Primera Ley de Bradanovic: de los cuernos y de la muerte no se salva NADIE. Dicho esto paso a comentarles algunas de mis disparatadas ideas acerca de la fidelidad, aquí voy:
A ver, primero revisemos la literatura: No cometerás adulterio, Éx. 20:14. Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón, Mateo 5:28. Y si tu ojo derecho te es ocasión de pecar, arráncalo y échalo de ti; porque te es mejor que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno, Mateo 5:29. Ni los fornicarios ni los adúlteros heredarán el reino de Dios 1 Cor. 6:9–10. A los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios, Heb. 13:4. El adulterio es el más abominable de todos los pecados, salvo el de derramar sangre inocente o el de negar al Espíritu Santo, Alma 39:3–5. El que cometa adulterio y no se arrepienta, será expulsado, DyC 42:23–26. Si alguien comete adulterio en su corazón, no tendrá el Espíritu, DyC 63:14–16
¡Basta, basta ya! pero todavía hay otras cuantas, veamos: El adulterio es una conducta manifestada por un acto desleal donde se demuestra un total desamor por el cónyuge y/o una atracción física descontrolada que conlleva a una relación sexual ilícita entre un hombre y una mujer en la cual uno de ellos es casado y la otra persona no es su cónyuge (Simon Sajer). Estoy a punto de caer en ese terrible mal, trato de alejarme, pero siento que el enemigo puede más, Yo ya caì en ese mal, y creeme es muy feo, pork como amante te sientes sucia, pero aunke sabes el mal que haces, no lo puedes dejar…ES UNA MALDITA ADICCIÓN!!! (comentarios en el mismo blog).
A ver, a ver, revisemos primero el “adulterio del pensamiento” Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón ¿Existirá alguien que nunca haya mirado con hambre a una persona del sexo opuesto que nos ea su pareja legítima? francamente lo dudo, ¡vamos San Mateo, deja de hablar tonteras!. El adulterio del pensamiento es una cosa normal, solo a un tonto se le ocurriría avergonzarse de sus pensamientos.
Donde hay más problemas es con el adulterio materíal, que puede ir desde los besos y abrazos que no quitan pedazo, al acto mismo ese que describía Shakespeare de la siguiente manera: ”Soy señor, el que viene a deciros que vuestra hija y el moro están haciendo ahora la bestia de dos espaldas” (Otelo, escena 1, acto I) ¿que pasa con ese adulterio entonces?
Yo creo que la monogamia es parecida a la decisión que toman los vegetarianos, que por x motivos a partir de un momento se restringen de comer carne, con la fidelidad es algo parecido, se comprometen a no coquetear ni tener relaciones sentimentales o sexuales con nadie aparte de su pareja, en otras palabras firman una especie de contrato de exclusividad en cuanto a relaciones de pareja. Cumplir con ese contrato se convierte en un asunto moral y hasta religioso. Yo que no tengo esos frenos morales ni religiosos no le veo nada especialmente malo al adulterio, en verdad encuentro bien tonto eso de restringirse en una de las pocas cosas buenas que tiene esta vida tan llena de desgracias y tragos amargos.
Creo que es perfectamente natural y lógico verse atraído por personas del sexo opuesto que no sean la pareja legítima, en realidad no le veo mucho sentido al contrato de exclusividad, creo que lo único inmoral sería aplicar la ley del embudo, o sea la parte ancha para un lado y la angosta para el otro, la cosa es sin llorar ni picarse. Me imagino que con el tiempo muchos de estos contratos de exclusividad van a pasar de moda.
Sin embargo la fidelidad también tiene su lado bueno -toda moneda tiene dos caras- especialmente para un tipo flojo y pobre como yo, sin una apariencia física fuera de lo común, sin ropa cara, sin buen auto que ostentar y sin la dorada juventud, ese divino tesoro tirado alegremente a la basura hace varios años, me tendría que esforzar mucho y gastar mi buena plata para conseguir alguna otra mujer que me interese. Así es que, después de todo a mi me sirve la fidelidad, puedo decir que soy un tipo serio mientras aplico el viejo y sabio dicho “agua que no has de beber, déjala correr”.. A decir verdad no me queda otra.
