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Los gobiernos de cualquier color político, tienen tres objetivos económicos fundamentales: alto empleo, precios estables y crecimiento rápido. Claro que ofrecen miles de otras cosas como justicia social, erradicación de la pobreza, educación para todos, salud gratuita, sueldos más altos y etc. etc. pero existe acuerdo que los tres objetivos mencionados son de los pocos que realmente están dentro del alcance de las políticas de gobierno.
11 marzo, 2011
>Empleo, inflación y crecimiento
Para lograr los objetivos el gobierno dispone de la política fiscal, que es lo que recoge en impuestos y como los gasta. También cuenta con la política monetaria, que es la cantidad de dinero que inyecta al sistema. Claro que todo esto tiene muchas más componentes pero mi idea es ponerlo de manera simple.
Hasta aquí todos están más o menos de acuerdo, pero en este punto es donde viene la diferencia según como se mire el problema. Algunos piensan que la economía de los países es la acumulación de las economías individuales y se debe regir por más o menos los mismos principios que la microeconomía: por ejemplo no gastar más de lo que se tiene o produce, como la expresó el escritor Dickens en la Ecuación de Micauber.
Pero hay otro punto de vista, luego de la Gran Depresión de 1929 apareció Keynes, con un sofisticado análisis decía que los gobiernos no necesitan regirse por los principios económicos que son buenos para los individuos, por el contrario, podían inyectar más dinero en la economía y gastar porque eso activaría la demanda y produciría crecimiento por si mismo. Por eso proponía, medio en broma, enterrar basura y contratar personas para que salgan a buscarla.
El mayor problema con aplicar la receta de Keynes es que provoca inflación: mientras más gasta el gobierno los precios suben con mayor velocidad y entonces el dinero vale cada vez menos.Un buen ejemplo fue la política expansiva de Allende entre 1970 y 1973. Si fijamos en 100 los salarios reales promedio de un obrero chileno en 1970 tendríamos:
1970 salario real 100
1971 salario real 123
1972 salario real 103
1973 salario real 77
Lo malo es que tomó ocho años de política de shock, tremendamente restrictiva para volver a recuperar -recién en 1981- el nivel de salarios de 1970
Pero sabemos que el caso de Allende fue excepcional, como en algún momento pasó en Argentina, Perú o Brasil. Casi nadie defiende ahora la expansión exagerada porque es claro que terminó perjudicando a los pobres. Lo que dicen ahora los neo keynesianos es que un poquito de inflación podría aumentar el empleo. Mal que mal la Curva de Phillips propone que la inflación y el empleo están relacionados directamente, si quieres empleo tienes que aguantar inflación, en cambio si quieres estabilidad de precios tendrás que aceptar desempleo.
Así los nuevos keynesianos ven la política fiscal como un trabajo de sintonía fina donde se puede colocar un objetivo de desempleo y de inflación deseados y mantenerlos ajustados regulando cuidadosamente los impuestos, el gasto público y la cantidad de dinero que se inyecta en la economía.
Por desgracia eso es imposible: una pequeña inflación es como un pequeño embarazo, no se puede detener a menos que se usen medidas más o menos violentas, la aceleración de los precios crea su propia dinámica. Pero hay otro problema mucho más grande de la curva de Phillips: que solo se cumple cuando las variables nominales son más o menos igual que las reales, cosa que rara vez ocurre en la vida real.
Creo que esta idea de que no se pueden controlar variables reales (empleo, inflación, crecimiento) usando variables nominales (gasto público, tasa de interés nominal) es el aporte de Friedman en el interesante artículo The role of monetary policy que he estado leyendo.
Yo pienso que es muy poco bien y mucho mal el que puede hacer el gobierno con políticas fiscales y monetarias. Dudo que este al alcance de ningún gobierno asegurar un bajo desempleo, baja inflación o alto crecimiento, pero si hay harta evidencia que las malas políticas macro pueden producir desempleo, inflación y detener el crecimiento, especialmente las políticas redistributivas.
Dudo que algún gobierno pueda hacer milagros con mucho gasto público, más regulaciones y leyes. Por el contrario, al poco tiempo eso lleva a alta cesantía, inflación y pobreza global. Creo que la economía de los gobiernos no queda afuera de los principios conocidos de la economía de persona y empresas: el que gasta mucho y produce poco se arruina, ya sea persona, empresa o país. Pero siempre habrá gente que antepone sus necesidades a sus capacidades y su destino es la ruina, de ellos y nuestra porque son muchos y votan.
En su artículo Friedman dice que es bien poco lo que la política monetaria puede hacer: no puede afectar la tasa de interés ni estimular el empleo de manera permanente, puede hacerlo por un tiempo pero enseguida viene el ajuste a las tasas naturales. Lo que si puede hacer una política monetaria es evitar o atenuar los desbalances y ajustes traumáticos por medio de un aumento pequeño y sostenido en el tiempo de la cantidad de dinero que se ingresa a la economía.
Es exactamente lo contrario a lo que el neo keynesiano Ben Berbanke -erudito en la depresión de 1929- está haciendo con la impresión masiva de billetes a un nivel nunca antes visto. Y nadie reclama demasiado porque la economía de USA sigue siendo lejos la más sólida del mundo a pesar que están haciendo pedazos el valor de su moneda. A todo el mundo le gusta la plata dulce, al menos en el principio, mientras sirve para comprar algo. Hasta mañana.
10 febrero, 2011
>Macro para dummies
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Crecimiento y desarrollo son dos cosas distintas aunque estrechamente ligadas. Según la burocracia del PNUD “el desarrollo es el fin mientras el crecimiento es un medio”, pero si sacamos a un lado lo que no significa bienestar material podemos decir -para efectos prácticos- que los países que crecen mejoran su desarrollo y viceversa. La distinción del PNUD probablemente tiene relación con la ideología igualitaria de “mejorar” la distribución del ingreso.
El crecimiento y el empleo deben ser los dos objetivos más importantes que pretende lograr la macro economía, hay otros como el control de la inflación y la sustentabilidad que muchas veces se sacrifican por considerarse menos prioritarios.
La micro economía, que es descriptiva, trata de entender los problemas económicos de personas, empresas y en lo posible hacer buenas predicciones, la macro economía es mucho más normativa y trata de imponer ciertos valores, como desarrollo, bienestar, igualdad, etc. a los agentes económicos. Como es mucho más ideológica, se puede permitir errores y contradicciones con la realidad observada.
Hay dos familias de teorías sobre el crecimiento: las de raíz clásica dicen que el crecimiento se determina principalmente por la oferta, o sea que la producción determina el crecimiento: no puede haber exceso de producción porque todo lo que se produce se consume a algún precio (ley de Say). La teoría clásica tuvo una transformación revolucionaria con el marginalismo y la teoría del valor subjetivo, que la llevó a lo que se llama hoy economía neoclásica y es el mainstream del pensamiento económico desde los años 80.
La economía neoclásica también tiene leyes importantes de los rendimientos y utilidad marginal decrecientes, en cristiano esto significa que ningún sistema crece hasta el infinito y que en la medida que crece su rendimiento y las utilidades se van haciendo menores. Según esto a medida que los países se enriquecen su crecimiento va disminuyendo, mientras que los países pobres, en libertad económica, tienden a crecer más por lo que la economía global debería tender a un estado de equilibrio.
Esta situación de equilibrio global no está comprobada en la práctica, la teoría neoclásica dice que es por las deformaciones que limitan la libertad de los mercados -intervenciones estatales- mientras que los keynesianos y sus herederos dicen que es por un error estructural de la teoría neoclásica.
Por otra parte, la teoría keynesiana y sus derivadas afirman justo lo contrario: que es la demanda la que determina el crecimiento, que la ley de Say es un error y puede existir exceso de oferta. Desde su formulación inicial por Keynes en los años 40 estas ideas cayeron en descrédito en los 80s por los malos resultados de los países donde estas políticas se aplicaron.
Las leyes de Kaldor fueron una de las varias formas en que cambió el keynesianismo para adaptarse a las críticas. Kaldor postuló tres “leyes” que esencialmente negaban a la ley de los rendimientos decrecientes y los límites del crecimiento. Por el contrario postula que los países ricos tienden a enriquecerse cada vez más por efectos de la industrialización (ley de rendimientos crecientes), mientras que los países pobres al depender de exportaciones de materias primas tienden a empobrecerse cada día, en palabras simples Kaldor decía que los ricos tienden a crecer hasta el infinito y los pobres a empobrecerse cada día más.
Esta evolución del keynesianismo se encarnó en las políticas de sustitución de importaciones para fortalecer la industrialización local, ideadas por Raul Prebish y promovidas por la CEPAL, que estuvieron de moda en los años 60 y 70. Hasta el día de hoy la CEPAL produce papers defendiendo su modelo y alegando que dio buenos resultados… bueno, el papel aguanta todo.
Pero los neokeynesianos tienen un punto que pueden mostrar como evidencia: el equilibrio general no se ha cumplido en el mundo y hay países en Africa y otros lugares que son muy pobres y parecen empobrecer cada día más. La explicación neoclásica es que en esos países no opera la libertad de mercado y es precisamente la intervención estatal la que los mantiene pobres.
Esos son, más o menos los dos grandes sistemas desde que desapareció la economía marxista como teóricamente válida: neoliberales y neokeynesianos. Los neoliberales tienen la idea que -en el largo plazo- la macro economía no es otra cosa que el agregado de todas las micro economías, así es que los supuestos micro económicos también se cumplen para lo macro. Los neo keynesianos en cambio plantean que muchos supuestos micro económicos no son extensibles a lo macro y que los gobiernos, de alguna manera, pueden hacer milagros en cuanto a la creación de riqueza.
Mientras en Chile predomina la política neo liberal, en Argentina lo hace la neo keynesiana. Hay que tener en cuenta eso si, que en cuanto a micro economía parece que hay acuerdo y los principios, más o menos lo que puse en Economía no Es negocios, son aceptados por ambos grupos. Ni el keynesiano más furibundo niega la validez del marginalismo, el valor subjetivo o las curvas de demanda, la disputa es al pasar al nivel de políticas macro.
¿Oferta o demanda? un mismo problema visto desde los dos lados da soluciones completamente distintas, eso porque la macro economía es normativa y parte de valores que trata de imponer. Si nuestro valor más importante es la libertad nos acercamos desde la oferta. Si es la igualdad nos acercamos desde la demanda. Dependiendo de las circunstancias históricas los países se van para uno u otro lado.
Hoy el presidente de la reserva federal de USA, Ben Bernanke es un neokeynesiano. Antes fue el neoclásico Alan Greenspan. No se si habrá relación causa-efecto, pero cuando los países se empobrecen aparecen los keynesianos y cuando se enriquecen aparecen los clásicos, parece que es algo que se cumple tan seguido que merecería estar junto con varias otras dudosas “leyes” macroeconómicas. Hasta mañana.