Tomas Bradanovic

31 julio, 2010

El sueño de la razón produce monstruos

Archivado en: insomnio — tombrad @ 6:26 pm

El insomnio está de moda parece, ya son tres amigos que me cuentan que sufren de insomnio y por más que les doy la receta no me creen. Yo tuve insomnio durante muchos años hasta que decidí que no iba a dormir más y entonces me empezó a dar sueño. No es broma, justo conversando ahora con un amigo me di cuenta de cual es el problema del insomnio: la gente cree que no dormir es malo.

Nada de eso, uno no duerme y no pasa nada, en algún momento le llega el sueño solito. Cuando fui a la amazonia pasé exactamente tres días sin dormir: no tengo la suerte de esos que se quedan dormidos en cualquier parte, dormir en un bus o en un avión es completamente imposible para mí. No dormí tres días y no me pasó nada, aparte que al tercer día caí como tronco. El sueño más exquisito viene después que uno ha pasado mucho tiempo sin dormir, es mejor que la pastilla más potente, esa vez me fui a acostar muerto de sueño y empezó una de esas tormentas tropicales con una bulla de diablos y agua cayendo a baldes, salí a mirar un momento, volví a la cama y no me acuerdo más hasta el otro día.
El insomnio viene por la preocupación cuando uno piensa que no dormir le va a hacer mal, es un asunto de realimentación donde uno trata de dormir y por eso no se duerme, en el momento que deja de tratar y por el contrario, se queda despierto sin remordimientos, el problema estará solucionado. A veces -cuando algo me preocupa- yo no duermo y me quedo toda la noche pensando y especulando que podría pasar en la situación A, B o C, pero como no trato de dormir en su debido momento todo vuelve a la normalidad, aunque pase una noche sin dormir ya no tengo insomnio. La solución para el insomnio es simple: no trate de dormir y algún día se va a quedar dormido igual.
Que curioso es el mundo de los sueños, conozco gente que sueña todas las noches historias largas y más o menos descabelladas. No es mi caso porque yo rara vez recuerdo haber soñado algo y los sueños casi nunca tienen una historia, mi mundo onírico es sumamente aburrido. De lo poco que me acuerdo los viajes son los más comunes: paso horas y horas viajando en un bus sin que pase nada interesante, ni siquiera recuerdo que el paisaje tenga algo de particular. A veces tengo una pesadilla que -con variantes- se repite siempre, estoy en un lugar donde no conozco a nadie, empieza a oscurecer y yo empiezo a preocuparme, entonces despierto. Ni siquiera mis pesadillas son entretenidas.
Algo curioso es que dos noches atrás volví a tener la pesadilla del examen, que no tenía desde hace años, pero esta vez no me preocupaba por el examen que tenía que dar sino que estuve durante horas -o al menos eso me pareció- haciendo una prueba de física. No era nada difícil pero tenía mucha álgebra y eso complica las cosas, estuve horas soñando que agrupaba términos semejantes, reconocía productos notables y despejaba, no fue pesadilla porque recuerdo que desperté cuando terminé la prueba y no estaba muy preocupado. Debe ser donde estoy preocupado por mis amigos que les fue medio mal en el examen de finanzas, hace tiempo que le estoy dando vuelta a eso hasta que se me apareció en un sueño. Como decía Segismundo:
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
¡Que bueno es el Soliloquio de Segismundo! pensar que conocemos tan poco de la literatura del Siglo de Oro español gracias a los ignorantes profesores que nos enseñaron a aborrecerlos. Pero la verdad es que Shakespeare escribió cosas insuperables sobre lo mismo, en La Tempestad escribió “Somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de ellos”, la idea de que la vida es un sueño ha nutrido a los poetas durante siglos. También Shakespeare identificaba el sufrimiento con el insomnio, en Ricardo III aparece esta ingeniosa maldición “Que el insomnio habite la alcoba donde reposas” y el pobre Rey Enrique IV, agobiado por los problemas se lamenta:
¿Por qué, sueño, tú en casuchas ahumadas te acuestas
y sobre incómodos jergones te tiendes,
por el zumbido de las moscas nocturnas sosegado tu reposo,
en vez de las grandes alcobas perfumadas,
bajo doseles de lujo,
y por el sonido de la más dulce melodía arrullado?
Un tema recurrente de Shakespeare es que los poderosos no pueden dormir mientras que los que no tienen nada duermen como lirones sin tener preocupaciones. En fin señores hace rato que estoy divagando pero es cierto: el que nada tiene nada teme. Más mejor me voy a dormir, hasta mañana.

13 marzo, 2009

insomnia

Archivado en: insomnio — tombrad @ 9:36 pm


Todo avanza lentamente. A una velocidad geológica se va acercando el día en que saldré de mis calillas y la buena vida tocará otra vez a mi puerta, como decía el cuento Si Dios quiere darme, ya sabe donde vivo.

Lo que se acerca a gran velocidad es el día de San Patricio -gracias Lilian por recordármelo- que este año no tendré con quien celebrar, igual le mandé un mail a Stephen, mi amigo de verdad, recordando la borrachera que nos pegamos hace algunos años. Tengo a mi lado una botella de buen Scotch que espero ir pronto a tomar a Tacna con Edgar el arquituerto, lo estoy añejando porque todavía no puedo viajar, pero ya llegará el momento. Un trago sin amigos no sirve, sin un amigo el licor es como esas asquerosas cervezas sin alcohol,  no tiene ninguna gracia.

Es muy tarde, hoy dormí una siesta larguísima y ahora no tengo nada de sueño. Ni siquiera una ópera de Wagner que estaban dando por la tele consiguió hacerme dormir ¡qué música más latosa! entiendo que Wagner es muy admirado así es que algo bueno debe tener, pero yo no soporto esas arias interminables de la soprano mientras el Hendel Tenor aguanta con cara de palo, me encanta la ópera… pero Wagner con esa música de películas, no hay caso.
Insomnio, a veces nos viene un torbellino de pensamientos que no podemos controlar y no nos deja dormir, pero no es el caso de hoy, simplemente ya dormí y ahora no tengo nada de sueño. Es curioso lo difícil que resulta a veces controlar a la mente y lo fácil que es engañarla otras veces. Cuando estuve trabajando en Tacna me tenía que levantar muy temprano, cosa que no hacía desde que era adolescente, entonces, en los primeros días no me podía quedar dormido preocupado por lo temprano que me tendría que despertar. 
Una noche estaba en eso, en medio de un torbellino de ideas cuando se me ocurrió pensar que tantas veces había estado en lugares frios, peligrosos, ruidosos o incómodos sin poder dormir y ahora estaba en buena cama, sin ruidos ni problemas debería quedarme dormido sin problemas. Lo raro es que después me quedé dormido y pensar en eso se convirtió en mi remedio para el insomnio, sería genial si pudiésemos engañar siempre a la mente con cosas parecidas, lástima que muy pocas veces encontramos como hacerlo.
Pasando a otra cosa Hayek no debió ser el primero que planteó las limitaciones del conocimiento, especialmente en ciencias sociales, pero debe haber sido uno de los más claros. Su oposición y sus dudas sobre la validez de la planificación basada en modelos matemáticos fueron comentadas hoy en El Mercurio por David Gallagher. Cualquiera que haya tenido la experiencia de implementar un modelo matemático para una situación real sabe que funcionan bien en situaciones muy simples pero se van al diablo al aplicarlos en sistemas complejos, debería ser algo de Pero Grullo pero gran cantidad de gente mantiene su fe en estos modelos. El fetichismo de la certeza y del control es muy difícil de botar en las personas.
Necesitamos creer, tener certezas y pensar que todo es predecible como un reloj, necesitamos creer que el azar, la buena y mala suerte no existen, que basta con hacer las cosas bien para tener buenos resultados. Lamentablemente eso es pura ilusión y el azar no solo existe sino que reina en gloria y majestad. Podemos hacer todo bien y las cosas igual salir mal, pero si pensamos mucho en eso nos paralizaríamos, por eso necesitamos esa ilusión de control, aunque sea una ficción útil nomás.
Bah, y justo ahora me vino el sueño, o sea que la entrada de hoy es un perfecto remedio para el insomnio como dice mi ex-amiga Lesly. Si tiene sueño lea, puede que se quede dormido igual que yo. Buenas noches y hasta mañana.

24 abril, 2008

Conversaciones maginarias

Archivado en: insomnio — tombrad @ 12:30 am

Que desgracia es el trabajo. Yo estuve aburrido por más de un año sin mover un dedo y de la noche a la mañana me encuentro con diez mil cosas para hacer, no hay salud. Cuando estoy ocioso ando con insomnio, ahora que tengo muchas cosas que hacer se me caen los ojos de sueño, ¡debería ser exáctamente lo contrario!.

Que maravilla es dormir, es como morirse un rato, me imagino que cuando uno se muere es como cuando se queda dormido, se le apaga la luz y chao, pero basta que uno empieze a pensar en eso y no hay caso de dormirse. El sueño es tan curioso que solo llega cuando uno deja de pensar en el.

Yo tuve insomnio durante un montón de años, gracias a eso ahora puedo aguantar unos dos o tres días sin dormir sin mayores problemas lo que a veces me ha servido mucho. Debe haber sido a los 20 años, cuando tuve los peores problemas que me empezó a costar quedarme dormido y el insomnio crónico me duro unos 10 años más o menos. Pero no hay mal que dure cien años y un día, sin motivo aparente, empecé a dormir de nuevo normalmente.

Recuerdo que me metía a la cama y empezaba a pensar en las cosas que me habían pasado en el día, entonces me empezaba a imaginar situaciones o me enfrascaba en conversaciones imaginarias que no se terminaban nunca. Primero ensayaba lo que le iba a decir a las personas con que tenía que hablar el día siguiente, hacía distintos ensayos diciendo diferentes cosas. Luego me imaginaba que le hablaba a personas que quería impresionar, y les decía todo lo que no me atrevía a decirles en la vida real y en eso me pasaba horas y horas hasta que era momento de levantarse.

Amanecía muerto de sueño y como si me hubieran apaleado, porque en mis conversaciones imaginarias me daba vueltas y vueltas en la cama que me dejaban molido. Otras veces pensaba que tenía que dormir y trataba de gatillar el momento de quedarme dormido o de inducir al sueño relajándome o algo así, el resultado de eso era que no había caso de dormirme. Según recuerdo el insomnio me molestaba bastante.

Los romanos generalmente morían apuñalados mientras dormían, un hombre dormido es indefenso como un niño y está a merced de cualquiera con un cuchillo afilado. Tal vez en alguna antigua encarnación yo fui romano y me acuchillaron mientras dormía, porque siempre me ha molestado dormir con otra persona, yo solo duermo con personas de mucha confianza, en caso contrario no puedo cerrar un ojo. Me costó muchos años quedarme dormido con la Pilar al lado y es algo que todavía me molesta un poco.

No recuerdo en que momento se me curó el insomnio, pero parece que fue cuando dejé de preocuparme, como no podía quedarme dormido un día decidí aprovechar la noche haciendo cosas para el día siguiente o leyendo, la cosa es que cuando dejé de preocuparme ya no me costaba nada quedarme dormido, no me daba ni cuenta.

En fin, seguramente como estoy escribiendo sobre el sueño y el insomnio cundo me vaya a acostar más rato me quedré pensando en el asunto y capáz que no me pueda quedar dormido. Eso me pasa por ponerme a escribir tonteras, hasta mañana y dulces sueños para todos.

9 agosto, 2007

Insomnia

Archivado en: insomnio — tombrad @ 12:19 am

Leo el blog de Paola que en Santiago está nevando en este mismo momento, me imagino como será el frío, yo acá me quejo por el viento helado y me consuelo pensando que en Santiago están peor, siempre puedes encontrar a alguien que lo pasa peor que uno. Ya sabes Paola, imagínate que en Siberia o la Antártida baja a -40 grados, acércate a la estufa y come hartas sopaipillas.

Había empezado a escribir anoche y me dió sueño, casi sin darme cuenta al ratito estaba zzzzz… ¿Han tenido problemas de sueño? yo sufrí de insomnio durante varios años, no había caso que me quedara dormido, en cuanto dejé de tratar de dormir se me pasó.

En esos tiempos -debo haber tenido unos 20 a 30 años- me acostaba y empezaba a funcionar la imaginación. Empezaba repasando todo lo que me había pasado en el día y después pensaba en las consecuencias, lo que podría haber pasado y lo que podría pasar a futuro.

Después me enfrascaba en conversaciones imaginarias interminables donde decía todo lo que no iba a decir nunca en persona, siendo en la vida real tímido y reservado, en mi imaginación me convertía en un tipo audaz, sin pelos en la lengua, que impresionaba a las minas y le decía unas cuantas verdades a mis muchos enemigos. Claro que eso era imaginario nomás porque llegado el momento -persona a persona- me quedaba sin voz y moría pollo de manera automática.

Acostado antes de dormirme -cosa que nunca llegaba a pasar porque me encontraba hasta el día siguiente pensando- ensayaba cada una de las conversaciones que tendría en los próximos meses, lo malo es que los ensayos nunca coincidían con la realidad y andaba al otro día con sueño y los ojos rojos igual que un conejo.

¿Como se me pasó? bueno, como les contaba el insomnio me duró unos 10 años, por lo menos hasta que llegó el momento que me convencí que no iba a dormir más como el resto de las personas normales. Así es que pensé por que mejor no aprovechaba la noche para hacer cualquier otra cosa. Y encontré muchas cosas que hacer, aparte de las que se imaginan las mentes sucias de siempre.

Un tiempo me dediqué a la bohemia y salía toda la noche de farra, llegaba a acostarme de vuelta en la madrugada. Cuando no tenía plata para eso me ponía a leer, es espectacular leer cuando todo el mundo duerme, o bien a hacer cualquier cosa que no significara ir a acostarme. La verdad es que -en cierto modo- nunca me curé del insomnio, porque de noche ando mucho más alerta y casi siempre me acuesto muy tarde, pero llegó un día en que sin darme cuenta, dejé de preocuparme por el hecho de no poder quedarme dormido. Desde entonces pongo la cabeza en la almohada y quedo zeta.

Es lo que me pasó anoche supongo, tuve la mala idea de llevarme el laptop para la cama, aguantando a pie firme las protestas de la Pilar y estaba en lo mejor escribiendo cuando zzzzz. También me pasó otra cosa insólita porque dormí mucho tiempo y me acordé del fragmento de dos sueños -cosa que nunca me acuerdo- en todo caso eran puras tonteras, no tengo sueños con argumento como la mayoría de la gente supongo, y si los tengo ni me acuerdo de ellos.

En fin, solo quería contarles lo que me pasó, y un consejo para mis colegas buhos y lechuzas, no se preocupen si no pueden dormir: sin darse cuenta se van a quedar dormidos solitos, e los garantizo.

>Insomnia

Archivado en: insomnio — tombrad @ 12:19 am

>Leo el blog de Paola que en Santiago está nevando en este mismo momento, me imagino como será el frío, yo acá me quejo por el viento helado y me consuelo pensando que en Santiago están peor, siempre puedes encontrar a alguien que lo pasa peor que uno. Ya sabes Paola, imagínate que en Siberia o la Antártida baja a -40 grados, acércate a la estufa y come hartas sopaipillas.

Había empezado a escribir anoche y me dió sueño, casi sin darme cuenta al ratito estaba zzzzz… ¿Han tenido problemas de sueño? yo sufrí de insomnio durante varios años, no había caso que me quedara dormido, en cuanto dejé de tratar de dormir se me pasó.

En esos tiempos -debo haber tenido unos 20 a 30 años- me acostaba y empezaba a funcionar la imaginación. Empezaba repasando todo lo que me había pasado en el día y después pensaba en las consecuencias, lo que podría haber pasado y lo que podría pasar a futuro.

Después me enfrascaba en conversaciones imaginarias interminables donde decía todo lo que no iba a decir nunca en persona, siendo en la vida real tímido y reservado, en mi imaginación me convertía en un tipo audaz, sin pelos en la lengua, que impresionaba a las minas y le decía unas cuantas verdades a mis muchos enemigos. Claro que eso era imaginario nomás porque llegado el momento -persona a persona- me quedaba sin voz y moría pollo de manera automática.

Acostado antes de dormirme -cosa que nunca llegaba a pasar porque me encontraba hasta el día siguiente pensando- ensayaba cada una de las conversaciones que tendría en los próximos meses, lo malo es que los ensayos nunca coincidían con la realidad y andaba al otro día con sueño y los ojos rojos igual que un conejo.

¿Como se me pasó? bueno, como les contaba el insomnio me duró unos 10 años, por lo menos hasta que llegó el momento que me convencí que no iba a dormir más como el resto de las personas normales. Así es que pensé por que mejor no aprovechaba la noche para hacer cualquier otra cosa. Y encontré muchas cosas que hacer, aparte de las que se imaginan las mentes sucias de siempre.

Un tiempo me dediqué a la bohemia y salía toda la noche de farra, llegaba a acostarme de vuelta en la madrugada. Cuando no tenía plata para eso me ponía a leer, es espectacular leer cuando todo el mundo duerme, o bien a hacer cualquier cosa que no significara ir a acostarme. La verdad es que -en cierto modo- nunca me curé del insomnio, porque de noche ando mucho más alerta y casi siempre me acuesto muy tarde, pero llegó un día en que sin darme cuenta, dejé de preocuparme por el hecho de no poder quedarme dormido. Desde entonces pongo la cabeza en la almohada y quedo zeta.

Es lo que me pasó anoche supongo, tuve la mala idea de llevarme el laptop para la cama, aguantando a pie firme las protestas de la Pilar y estaba en lo mejor escribiendo cuando zzzzz. También me pasó otra cosa insólita porque dormí mucho tiempo y me acordé del fragmento de dos sueños -cosa que nunca me acuerdo- en todo caso eran puras tonteras, no tengo sueños con argumento como la mayoría de la gente supongo, y si los tengo ni me acuerdo de ellos.

En fin, solo quería contarles lo que me pasó, y un consejo para mis colegas buhos y lechuzas, no se preocupen si no pueden dormir: sin darse cuenta se van a quedar dormidos solitos, e los garantizo.

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