Gracias al partido Chile-Suiza nadie me molestó el lunes en la mañana, ni un solo llamado por teléfono -lo que más odio- Si hasta mi querida suegra estaba viendo el partido y yo, que por más que lo pienso no pude entender en que me podría afectar que Chile sea campeón mundial o que lo eliminen, me dediqué a hacer tranquilamente mis cosas, es decir a vagar ociosamente por Internet, donde encontré este soberbio poema-epitafio de Quevedo
A un hombre casado y pobre
Esta es la información, éste el proceso
del hombre que ha de ser canonizado,
en quien si advierte el mundo algún pecado
admiró penitencia con exceso.
Diez años en su suegra estuvo preso,
a doncella, y sin sueldo condenado;
padeció so el poder de su cuñado;
tuvo un hijo nomás, tonto y travieso.
Nunca rico se vio con oro o cobre;
siempre vivió contento aunque desnudo,
no hay descomodidad que no le sobre.
Vivió entre un herrador un tartamudo
fue mártir porque fue casado y pobre;
hizo un milagro, y fue no ser cornudo.
Ah que notable don Francisco Quevedo y Villegas, grande ente los grandes poetas españoles. Con razón Neruda lo admiraba tanto.
En este sitio encontré varios de sus manuscritos y me reía solo -a carcajadas- leyendo, si alguien me hubiese visto creería que me volví loco.
La industria semillera sigue creciendo, calladita en los valles de Lluta y Azapa. Son un ejemplo muy interesante de las ventajas competitivas de Porter aplicadas a la realidad, incluso de ideas más antiguas como las de ventaja comparativa. La empresa Pioneer de DuPont, estuvo haciendo experimentos muy discretamente y a pequeña escala desde hace años en la región, no necesitaron subsidios, políticas ni incentivos del gobierno, como exigen la mayoría de los cuenteros disfrazados de empresarios que llegan a la ciudad -varias veces al año- con una maqueta bajo el brazo.
Las semillas son un caso muy interesante, tiempo atrás estuve en una conferencia que dio Germán Alessandri -gerente local de Pioneer- donde contaba la historia de como se había instalado finalmente la industria en Arica, hoy es común ver las camionetas de Pioneer o Sysgenta por la ciudad y sin hacer bulla ni exigir previamente incentivos han creado más fuentes de trabajo que todos los sinverguenzas que han pasado por el gobierno regional con sus proyectos de muchos millones de dólares “a condición” que les den un subsidio estatal, terrenos o algún privilegio especial.
Las semilleras no vinieron porque somos simpáticos, ni porque están “comprometidas con el futuro de Arica” tampoco “apuestan por Arica”, en verdad no usan ninguno de esos clichés baratos y tan repetidos. Se establecieron acá por una razón muy simple, tenemos dos ventajas únicas e irrepetibles: el clima que permite hacer tres cosechas en el año en lugar de una y el aislamiento geográfico que evita la contaminación de cruce genético accidental. No son granjas productoras sino de investigación y desarrollo, así es que tener tres cosechas al año les permite ver los resultados de sus experimentos en un tercio del tiempo. Tal como indica Porter, esta es una ventaja única imposible de copiar, nadie nos puede copiar el clima y el aislamiento, por más que trate.
Si en nuestro gobierno nacional y local hubiese gente que entiende de estrategia, no se habrían demorado diez minutos para darse cuenta que esa es la ventaja competitiva de los valles y que en términos económicos, lo mejor es que desaparezcan lo antes posible los agricultores de subsistencia que trabajan sacando agua de pozos ilegales, contratan a temporeros ilegales y no ganan prácticamente nada, trabajando como medieros para los grandes intermediarios comercializadores contra-estación de Santiago. Para que hablar de los narco-agricultores, o los reyezuelos rurales que viven aprovechando los subsidios que consiguen gracias a su posición social y contactos políticos.
Si alguien tuviera un poquito de idea de estrategia se le habría prendido la ampolleta hace rato, pero no le pidamos peras al olmo, si en este gobierno de master y doctores decidieron que la ciudad debía tener siete ejes estratégicos y que convendría permitir la gran minería en nuestros parques nacionales, que esperanza podemos tener.
Ah como me enoja la miopía de los que tienen poder pero no tienen cabeza ¿minería en el Parque Nacional Lauca? ¡vayanse al diablo! pero eso también lo dejaré para otro día ¿quien dijo que me faltaban temas?.
Y ayer celebraron en Chile, Perú, Bolivia y Ecuador el “Machaq Mara” el año nuevo indígena, siempre me pareció una falsificación histórica inventada con fines políticos y turísticos. Greg me decía que todos los pueblos ancestrales sabían de astronomía y celebraban el solsticio de invierno, eso es cierto en los pueblos europeos o culturas muy tardías como los incas o mayas (es increíble la confusión de línea de tiempo y culturas de la gente común respecto a las culturas precolombinas) pero en ningún caso los aimaras y mucho menos los mapuches, siempre he sospechado que es un completo cuento sin ningún sustento histórico y revisando
este excelente artículo del doctor Renato Aguirre reafirma mi idea que el Machaq Mara es
más falso que la sonrisa de un político. Año nuevo indígena
¡mis polainas! a otro perro con ese hueso. Hasta mañana.