Esto si que es divertido. Gracias a la Santa Madre Universidad de Tarapacá, la Sagrada Escuela de Negocios y San Panchito Alfred el próximo mes empiezo a estudiar en el programa MBA en Dirección y Gestión de Empresas. Así como las cosas malas siempre vienen de a tres, lo mismo pasa con las buenas, nunca llegan solas. Me imagino igual que Rodney Dangerfield, el viejo ignorante y grosero de esa película que pasados los cincuenta vuelve a estudiar, claro que hay una pequeña diferencia porque yo no soy millonario ni mucho menos.
Mientras más viejo parece que voy involucionando, el año pasado presenté por primera vez en mi vida un currículum vitae y firmé un contrato con la Municipalidad Provincial de Tacna. Nunca en mis 54 años de desperdiciada vida había firmado un contrato de trabajo, ahora voy a entrar a estudiar de nuevo ¿que vendrá después? ¿entraré a los Boy Scout?, ¿daré de nuevo la prueba de selección universitaria? que cosa más rara.
Varios años atrás, en el antiguo blog de Blurty escribí algo sobre el mito de la Música de las Esferas, que leí por primera vez en un Scientific American a principios de los ochentas, la cosa era más o menos así:
“Pitágoras aplicó su doctrina de la armonía al universo entero, por ejemplo en su célebre teoría de la armonía de las esferas. Cada cuerpo celeste que se mueve produce un cierto sonido que varía en función de la rapidez desplegada por el cuerpo. Los cuerpos celestes se mueven, pues, en armoniosa danza; se desplazan a velocidades distintas y producen así una música sobrenatural. El universo puede ser comparado con un instrumento de cuerda; por ejemplo, a una lira. Pero, entonces, ¿por qué no oimos la música de las esferas? Porque la estamos oyendo desde que nacimos. El herrero que día tras día oye el sonido del martillo sobre el yunque, se acostumbra tanto a ello que termina por no percibirlo. Para que un ruido nos sea audible es necesaria una interrupción o un cambio en la fuerza o en la naturaleza de los sonidos” (de la “Historia Universal” de C. Grimberg)
La idea es demasiado loca -nótese el giro adolescente,es la involución- pero bellísima: todo lo que se mueve emite música, no solo eso, la música hasta es armoniosa. Bueno, siempre pensé que era otro de esos mitos -bellos y absurdos- de los antiguos griegos.
Y una cosa nunca pude entender es de que se trataba la Teoría de Cuerdas que se refiere a la naturaleza de las partículas sub atómicas, todas las explicaciones que leía me parecían completamente tiradas de las mechas y, diablos, siempre he creído que si algo no se puede entender intuitivamente puede que sea un cuento. La intuición casi siempre es más potente que la razón.
Bueno, resulta que leyendo el entretenido blog de Ulschmidt, llegué a otro blog Cave canem, su divertida entrada Macánica Chántica me llevó a su vez a un link que relaciona de manera muy bonita la teoría de cuerdas y la música de las esferas. Nos cuenta Severian el problema que al investigar las partículas subatómicas no se encontraron los ladrillos fundamentales, únicos e iguales como se esperaba de los físicos (siempre buscando lo simple y simétrico), sino que empezaron a aprecer un montón de partículas distintas: neutrinos, muones y cuanta cosa rara nos podamos imaginar.
La cosa es que en unas pocas líneas, Severius dice que la teoría de cuerdas sugeriría que las varias partículas subatómicas -y por lo tanto todo el mundo material que conocemos- serían como cuerdas vibrando a distintas frecuencias, de forma análoga al mito pitagórico de la música de las esferas. Una idea cortita, interesante y muy bonita, tal vez no sea tan tirado de las mechas eso de las cuerdas después de todo.
A otra cosa, Daniel Hauser se llama un niño de 13 años enfermo con linfoma de Hodkings, un cáncer a los ganglios similar al que tuvo mi suegra, su familia no quiso radiarlo y un juez dió orden de detenerlo y darle el tratamiento -que según los médicos tiene 90% de buen pronóstico- a la fuerza. Los padres confían más en la medicina natural pero el juez no opinó lo mismo. Me parece una completa estupidez y un abuso, en estos casos lo primero es la opinión del afectado, a los 13 años está perfectamente facultado para opinar, luego la opinión de los padres ¿que tiene que decir un maldito juez sobre el asunto?. Me gustaría que se sanara antes que le puedan hacer la radioterapia y aparezca levantándole el dedo del medio al juez metiche. Y si se muere que tanto, si para allá vamos todos, incluso el juez.
Ya volví de clases, debería estar trabajando en el proyecto pero me tomé una lata de cerveza y el par de neuronas que me quedan andan medio divagativas, solo me queda fantasear un rato, soñar despierto que la buena suerte me dura a lo menos hasta fin de mes y después irme a dormir, tal vez en el sueño se me ocurra como hincarle el diente al maldito proyecto, que todavía ni sé como empezar. Hasta mañana.
