
En medio de mi ociosidad hoy tuve que ensuciarme las manos y trabajar un rato. Como será el fantasma del hambre que finalmente me obligó a hacer un trabajo que venía esquivando desde hace meses. Resulta que era algo sobre lo que no tenía la menor idea esta mañana: programación web usando cgi y perl, cosa que jamás aprendí porque cada vez que empezaba a leer un manual de esos me quedaba dormido en la segunda página.
Pero como decía mi difunto padre mejor discurre un hambriento que cien letrados, la amenaza del corte de luz, agua, invasión de acreedores y otras pestes me decidió a ir a ver de que se trataba la cosa, y me comprometí sin tener ni asomo de idea de como podría hacerlo. Después de eso me volví para la casa un poco preocupado y me puse a leer los diarios online hasta que me aburrí tanto que -contra mi costumbre- me fui a ver tele. No quería empezar.
Pero los sesenta y tantos canales del cable pasaban puras estupideces, al poco rato estaba muy enojado, aburrido y listo para empezar a trabajar. No señores, justo llegó mi querida suegra con el almuerzo lo que me salvó por un rato, después traté de echar una siestesita pero no pude, le daba vueltas en mi cabeza sobre cual sería la forma más sencilla de hacer el maldito asunto. ¡Ahora si! ya tenía más o menos la idea de como abordarlo, eran como las 3 de la tarde y me puse a hacerlo partiendo por lo más fácil.
En realidad era mucho menos complicado de lo que suponía, gracias a San Google buena parte de las cosas ya estaban hechas y solo había que encontrarlas, además todas las horas que perdí aplazando el trabajo al final me sirvieron, porque de allí salió la forma simple de resolver. En un par de horas tenía el prototipo listo y enviado, es ridículamente simple y hace todo lo que me pidieron, moraleja: cuando uno se ve obligado a caer en la indignidad del trabajo, lo mejor es postergarlo lo más posible, si me hubiese puesto a trabajar de cabeza seguramente habría hecho algo tan enredado que habría pasado un mes dándome cabezasos. Sacar la vuelta rinde.
Cuando uno dice “Arica” en algún lugar que no sea de América Latina, la mayoría de las personas ni se imaginan que es un pueblito repleto de flojos y buenos para el trago, en cambio si lo asocian con el famoso
Instituto Arica fundado por el boliviano Oscar Ichazo a mediados de los setentas, que está en California, USA y es conocido en buena parte del mundo.
Yo ni me acordaba del asunto, hasta que mi amigo y tocayo John Thomas, que se viene a este
paraíso de la flojera a fines de mes, me mencionó que él conocía el instituto y lo consideraba bien serio e interesante, la cosa es que ahora John quiere ver la papa misma, el lugar donde se fundó todo ese movimiento. Como ven, Aburrilandia también es un lugar místico, no somos flojos sino que espirituales, no le hacemos el quite al trabajo, simplemente meditamos. Ustedes recordarán la asombrosa historia de cuando
El Cordero de Dios, pasó por estas tierras, los que no la conocieron sigan el link y se van a entretener. ¡Arrepentíos pecadores! ¡El fin está cerca!, somos muy pocos los puros, los impolutos que nos salvaremos, los demás todos para la parrilla, a fuego lento. Buenas noches, pecadores.