron unos puntos aparte y al leerlo uno se queda sin respiración. Advertencia: si tiene problemas respiratorios no lo lea. Debo haberme pasado en la cantidad de caracteres y trataron de hacerlo calzar, my fault probablemente. En fin, la vida sigue igual, con puras cosas malas pero me las aguanto. Podrían ser mucho peores. Hasta mañana.
16 septiembre, 2007
¿Por que tendrían ellos que preocuparse?
Caminando desde el Rapa-Nui para la casa -ando con la licencia de conducir vencida y no quiero malos ratos- pasaba recién frente al monoblock del hospital, el que pueden ver en la foto, construído no hace muchos años y que ahora tendrá que ser demolido. El año 2001 un temblor de mediana intensidad lo dejó con daños estructurales irreparables. Todo un símbolo sobre algunas cosas que pasan en Arica.
Es de esas cosas que nadie se explica, ni a nadie le interesa explicar ¿por qué una construcción de concreto armado sufrió daños estructurales graves mientras que todos los demás edificios quedaron prácticamente intactos? ¿le echaron mucha arena al cemento o fierros de diámetro inadecuado? ¿cual fué la constructora, el arquitecto y el calculista responsable de ese proyecto?. Silencio total, nadie sabe y parece que a nadie le interesa saberlo. El geógrafo Eduardo Pavéz, cuya opinión respeto mucho, ha dicho que existe un problema de suelos y exactamente en ese mismo lugar va a comenzar la construcción de el nuevo edificio, a un costo teórico de 29 mil millones de pesos, que todos sabemos que al final resultan ser muchos más; sus impuestos en acción, como dice el slogan.
Me imagino los problemas que habrá para demoler la actual mole de concreto, que está justo al lado de donde funciona el hospital en la actualidad ¿pensarán usar explosivos? me imagino que primero tendrían que sacar el cartel de la calle que advierte “silencio, zona de hospital”, en fin todo este cuento es tragicómico. Seguramente va a costar un mundo demoler el actual monoblock y con el paso de los años se creará una leyenda urbana en la ciudad, parecida a la de la demolición del Hotel Pacífico, “si estaba tan bueno que no podían botarlo, fue puro negociado” diremos los que estemos viejos y el cuento quedará en la memoria colectiva de la ciudad.
Solo imagínense que se construye -a un costo millonario- el hospital de nuevo, en el mismo lugar donde se gastaron muchos millones de dólares en hacer y luego demoler el hospital antiguo. Imagínense que viene un fuerte temblor como el del 2001 o, peor todavía, un terremoto de verdad, el grande que todos estamos esperando. Sigamos con nuestro ejercicio imaginario y pensemos que esta vez podría ser peor: no solo millones de dólares botados -eso ya es normal en nuestro país- sino enfermos y trabajadores aplastados.
Me sigue rondando la duda ¿por que nadie ha hablado de las causas y responsabilidades del colapso del monoblock? es la cultura del encubrimiento, tan arraigada en nuestra cuidad donde todo se comenta para callado y se cuidan las espaldas unos con otros que nos puede llevar a que la tragedia se repita en algunos años más. Por mientras, la constructora Moller Perez Cotapos feliz de la vida con su flamante contrato, tan felices como las futuras autoridades que aprovecharán de dar entrevistas, cortar cintas y pasear por las cámaras sin que les importe mucho las consecuencias de la imprevisión. Total, si a los del anterior condoro no les pasó nada ¿por que tendrían ellos que preocuparse?
>¿Por que tendrían ellos que preocuparse?
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Caminando desde el Rapa-Nui para la casa -ando con la licencia de conducir vencida y no quiero malos ratos- pasaba recién frente al monoblock del hospital, el que pueden ver en la foto, construído no hace muchos años y que ahora tendrá que ser demolido. El año 2001 un temblor de mediana intensidad lo dejó con daños estructurales irreparables. Todo un símbolo sobre algunas cosas que pasan en Arica.
Es de esas cosas que nadie se explica, ni a nadie le interesa explicar ¿por qué una construcción de concreto armado sufrió daños estructurales graves mientras que todos los demás edificios quedaron prácticamente intactos? ¿le echaron mucha arena al cemento o fierros de diámetro inadecuado? ¿cual fué la constructora, el arquitecto y el calculista responsable de ese proyecto?. Silencio total, nadie sabe y parece que a nadie le interesa saberlo. El geógrafo Eduardo Pavéz, cuya opinión respeto mucho, ha dicho que existe un problema de suelos y exactamente en ese mismo lugar va a comenzar la construcción de el nuevo edificio, a un costo teórico de 29 mil millones de pesos, que todos sabemos que al final resultan ser muchos más; sus impuestos en acción, como dice el slogan.
Me imagino los problemas que habrá para demoler la actual mole de concreto, que está justo al lado de donde funciona el hospital en la actualidad ¿pensarán usar explosivos? me imagino que primero tendrían que sacar el cartel de la calle que advierte “silencio, zona de hospital”, en fin todo este cuento es tragicómico. Seguramente va a costar un mundo demoler el actual monoblock y con el paso de los años se creará una leyenda urbana en la ciudad, parecida a la de la demolición del Hotel Pacífico, “si estaba tan bueno que no podían botarlo, fue puro negociado” diremos los que estemos viejos y el cuento quedará en la memoria colectiva de la ciudad.
Solo imagínense que se construye -a un costo millonario- el hospital de nuevo, en el mismo lugar donde se gastaron muchos millones de dólares en hacer y luego demoler el hospital antiguo. Imagínense que viene un fuerte temblor como el del 2001 o, peor todavía, un terremoto de verdad, el grande que todos estamos esperando. Sigamos con nuestro ejercicio imaginario y pensemos que esta vez podría ser peor: no solo millones de dólares botados -eso ya es normal en nuestro país- sino enfermos y trabajadores aplastados.
Me sigue rondando la duda ¿por que nadie ha hablado de las causas y responsabilidades del colapso del monoblock? es la cultura del encubrimiento, tan arraigada en nuestra cuidad donde todo se comenta para callado y se cuidan las espaldas unos con otros que nos puede llevar a que la tragedia se repita en algunos años más. Por mientras, la constructora Moller Perez Cotapos feliz de la vida con su flamante contrato, tan felices como las futuras autoridades que aprovecharán de dar entrevistas, cortar cintas y pasear por las cámaras sin que les importe mucho las consecuencias de la imprevisión. Total, si a los del anterior condoro no les pasó nada ¿por que tendrían ellos que preocuparse?