Tomas Bradanovic

14 noviembre, 2007

Todo hombre debe creer en algo

Archivado en: impuestos, ley valech, mecenas — tombrad @ 8:39 pm

Leí algo muy curioso en el Mercurio del domingo pasado: el ranking de los mecenas chilenos está encabezado por monseñor Sergio Valech, obispo emérito de Santiago que el año pasado donó 1.400 millones de pesos. Lo primero que se me vino a la mente es que si alguien tiene para donar casi tres millones de dólares a título personal -no se trata de una fundación ni nada de eso, sino del obispo como persona natural- se trata de un hombre inmensamente rico, al menos para los estándares chilenos.

¿Cuanto será el patrimonio de monseñor que le queda lo suficiente como para donar esa plata en un solo año? ¿en qué trabaja o cual es la fuente de sus ingresos?. Curioso me puse a buscar la historia de este obispo -que evidentemente no debe haber hecho voto de pobreza- y leo que es hombre de fortuna porque heredó grandes terrenos en San Carlos de Apoquindo, los que vendió con buena ganancia. Bueno, un hombre de tanta plata pontificando sobre la pobreza es parecido a lo que pasa cuando algunos sacerdotes hablan acerca del matrimonio; pura teoría nomás. Igual me asombra el asunto ¿regalar 1.400 millones de pesos en un solo año? eso si que es tener billete.

A propósito monseñor Valech fue vicario de la solidaridad y autor del informe sobre atropellos de los derechos humanos durante el Gobierno Militar. A raíz de ese informe surgió una ley que ha significado multimillonarias compensaciones pagadas por el estado (o sea todos nosotros) y que han beneficiado a particulares y organizaciones. Leo en Internet: “Más de mil 500 beneficiarios de las becas que otorgó la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Torturas estudian hoy carreras en la Universidad de las Comunicaciones. Otros cientos lo hacen desde el extranjero a través de la modalidad e-learning. Un cálculo estimativo, a razón de 4 millones por alumno, arroja una friolera que supera los 20 millones de dólares anuales. La UNIACC adaptó su staff de profesores, creo nuevas carreras y diplomados, se “izquierdizó” y hoy triplica la cantidad de alumnos que tenía en el 2005″.

Leo también que “en total el Estado ha pagado un total de $ 720.715.899.000, equivalentes a 1.386 millones de dólares”. Algo anda mal en todo esto, tengo la sensación de que me metieron la mano al bolsillo hasta adentro, sin que me diera cuenta. ¿Cuantos chilenos saben que el fisco ha pagado más de mil millones de dólares en compensaciones mientras manda a rematar a los que no han podido pagar el dividendo de las casas con subsidio, que ellos mismos entregaron?. Repito, creo que algo anda muy mal en todo esto.

Tanto que hablan de ley de probidad y tonteras por el estilo, cuando la cosa debería ser mucho más simple ¿por qué el Servicio de Impuestos Internos no pone a disposición de quien lo solicite la declaración de impuestos de todo chileno?. Yo no tengo ningún problema con que mi declaración de impuestos se haga pública y me imagino que es lo mismo para la mayoría de los chilenos normales. Pero ¿quien ha visto la declaración de monseñor Valech, Eduardo Frei, la presidenta, los parlamentarios? eso si que es top-secret. Quien nada hace nada debiera temer, los políticos, alcaldes y parlamentarios que tanto hablan de honestidad deberían partir publicando en Internet sus declaraciones de impuestos. Partamos por eso, de ahí vamos viendo.

En fin, hace tiempo que no despotricaba, es algo que hace muy bien de vez en cuando. Y para terminar mi frase filosófica del día: “Todo hombre debe creer en algo, yo creo que más rato me voy al Rapa-Nui”. Hasta mañana.

Todo hombre debe creer en algo

Archivado en: impuestos, ley valech, mecenas — tombrad @ 8:39 pm

Leí algo muy curioso en el Mercurio del domingo pasado: el ranking de los mecenas chilenos está encabezado por monseñor Sergio Valech, obispo emérito de Santiago que el año pasado donó 1.400 millones de pesos. Lo primero que se me vino a la mente es que si alguien tiene para donar casi tres millones de dólares a título personal -no se trata de una fundación ni nada de eso, sino del obispo como persona natural- se trata de un hombre inmensamente rico, al menos para los estándares chilenos.

¿Cuanto será el patrimonio de monseñor que le queda lo suficiente como para donar esa plata en un solo año? ¿en qué trabaja o cual es la fuente de sus ingresos?. Curioso me puse a buscar la historia de este obispo -que evidentemente no debe haber hecho voto de pobreza- y leo que es hombre de fortuna porque heredó grandes terrenos en San Carlos de Apoquindo, los que vendió con buena ganancia. Bueno, un hombre de tanta plata pontificando sobre la pobreza es parecido a lo que pasa cuando algunos sacerdotes hablan acerca del matrimonio; pura teoría nomás. Igual me asombra el asunto ¿regalar 1.400 millones de pesos en un solo año? eso si que es tener billete.

A propósito monseñor Valech fue vicario de la solidaridad y autor del informe sobre atropellos de los derechos humanos durante el Gobierno Militar. A raíz de ese informe surgió una ley que ha significado multimillonarias compensaciones pagadas por el estado (o sea todos nosotros) y que han beneficiado a particulares y organizaciones. Leo en Internet: “Más de mil 500 beneficiarios de las becas que otorgó la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Torturas estudian hoy carreras en la Universidad de las Comunicaciones. Otros cientos lo hacen desde el extranjero a través de la modalidad e-learning. Un cálculo estimativo, a razón de 4 millones por alumno, arroja una friolera que supera los 20 millones de dólares anuales. La UNIACC adaptó su staff de profesores, creo nuevas carreras y diplomados, se “izquierdizó” y hoy triplica la cantidad de alumnos que tenía en el 2005″.

Leo también que “en total el Estado ha pagado un total de $ 720.715.899.000, equivalentes a 1.386 millones de dólares”. Algo anda mal en todo esto, tengo la sensación de que me metieron la mano al bolsillo hasta adentro, sin que me diera cuenta. ¿Cuantos chilenos saben que el fisco ha pagado más de mil millones de dólares en compensaciones mientras manda a rematar a los que no han podido pagar el dividendo de las casas con subsidio, que ellos mismos entregaron?. Repito, creo que algo anda muy mal en todo esto.

Tanto que hablan de ley de probidad y tonteras por el estilo, cuando la cosa debería ser mucho más simple ¿por qué el Servicio de Impuestos Internos no pone a disposición de quien lo solicite la declaración de impuestos de todo chileno?. Yo no tengo ningún problema con que mi declaración de impuestos se haga pública y me imagino que es lo mismo para la mayoría de los chilenos normales. Pero ¿quien ha visto la declaración de monseñor Valech, Eduardo Frei, la presidenta, los parlamentarios? eso si que es top-secret. Quien nada hace nada debiera temer, los políticos, alcaldes y parlamentarios que tanto hablan de honestidad deberían partir publicando en Internet sus declaraciones de impuestos. Partamos por eso, de ahí vamos viendo.

En fin, hace tiempo que no despotricaba, es algo que hace muy bien de vez en cuando. Y para terminar mi frase filosófica del día: “Todo hombre debe creer en algo, yo creo que más rato me voy al Rapa-Nui”. Hasta mañana.

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