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Ah por fin, terminé de escribir el esqueleto del proyecto de acreditación de postgrado que empecé unos días atrás. El baby tiene 78 páginas hasta el momento y creo que puede llegar a unas 150 con todo el yaba-daba de basura que se le agrega en anexos, lo importante es que el esqueleto ya está listo, lo que queda es mucho copy-paste.
13 abril, 2011
>Mucho trabajo
28 enero, 2011
>Histéresis y libertad
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Esta curva es familiar para todos los electrónicos, se llama el ciclo de histéresis y representa el efecto electromagnético cuando -por ejemplo- aplicamos corriente a una bobina para magnetizar un núcleo metálico, luego al quitar la corriente el núcleo no queda completamente desmagnetizado sino que siempre queda un poquito de magnetismo en el.
18 junio, 2010
Libertad, mis amigos
¡Libertad, libertad mis amigos, y no os dejéis poner libreas de ninguna clase! No se que estaría pensando Rubén Darío cuando escribió su famosa frase, pero eso pensé yo hoy a las 13:30 horas apenas terminé de hacer mi última clase, fueron 14 días particularmente duros de 5 horas de clases seguidas cada día, lo que no habría sido nada de no ser porque empezaban a las 8:30 AM ¡a esa hora todavía no sale el sol, es inhumano estar fuera de la cama antes de que el sol aparezca!. Ahora tendré que recuperar poco a poco mi estado de equilibrio, yo sin sol no funciono y todas las horas que estuve levantándome temprano deben haber dejado un daño permanente en mi organismo, ahora tendré que ver como lo arreglo.
5 febrero, 2010
El valor, el arte de la hombría y otras yerbas
¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de ascetismo. En último término, para el trabajador se muestra la exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro, que no le pertenece; en que cuando está en él no se pertenece a si mismo, sino a otro.
¡Bien por Karl Marx y su teoría de la alienación!, yo no quiero ser alienado y por eso trabajo lo menos posible ¿quien necesita revoluciones?, basta con no tener ambiciones materiales y no seremos alienados. La suprema equivocación de Marx consistió en pensar que se pueden tener ambiciones materiales y seguridad sin necesidad de alienarse, hasta un niño se podría dar cuenta que eso es imposible.
He tocado varias veces antes el tema de las teorías del valor, especialmente en lo que respecta al valor subjetivo y los marginalistas, pero también hubo otras teorías que ya están medio desacreditadas, como la de valor-trabajo, que reinó durante los años de la economía clásica, misma que Marx llevó a su extremo. En palabras simples esta teoría dice que la esencia del valor de las cosas está en el trabajo que toma transformarlas. Mientras Adam Smith descomponía el valor en trabajo, utilidad del capital y renta, Marx hablaba de trabajo, capital fijo, variable y plusvalía.
La teoría marxista del valor-trabajo dice ¿Por qué un bien o servicio tiene valor? Porque en ellos se ha gastado fuerza de trabajo humana. Y ese gasto se mide por la duración del trabajo. Entonces vienen los ejemplos del tejedor en un telar manual, luego en un telar a vapor y cosas por el estilo. Una observación -tal vez ignorante- de mi parte ¿que pasa con el que se encuentra una pepita de oro en el río y para “producirla” solo tuvo que agacharse a recogerla? ¿tiene menos valor esa pepita que el oro equivalente que consigue un pequeño minero después de estar un mes procesando toneladas de material? Para mi gusto el valor es el mismo, pero en fin.
Se armaba entonces un gran enredo entre el valor de uso y el valor de cambio de las cosas, la teoría del valor subjetivo tuvo la ventaja de simplificar y representar de una manera mucho más práctica como le damos valor a las cosas en la vida real.
La forma en que determinamos el valor de las cosas es fundamental para la moral, lo bueno y lo malo son juicios de valor y en esto hay dos maneras de pensar: o que las cosas tienen un valor objetivo, independiente de nuestras preferencias o que el valor es un nivel de consenso entre lo que nosotros creemos que valen. En economía al menos la teoría subjetiva del valor prácticamente ya no se discute: donde se cruzan las curvas de oferta y demanda está el precio, que es el valor de equilibrio por consenso de los consumidores. Al final es solo un asunto de autoridad, yo no me siento autorizado para decirle a los demás lo que valen las cosas y por supuesto no acepto que nadie me lo diga a mi, eso es todo el asunto según como yo lo veo, así es que cualquiera que pretenda imponerme sus valores en lo que sea se puede ir al diablo.
Aparecieron por la prensa cerca de 3.000 páginas de emails enviados por el marido de Sarah Palin, ex candidata a vice presidenta de USA. Este señor había abierto una cuenta más o menos anónima en Yahoo, pero en Internet el anonimato no existe. ¿Que pasaría si mañana aparecen por la prensa todos los email que yo he mandado? hummm, puede que haya unos pocos que no me gustaría que los viera todo el mundo. Nunca lo olviden, la privacidad del correo electrónico simplemente no existe, todos los correos que hemos mandado o recibido alguna vez son de libre acceso para algunas personas, el cyber chantaje recién está empezando.
Estuve viendo una curiosa y entretenida página web, se llama The Art of Manliness, ¿puede considerarse la hombría como un arte? me entretuve harto leyendo pero la verdad es que tanta vanidad me pareció medio gay, el logo del tipo con mostachos y a torso desnudo me recordó a Freddy Mercury, para que andamos con cosas. Puede que existan algunas cosas características de la hombría, quien sabe, pero eso de preocuparse por la ropa y la apariencia física es un asunto típicamente de mujeres, o de homosexuales. Y ahora me voy a afeitar y perfumarme,.. es mi vida ¿ya? ja-ja-ja..
Mientras escribo me estoy tomando un carajito, que consiste en mezclar una onza de anís con té caliente endulzado. Normalmente tomo el té sin azucar pero el carajito tiene que ser dulce, tengo una botella del peruanísimo Anís Najar y me la estoy tomando de a poquito, un chincol se comió una viña, uva por uva. Hasta mañana.
6 marzo, 2009
Sacar la vuelta rinde

En medio de mi ociosidad hoy tuve que ensuciarme las manos y trabajar un rato. Como será el fantasma del hambre que finalmente me obligó a hacer un trabajo que venía esquivando desde hace meses. Resulta que era algo sobre lo que no tenía la menor idea esta mañana: programación web usando cgi y perl, cosa que jamás aprendí porque cada vez que empezaba a leer un manual de esos me quedaba dormido en la segunda página.
Pero como decía mi difunto padre mejor discurre un hambriento que cien letrados, la amenaza del corte de luz, agua, invasión de acreedores y otras pestes me decidió a ir a ver de que se trataba la cosa, y me comprometí sin tener ni asomo de idea de como podría hacerlo. Después de eso me volví para la casa un poco preocupado y me puse a leer los diarios online hasta que me aburrí tanto que -contra mi costumbre- me fui a ver tele. No quería empezar.

