Vengo llegando de un recital de Los Jaivas en el gimnasio Epicentro 1, el Tomás Jr. apareció con un par de entradas liberadas así es que para allá partimos. Que les puedo contar, de lo bueno es la simaptía y sencillez del grupo, nunca han dejado de ser muy cercanos al público y han venido a Arica varias veces así es que son prácticamente de la casa.
Lo malo es que en vivo tocan idéntico que en las grabaciones y parece que dejaron de escribir música hace varios años, no es posible que cierren con temas como “Mira Niñita” y “Todos Juntos” cuando son composiciones de los años sesenta, escuchadas hasta la nausea, pero que hacer, son los papás del rock fusion en Chile así es que hay que aceptarlos tal como son nomás.
Como siempre las primeras filas estaban reservadas para las autoridades, con un cartelito que así lo indicaba, pero como yo soy anarquista me acerqué silbando y mirando para el lado, despegué de una silla el cartelito de reserva de un concejal, me lo metí al bolsillo y allí nos sentamos. Igual no creo que haya tenido problemas para encontrar otro asiento, la cosa es que quedamos bastante bien ubicados gracias a mi sucia jugarreta.
Mientras al Tomás Jr. se le hacía agua la boca con el piano eléctrico y el Moog , yo me dediqué a ver la producción y escuchar la misma música de tantos años. Empezaron con Volantín, dos temas de Las Alturas del Macchu Picchu, luego varios de sus caballitos de batalla para terminar con Mambo de Machaguay, Mira Niñita y Todos Juntos. Un buen espectáculo de un conjunto que es parte de la historia de Chile. Unas pocas fotos las pueden ver aquí.
Que sueño tengo, me llegan a picar los ojos de sueño, mejor me voy a acostar. Chao nomás.