Bueno, bueno, bueno, cosas de Arica: como el alcalde Valcarce quedó temporalmente inhabilitado por el juicio que le están siguiendo, por mientras asumió uno de los concejales, Waldo Sankan, y su primera medida fue despedir a 120 funcionarios de confianza de Valcarce. Hay varios amigos míos entre esos, pero voy a decirlo, aunque se sientan, hacía mucha falta una poda en la municipalidad.
Que diablos, me parece muy bien que hayan sido despedidos, independientemente de si hicieron bien o mal su trabajo. Así deben ser los cargos de confianza, mientras más cortos e inestables mucho mejor, debería existir una ley que no permitiera permanecer por más de un año en un cargo de confianza, a todo nivel porque no hay nada peor que los funcionarios de confianza atrincherados en sus puestos.
Que pasa, que todos esos funcionarios entran por la ventanilla, por ser “amigos de xxx”, ganan los mejores sueldos sin haber hecho carrera alguna y gozan del privilegio de creerse autoridades. Valcarce hizo cosas buenas y malas, entre las malas fue llenar la municipalidad de empleos por compromiso que después no pudo sacar, creo que la poda en este caso fue muy saludable y espero que Sankan no se limite a reemplazarlos por sus propios amigos, sino que llene las funciones con gente de la planta como debe ser. No tengo muchas esperanzas en realidad, en este caso los políticos tienden todos a funcionar igual.
Adermás seamos francos, mucha de esa gente de confianza -definición que me produce gran desconfianza- no sirve para nada, simplemente se aprovechan de cobrar el sueldo y ejercer como pequeños dictadores, al amparo de la confianza que les ha sido otorgada. No son todos pero son muchos, de cualquier color político siempre pasa lo mismo. Y lo peor es que a algunos los premian pasándolos a la planta, como fue el caso de la funcionaria que comenté hace un tiempo, que gana sueldo sin ir a trabajar ni un solo día. Cuando la planta se empieza a llenar de parásitos ya saben lo que pasa. En fin, son las bajezas usuales de la política, mejor pasemos a otro tema.
Todo el mundo resfriado, anda un virus por la ciudad. Tomás Jr. no ha ido a clases en toda la semana, feliz con su notebook las 24 horas del día, ni sospecha que se lo voy a quitar para regalárselo a mi amigo Juan y 1/2. No se como me he librado del resfriado, debe ser el cognac que le pongo al café todos los santos días, no hay mejor remedio que el alcohol: si una copita es buena una botella mejor ¡y como será una garrafa! en fin, basta de hacer propaganda a esos brebajes inmundos, capaz que me amenacen de nuevo con publicar en The Clinic, LOL.
La vida en aburrilandia sigue su curso, todo bien excepto lo que anda mal, mi enfermedad financiera todavía no se estabiliza pero ya salí de la unidad de cuidados intensivos, en dos semana más me dan de alta, según dicen, ojalá que el paciente no se muera en la sala de espera. Nubes bajas sobre la ciudad de la eterna primavera, después de mediodía se abre un poquito y en la tarde se vuelve a cerrar y aparece un maldito viento frío ¿hasta cuando? pienso yo “hasta cuando se me dé la gana” me contesta Dios desde arriba, ¡pardiez! que me lleve el diablo.
Los días se suceden uno tras otro sin mayores incidentes, un camión cargado de neumáticos se fue para abajo en la cuesta de Acha: le pegó a un bus y siguió corriendo hasta chocar por atrás a otro camión que llevaba ácido sulfúrico, lo dos choferes muertos. En esa cuesta se pasan desbarrancando los camiones, yo no sería chofer de camión ni muerto, menos en las pésimas condiciones de seguridad en que funcionan acá, pero en fin, cuando a uno le llega la hora le llega supongo. Otro camión accidentado en la mina de Quiborax, otro chofer muerto, tres ariqueños menos.
A todo esto ¿sabían que el servicio municipal de cementerios es el único que da ganancias? no se si será que se mueren muchas personas o si el arriendo es caro pero así es el asunto, un saludo para el administrador, mi amigo Victor Mancilla, espero que no se haya ido entre los 120 despedidos. Que vida más llena de cototos, un día estamos bien y al otro día mal, eso es lo divertido porque estar bien siempre no tiene gracia ¡seguro? jaja. En fin, estoy puro dando jugo, mejor me despido antes de seguir escribiendo tonteras, hasta mañana.