Tomas Bradanovic

5 mayo, 2010

Lucho Barrios y los recuerdos felices

Archivado en: lucho barrios — tombrad @ 8:33 pm


A Lucho Barrios -el gran cantante peruano recién fallecido- lo conocí bien de cerca. Cuando quedé arruinado después de mi desastrosa Aventura en Bolivia arrendaba una pieza en la casa de la tía Silvia, ex vedette de los sesentas y mujer de corazón de oro. Resulta que mi tía había sido también empresaria nocturna, dueña de la boite “Crazy Duck” en los ochentas y tenía mucha amistad con personas del ambiente frívolo. Una vez llegó Lucho Barrios a la ciudad y como quería mucho a doña SIlvia se fue a alojar a la casa con todos sus músicos y técnicos, eran como 15 personas.

Estuvo algunos días en Arica y para la despedida arrendó una parcela en Cerro Sombrero y nos hizo un show para todos los de la casa con un buen asado, recuerdo que lo pasamos muy bien y debe haber sido la fiesta con las personas más interesantes con que he estado en mi vida: el cantante, la dueña de casa, striptiseras, prostitutas, travestis y tipos que entraban y salían habitualmente de la cárcel, todos los que vivíamos en esa casa mezclados en el concierto más bizarro de mi vida, disfrutando del asado y concierto en vivo.
Las primeras actuaciones de Lucho Barrios en Chile fueron en la boite Rosedal en Arica y luego la boite Manhattan, esos fueron los trampolines de su éxito en nuestro país. Arica fue una ciudad muy bohemia entre el año 1960 y 1984 más o menos, cuando cerró el Africa 2000, la última gran boite que tuvimos. La más famosa por cierto fue el Manhattan por donde pasaban los mejores cantantes y striptiseras de Chile, ah tiempos aquellos:
En boite Manhattan
todo el mundo se divierte
porque aquí toda la gente
solo sabe amar, solo sabe amar
Como cantábamos a voz en cuello buen rato después que había amanecido. El Manhattan tuvo una tremenda fama pero no muchos años de gloria, debe haber alcanzado su cumbre entre 1970-1972 luego algo pasó, los socios -Gastón Berríos y Tino Ortiz- se separaron y el local quedó manejado por una especie de cooperativa de los mismos trabajadores, entonces todo empezó a decaer.
Yo tenía alrededor de 20 años y estaba recién comenzando a pervertirme, tenía un amigo que era mucho más conocedor que yo y habitual en el ambiente -no diré su nombre porque es bien conocido en Arica- y recuerdo que nos amanecíamos con una sola piscola durante toda la noche. La gente que trabaja en la noche suele ser más buena, son más humanos y solidarios, las chicas, que ganan mucha plata fácilmente son en su mayoría generosas y esforzadas.
Los garzones son una raza aparte, nada más interesante de conocer que a un viejo garzón y ver como se las arreglan para manejar a un borracho furioso es una lección insuperable. Vayan mis saludos desde este humilde Templo del Ocio a don Lucho, garzón del Rapa Nui y uno de los baluartes de la antigua bohemia de Arica, de quien aprendí muchísimo.
Ah la bohemia, los que viven de noche son soñadores como mi amigo Marcelo, dueño del Rapa-Nui, generoso y soñador como un niño, que buenos tiempos pasamos tomando té toda la noche y arreglando el mundo sentados en el jardín del local, vayan mis cariños a la familia porque se que a veces me leen. Si tuviera un 10% del entusiasmo de Marcelo hoy sería millonario. Mi amigo ya está muerto, pero para mi es como si anduviera de viaje y nos fuéramos a encontrar cualquier día de estos. Como ambos somos buenas personas capaz que efectivamente nos encontremos en el cielo cuando yo ande con la toga y mi aureola fluorescente, buscando algo entre las nubes, medio perdido:
-¡compadre!
-¡compadre pero que hacis acá, yo te hacía en el otro lado!
En fin.
En 1983 debe haber sido uno de los años más opulentos de mi vida, no porque ganara mucho en términos absolutos sino porque no tenía en que gastar lo que ganaba, después que compré mi segundo auto y ya nunca más tuve plata, pero esa es otra historia. Bueno, en enero de 1983 todavía estába estudiando y además trabajaba, no alcanzaba a gastar todo lo que ganaba y mi mayor preocupación era con que chica iba a salir en la noche. El 6 de enero era el día de mi cumpleaños y recuerdo como si fuera hoy que íbamos con mi amigo el Matute frente a la universidad, cuando me dice que me tenían preparada una fiesta sorpresa de cumpleaños con una striptisera en el departamento que arrendaban, pero todo había fallado.
Yo pensé que la cosa no podía quedar así y conociendo la personalidad del Matute le dije que averiguaramos donde vivían otras chicas de los bailes eróticos y les ofreciéramos contrato por una noche. Y así nos fuimos averiguando y preguntando a varias bailarinas, todas nos dijeron que no, ni muertas iban a bailar a un departamento lleno de hombres.
Ibamos muy desanimados por calle 18 de Septiembre cuando nos encontramos con una amiga, la llevamos a su casa y le explicamos nuestro drama, ella nos dijo que en su propia casa arrendaba un par de chicas que bailaban en el Africa 2000 y que ella las convencería para que fueran a la fiesta gratis. Fue un cumpleaños memorable, recuerdo que después del show privado nos fuimos a la Isla del Alacrán donde me puse a tocar el bongó ahí nos sacamos esta foto donde aparece media cara mía, el piojo Rojo, la hermana de la Fabiola, el Juan Hugo, la Lucy y el Matute en la punta derecha. Sentada sobre el techo de mi VW se alcanza a ver parte de Mónica del Fuego, la bailarina.
Después nos fuimos a la boite donde ella trabajaba y mis recuerdos son confusos, estaba una vedette famosa de esa época, la Soledad Ubilla, que se unió a la fiesta y cuando ya era avanzada la mañana cruzó la pista de baile con unas botellas de champaña, pero se le cayeron en lo que debe haber sido el accidente más caro de su vida, los que saben de vida nocturna conocen lo que vale una botella de champaña en un lugar de esos, más de eso no me acuerdo y si me acordara no es cierto. Me contaron que esa noche no me porté como un caballero pero me niego a creer tal cosa. En fin, tiempos felices que no volverán.
Para embromar a mis amigos peruanos les decía que en Chile teníamos al mejor cantante de valses del mundo: el chileno Lucho Barrios nacido en Valparaíso, al que le gustaba mucho el postre típico chieno llamado suspiro limeño especialmente si era acompañado con nuestro trago típico el pisco sour, nunca me pegaron pero pasados de copas más de una vez anduvieron cerca. En fin, adiós Lucho Barrios, capáz que también me encuentre con él en el cielo cuando me muera. Hasta mañana.
P.D: un temblor 6.4 a 15 km en la costa frente a Tacna, un ruido atronador pero poco movimiento, en esa zona es donde se producen los tsunamis así es que a prepararse muchachos. Si yo viviera en el sector de Tierras Blancas me iría de paseo al cerro por un par de horas, just in case.

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