Noche de domingo sin nada interesante que escribir, el que nada hace nada tiene, como pasé todo el día sin hacer nada que quieren que les cuente.
Uno de esos charlatanes de la Web 2.0 -creo que fue Enrique Dans- escribió hace tiempo que los blogs personales se agotaban en poco tiempo porque era imposible escribir un blog solo con lo que alguien tiene en la cabeza. Que tontera más grande, yo escribo todos los días con lo que tengo en la cabeza nada más, ya me imagino si pudiera escribir ficción, tendría a los servidores desbordados.
Claro que no todos los días son Santa Lucía y a veces coloco puras cosas aburridas o poco coherentes ¿y que? así es la vida pues, real como la vida misma. Acabo de aprender, gracias a Wikipedia, el concepto de utilidad marginal, cosa que jamás llegué a entender en la universidad pese a que tuve un buen profesor de economía, ahí ya tengo algo que contarles y -para los que no lo saben- lo paso a explicar a continuación.
La utilidad marginal tiene que ver con la teoría subjetiva del valor de la que ya he escrito otras veces. ¿Como se determina el valor de una cosa? antes existió la teoría marxista del valor-trabajo, que más o menos decía que las cosas valen lo que cuesta hacerlas, ese concepto resulto muy complicado e impráctico así es que perdió vigencia frente a la teoría del valor subjetivo, o sea las cosas no tienen un valor en si, sino que dependen del valor que le asignan subjetivamente las personas. Cada uno de nosotros se hace una escala de valores y existen valores de concenso acordados por mecanismos del mercado, como los remates y cosas así.
Pero queda el problema a nivel individual ¿como asignamos nosotros el valor a las cosas? para eso usamos la utilidad marginal. Marginal significa al margen, mínimo, lo menos importante y la explicación la copio a la letra de Wikipedia porque creo que está muy buena:
Eugen von Böhm-Bawerk ilustró esto con el ejemplo de un granjero que tiene cinco sacos de grano. Con el primero, hará pan para sobrevivir. Con el segundo, hará más pan, suficiente para trabajar. Con el próximo, alimentará a sus animales de la granja. El próximo se usará para hacer el whisky, y el último lo dará a las palomas. Si roban una de esas bolsas, él no reducirá cada una de sus actividades en un quinto; en cambio él dejará de alimentar a las palomas. Así el valor de una bolsa de grano es igual a la satisfacción que él recibe de alimentar las palomas. Si él vende esa bolsa y olvida las palomas, el uso menos prioritario del grano restante es hacer el whisky, y así el valor de una bolsa más de grano es el valor de su whisky. Solo si pierde cuatro bolsas de grano comenzará a comer menos; ése es el uso más productivo del grano. La ultima bolsa valdría su vida.
Esto no se aplica solo a economía sino que a cualquier cosa que valoricemos, existe por ejemplo una utilidad marginal del voto, que es cero para muchos de nosotros y por eso no vamos a votar. Yo tengo un buen ejemplo en el patio de la casa donde todavía está el motor V6 de la camioneta que se me cayó del morro, con su caja de cambios y el computador. Cada cierto tiempo me escriben ofreciéndome unos 100 dólares por todo, otras veces me ofrecen 100 por la caja de cambio o solo por el computador.
Yo que he pasado por la experiencia de comprar repuestos usados se que todo depende del nivel de necesidad o lo ansioso que esté el comprador y tengo el motor botado desde hace años sin venderlo. Algún día pienso conseguirme herramientas y desarmarlo completo para entretenerme y estoy seguro que alguien -a la larga- pagará 200 dólares o más solo por una culata, o por el cigueñal, el block o lo que sea, solo tengo que esperar. pero si apareciera una necesidad urgente correría a venderlo a la chatarra por 50 dólares o menos. Ahí está la utilidad marginal y el valor subjetivo, claritos ambos dos.
Hoy en la tarde ví por mi ventana al hombre araña encaramado a unos 40 metros en una antena de radio, me daba vértigo de puro mirarlo, le saqué una foto que pueden ver aquí. También subí las fotos de la casa rodante, cuando vivía libre como un pajarito, como dijo McArthur “volveré”. Avanzo con la música, pero a paso geológico, ya sé tocar un tumbao simple y le hago unas pocas variaciones, espérense nomás, ya verán.
Como ven, nada muy interesante pero podría seguir dándoles la lata durante horas. Mejor me voy a dormir, hasta mañana.
