
¡Extraño mi biblioteca! deben ser como unos 100 títulos muy queridos, la mayoría encontrados por casualidad en puestos de libros usados, que iban en mi casa rodante cuando la presté hace unos años y todavía no los veo de vuelta. No tenerlos a mano es una de mis piedras en el zapato, hace varios años que no compro un libro y prácticamente todo que he leído últimamente es bajado de Internet, pero esos libros que no tengo los extraño igual que a mis amigos muertos.
Hemingway y Mario Vargas Llosa son dos autores favoritos, creo que ambos tenían una aproximación parecida al hacer novelas: construcción muy cuidadosa, economía en los medios, sin exagerar para nada. Es algo muy bonito porque la emoción no sale de las palabras escritas sino de algún click dentro de nosotros producido por todo ese ambiente que van creando. Ambos eran bien autobiográficos, los mejores libros de Hemingway, o al menos los que más me gustan, como París era una Fiesta o Muerte en la Tarde, son cuando escribe de cosas que conocía muy bien porque las vivió. Con Vargas Llosa es parecido: Conversaciones en la Catedral, La Casa Verde son mucho mejores que otros muy bien escritos pero basados en investigación como La Guerra del Fin del Mundo.
También extraño a Charles Dickens -menos sus discursos sociales- los Papeles de Pickwick son una delicia, he bajado varios de sus libros desde Internet y los he disfrutado mucho. Kafka decía que su ambición era convertirse en el Dickens del idioma alemán, es curioso, ahora se considera a Kafka un artista muy profundo y a DIckens como un tipo medio frívolo, escritor de folletines y crítica social.
¿Cuando tendré de nuevo esos libros a la mano? hay varios de Graham Greene, incluída una de las mejores novelas de espionaje que he leído que se llama
El Factor Humano, creo que la escribió poco antes de morir, es excelente. A veces estoy comiendo en casa de mis amigos me acuerdo de esa rara novela llamada
El Doctor Fisher de Ginebra y me da mucha risa el parecido. También están las insuperables novelas policiacas de Georges Simenon, también tengo varias y extraño mucho
Maigret y los Muertos del Canal, que escritor más entretenido. Bah, son muchos los libros que estoy echando de menos, para que me hago mala sangre, total, ya los leí y algún día los tendré para volver a releerlos una y otra vez. Hace muchos años publiqué una lista en Internet sobre
Mis Libros Favoritos, debe ser una de las cosas más antiguas que he publicado, del año 1998 o tal vez antes.
Aunque tengo montón de amigos dedicados al arte yo nunca había conocido a una artista bien consolidada y en plena producción como
Ingrid, conversar con ella y sus ayudantes, también artistas jóvenes me alumbró muchas cosas acerca del proceso creativo de las que no tenía ni idea, ver como se va haciendo un trabajo de arte y conversar con el autor es una suerte muy grande, especialmente en estos lugares alejados de la mano de Dios.
Pero bueno, ya volverán los libracos a mis manos para releerlos por enésima vez. Por mientras me entretengo con uno que quedó acá por casualidad que habla de los mitos griegos, miren esta curiosa historia que acabo de encontrar:
Hermafrodito, según la mitología, era hijo de Hermes y Afrodita. En una versión nació con los dos sexos, pero, según la otra versión, esa dualidad no fue por nacimiento sino que creada. En un principio era un niño, y para ocultar su nacimiento ilícito Afrodita lo entregó a las ninfas del monte Ida, que se lo llevaron a los bosques. Un día llegó hasta las orillas de un límpido lago en cuyas aguas frescas le dieron ganas de tomarse un baño. La ninfa Salmacis, que gobernaba el lago, lo vió y se enamoró de su belleza. Ella le habló y el tímido muchacho trató de rechazarla, pero en vano. Salmacis le rodeó con sus brazos y lo cubrió de besos. El seguía resistiéndose, y la ninfa gritó: “¡Oh Dioses! ¡Concededme que nada pueda jamás separarle de mí, ni a mí de él! Inmediatamente sus dos cuerpos fueron unidos y llegaron a ser uno solo.
Es una historia muy interesante y como a mi me gusta buscarle la moraleja a todo, después de leer cuidadosamente la historia obtuve la siguiente enseñanza: Cuando una mujer te da la pasada jamás debes rechazarla, porque te podrías convertir en un Hermafrodito, la dignidad por sobre todo. Hasta mañana.