Conversaba hace un rato con mi amigo Oscar, que tiene su empresa de energía solar, sobre las estupideces que ha cometido el gobierno en su afán por “estar a la moda” incorporando la energía solar fotovoltaica para la iluminación pública, entre todo eso aparecieron algunas cosas de las que yo no tenía idea sobre la eficiencia energética y los monitores.
Esto a propósito que en nuestra oficina hay cuatro computadores antiguos con monitor CRT (a tubo) y grande fuentes de poder para alimentar equipos bastante viejos e ineficientes. Bueno, cuatro equipos no es mucho, en realidad se usan solo dos porque yo y mi compañero Mario usamos nuestros notebook, pero hay un par de laboratorios con algunas decenas de esos computadores antiguos, le preguntaba a Oscar como era el consumo de las pantallas según las distintas tecnologías.
Existen cuatro tipos principales de pantallas, las más antiguas y gastadoras son las CRT con sus tubos de rayos catódicos, consumen alrededor de 120 watts, un poco más económicas son las pantallas de plasma, que ya están más o menos en retirada y probablemente desaparecerán pronto del mercado junto con las CRT. luego están las pantallas LCD que son las que usan nuestros notebook que consumen -a igual tamaño de un CRT- unos 40 watts, lo particular de esta tecnología es que traen un tubo fluorescente para la iluminación trasera pues de otro modo no se vería nada al usarlas de cara al sol, también tienen el problema es que desde algunos ángulos no se ve casi nada. La tecnología más nueva y de menor consumo son las pantallas LED, que en lugar de una matriz de LDC usan directamente diodos LED y no necesitan iluminación trasera, son las más planas, de menor consumo de todas e incluso las de LED orgánicos hasta son flexibles.
Todavía son caras pero el precio ya se está ajustando, con el ahorro de energía se pagan solas especialmente en laboratorios de computación u otros lugares donde hay muchos equipos. Seguramente las pantallas LED son el futuro en monitores.
Conversábamos lo ridículo que resultan muchos proyectos del gobierno, que pone iluminación solar adonde hay corriente disponible de 220 volt, eso es la negación de la ecología y una medida estúpida especialmente en el norte de Chile, donde los paneles solares tienen sus problemas que casi nadie conoce muy bien.
Por un lado las baterías tienen vida útil limitada y cuando ya cumplen su ciclo pasan a convertirse en desechos contaminantes (plomo, ácido sulfúrico) que requieren de un tratamiento especial. Como en el norte no llueve los paneles solares se ensucian con gran facilidad y su eficiencia baja a casi cero si no se lavan constantemente, esto es especialmente cierto en los bordes de playa donde algunos genios han decidido instalar estos paneles. La neblina costera combinada con el polvo forma una costra igual que la que aparece en los parabrisas de nuestros autos, que impide pasar la luz y baja la eficiencia de los paneles si no se mantienen constantemente limpios. La caca de los pájaros y la contaminación (humo, gases, etc.) también hacen idéntico efecto.
Esto no es problema en los lugares donde llueve mucho, porque la lluvia limpia los paneles de manera natural, pero en esas partes hay más días nublados así es que se necesitan colocar más paneles para obtener la misma electricidad. El lugares secos como nuestra zona también hay que colocar más paneles de lo calculado porque la suciedad acumulada baja notablemente el rendimiento energético.Toda moneda tiene dos caras, la ventaja de tener mucha radiación solar trae la desventaja que los paneles hay que estarlos lavando constantemente. Esas son las cosas que los expertos doctores que hacen cálculos en sus laboratorios no toman en cuenta, pero que cualquier maestro instalador las sabe por experiencia práctica.
Como el ambientalismo está de moda y los giles abundan, el populacho anda pidiendo que todo se transforme a paneles solares como si fueran la panacea, no es así, la energía solar fotovoltaica es excelente para los lugares donde no llega la red pública de electricidad, donde si hay red es una completa estupidez instalar paneles solares pensando que tendrán “energía gratis”, nada es gratis en este cochino mundo.
Donde si puede hacerse muchísimo es en la eficiencia energética. Ni sueñen en terminar con las represas o reemplazar las centrales de generación eléctrica por molinos y paneles solares, eso es una tremenda ignorancia de la eficiencia de conversión involucrada. Pero cundo se cambie toda la actual iluminación incandescente y todas las pantallas a LED las bajas de consumo serán enormes. Por ahí va la cosa, lo demás es puro cuento y poesía.

