Con otro feo, sucio y gris día de invierno nos acercamos al fin de junio y aunque la temperatura sigue fija en 15 grados celcius parece que cada día estuviera más helado que el anterior. Ahora entiendo mejor a Cesar Vallejo cuando escribió:
Me morire en Paris con aguacero,
Un dia del cual tengo ya recuerdo.
Me morire en Paris y no me corro-
Talvez un Jueves, como es hoy, de otoño.
Y esto recién comienza, como estamos en un año frío nos queda todo julio, agosto y buena parte de septiembre. Que macana, con el frio parece que llega la mala suerte, no solo yo, sino que también mis amigos empiezan a tener problemas ¡hay que hacer un machitún urgente!, en fin, como dijo Arturo Prat: ánimo y valor compañeros!.
Pero basta de quejarse como las viejas, vamos a lo nuestro. Ayer encontré al Tomás Jr. mirando las alternativas académicas en Internet, el próximo año termina la secundaria y se enfrenta a la difícil situación acerca de que diablos hará con su vida de allí en adelante.
Yo creo que a esa edad (17 años) fué cuando me decidí a estudiar electrónica, claro que estaba en una posición de mucha más indertidumbre, mi papá estaba viejo y arruinado, nos íbamos a vivir todos a la casa de mi cuñado y mi hermana que tampoco estaban nada bien de plata, o sea estábamos con un pie en la completa miseria.
El Tomás Jr tiene al menos casa propia y algunos activos que podría tirar a la parrilla en caso de apuro, la Pilar tiene trabajo y yo podría hacerme millonario en uno de estos días, he andado tan cerca, tantas veces, que nunca se sabe, a menos que sea mucha la mala suerte…
En todo caso ya le dije que no contara conmigo para pagarle universidad ni nada de eso, a menos que tenga algún extraordinario golpe de fortuna y me llene de plata tendrá que buscarse la forma solito, igual como lo hice yo, de abrirse camino.
A veces conversamos y dice que quiere estudiar para técnico en diseño o algo así y después ver si le da para sacar un título de verdad, yo lo hice así pero fue un montón de años y esfuerzo. En fin, es su asunto y el verá como se las arregla, yo en su lugar no estudiaría sino que me metería a trabajar en cualquier cosa, creo que es mejor empezar trabajando -para ver que se siente- y después estudiar.
Hasta ahora la vida se le ha dado fácil: desayuno, almuerzo, comida y un lugar donde dormir han sido cosas tan naturales como el oxígeno para respirar, todavía no ha tenido los primeros grandes fracasos que son donde algunos se adaptan y otros se quiebran para siempre. No estoy seguro si lo envidio o si me dá lástima.
Pensar que hay gente que nunca ha tenido esos problemas, los de familia de clase media acomodada, el papá dentista y el niño vive tranqilamente y estudia sin sobresaltos hasta que a su vez saca su propio título de dentista, no tienen fortuna que cuidar sino solo unos ingresos regulares y razonablemente altos. Viven creyendo que todo lo que tienen es gracias a su inteligencia, dan consejos a todo el mundo y suelen decir que “la buena suerte no existe, se la hace cada uno” como si la increíble suerte que ellos mismos han tenido fuese una especie de mérito.
Yo prefiero los problemas, vivir en la pelea, asustado, lleno de incertidumbre y morirme de felicidad con cada pequeño o gran golpe de suerte las pocas veces que me toca. Acordarme de los tiempos malos en los buenos y de los buenos tiempos en los malos. Eso es estar vivo, no tener problemas y tenerlo todo fácil es como estar muerto. Aunque a veces pienso que no me disgustaría morirme por un tiempito, maldita sea.
Y como mi humor de hoy es medio fúnebre los invito al slideshow del Cementerio de Huara, claro que es el cementerio más bonito que conozco y siempre que puedo paro a echar una siesta en el kiosko que hay en su entrada, es una maravilla.