Tomas Bradanovic

25 septiembre, 2007

Jugando con el aparato

Archivado en: coreos, lenovo — tombrad @ 1:20 pm

Y finalmente apareció, el lunes en la mañana después de consultar al correo me dijeron que tenía que pagar derechos de aduana por US$ 94, pese a que se trataba de una máquina incompleta, y a que tenemos un acuerdo de Libre Comercio con USA que -en teoría- nos beneficia con cero derechos de importación en aparatos de electrónica y computación.

Consulté a un amigo de aduana y me dijo “ni lo sueñes, tendrías que conseguir un certificado de origen primero y hacer un laaargo trámite, además eso te libera solo del 6%, el 19% de IVa no te lo sacas ni con el ministro de hacienda”. Mala suerte, a conseguir prestado (más vale tener amigos…) y pagar nomás.

Vuelvo al tema de correos porque creo que es importante: me dicen “¿y qué reclamas tanto si al final te lo entregaron?”, lo que pasa es que yo creo que debe cambiar la idea y la actitud que existe hoy hacia correos, donde todo el mundo piensa que si no se roban algo de valor es por algún pequeño milagro. El correo debe ser un servicio eficiente, honesto y orgulloso, me llamó la atención la larga fila que tuve que hacer , luego de pasar por tres distintas oficinas, con una funcionaria que no manejaba bien el computador (¿o será el software el malo?) la cosa es que demoré casi una hora completa en salir con el famoso aparato debajo del brazo, luego de pagar unos derechos estimados con un método similar a las cuentas del gran capitán.

Nosotros mismos tenemos la culpa por no ser lo suficientemente exigentes, no nos debemos resignar a que las cosas se demoren o simplemente se “pierdan” seguramente hay mucha gente que hace bien su pega en correos pero eso no basta, deben ser todos porque una sola manzana podrida echa a perder todo el sistema. Creo que al servicio de correos de Chile le falta todavía una importante reingeniería, lo mismo que al servicio de aduanas. Pero que estoy hablando, si es un probelma de todos los servicios públicos. Pero Chile se ha ido transformando con los años a un país con comercio internacional muy activo y eso es lo que hace a estos servicios tan fundamentales como la luz y el agua, son puntales de nuestra economía y mientras no se elimine la discrecionalidad en aduanas y la ineficiencia en correos estamos mal. Por eso alego tanto.

Bueno, el laptop es un Lenovo 3000 V100, debe ser primera vez que tengo un equipo moderno, es ultraliviano, pesa como 2 kilos y trabaja muy frio y silencioso, me recuerda al Compaq Aero que tuve hace muchos años y que debe haber sido uno de los primeros ultraportables. El Tomás chico es el más contento desde que heredó el antiguo HP Pavillion. También me mandaron un disco duro externo, de esos que caben en el bolsillo, 120 GB, o sea que hay harto espacio para almacenar.

En fin, entre jugar con el aparato -el elctrónico, malpensados- y practicar la actividad innoble se me pasó la hora y no había escrito mi entrada diaria, ahora lo hice, nos leemos más tarde entonces.

>Jugando con el aparato

Archivado en: coreos, lenovo — tombrad @ 1:20 pm

>Y finalmente apareció, el lunes en la mañana después de consultar al correo me dijeron que tenía que pagar derechos de aduana por US$ 94, pese a que se trataba de una máquina incompleta, y a que tenemos un acuerdo de Libre Comercio con USA que -en teoría- nos beneficia con cero derechos de importación en aparatos de electrónica y computación.

Consulté a un amigo de aduana y me dijo “ni lo sueñes, tendrías que conseguir un certificado de origen primero y hacer un laaargo trámite, además eso te libera solo del 6%, el 19% de IVa no te lo sacas ni con el ministro de hacienda”. Mala suerte, a conseguir prestado (más vale tener amigos…) y pagar nomás.

Vuelvo al tema de correos porque creo que es importante: me dicen “¿y qué reclamas tanto si al final te lo entregaron?”, lo que pasa es que yo creo que debe cambiar la idea y la actitud que existe hoy hacia correos, donde todo el mundo piensa que si no se roban algo de valor es por algún pequeño milagro. El correo debe ser un servicio eficiente, honesto y orgulloso, me llamó la atención la larga fila que tuve que hacer , luego de pasar por tres distintas oficinas, con una funcionaria que no manejaba bien el computador (¿o será el software el malo?) la cosa es que demoré casi una hora completa en salir con el famoso aparato debajo del brazo, luego de pagar unos derechos estimados con un método similar a las cuentas del gran capitán.

Nosotros mismos tenemos la culpa por no ser lo suficientemente exigentes, no nos debemos resignar a que las cosas se demoren o simplemente se “pierdan” seguramente hay mucha gente que hace bien su pega en correos pero eso no basta, deben ser todos porque una sola manzana podrida echa a perder todo el sistema. Creo que al servicio de correos de Chile le falta todavía una importante reingeniería, lo mismo que al servicio de aduanas. Pero que estoy hablando, si es un probelma de todos los servicios públicos. Pero Chile se ha ido transformando con los años a un país con comercio internacional muy activo y eso es lo que hace a estos servicios tan fundamentales como la luz y el agua, son puntales de nuestra economía y mientras no se elimine la discrecionalidad en aduanas y la ineficiencia en correos estamos mal. Por eso alego tanto.

Bueno, el laptop es un Lenovo 3000 V100, debe ser primera vez que tengo un equipo moderno, es ultraliviano, pesa como 2 kilos y trabaja muy frio y silencioso, me recuerda al Compaq Aero que tuve hace muchos años y que debe haber sido uno de los primeros ultraportables. El Tomás chico es el más contento desde que heredó el antiguo HP Pavillion. También me mandaron un disco duro externo, de esos que caben en el bolsillo, 120 GB, o sea que hay harto espacio para almacenar.

En fin, entre jugar con el aparato -el elctrónico, malpensados- y practicar la actividad innoble se me pasó la hora y no había escrito mi entrada diaria, ahora lo hice, nos leemos más tarde entonces.

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