Este Max Marambio (al lado derecho de Allende en la foto), si que tiene más vidas que un gato, que historias tiene el hombre. Los ex -GAP que sobrevivieron al golpe militar lo acusan de cobarde porque el 11 de septiembre de 1973 “decidió combatir junto a sus hermanos en la embajada de Chile en Cuba” una manera elegante de decir que alcanzaron a asilarse en el momento justo. Yo no le critico nada de eso, muchos de estos ex guerrilleros que hoy se hacen pasar por héroes y prisioneros de guerra fueron gallinas y -lo que es peor- soplones. Recuerdo bien esos años cuando ser valiente equivalía al suicidio, solo los razonablemente cobardes quedaron vivos y es muy hipócrita cobardear a sus ex colegas.
El sentido de la oportunidad de Marambio es casi mágico, se alcanzó a arrancar justo de la isla de Cuba en octubre pasado, poco tiempo después el gobierno de Raul Castro abrió una investigación y empezaron interrogar al gerente de Zaza, su multimillonaria empresa, el que a los pocos días apareció muerto. Roberto Ampuero, que sabe de esas cosas porque vivió en Cuba y fue pariente político de Fidel, dijo
“Creo que el último favor que le hizo Fidel al señor Marambio fue dejarlo salir en noviembre (cuando viajó a Cuba), quedándose con su prenda. Es una suerte que Marambio sea también chileno y haya podido salir”, notable.
Tiene más vidas que un gato y parece que al finalmente se arrancó con la plata o buena parte de ella, que hoy probablemente disfruta junto con el señor Posada y sus otros socios. La verdad es que Max Marambio es uno de los tipos de izquierda que me caen bien, ha sido un gran pillo, con una vida aventurera y que se ha forrado de plata robándole a los ladrones, bien por él.
¿Todavía sera dueño de parte de la universidad ARCIS? si tuvo algo que ver con la fea estafa que hicieron con las becas Valech ahí si que me dejaría de caer bien. Cuanto ladrón se juntó en esa universidad, de la que fue rector nada menos que Tomás Moulian. En fin, el Instituto Alejandro Lipschust del PC, la Fundación Joel Marambio, me da risa ver a los tres diputados comunistas, a Arrate, forrados en plata después de décadas de negocios truchos, la sede del Partido Comunista en Chile parece el cuartel general de una multinacional ¡que habilidad! como decía el ladrón ciego de Las Aventuras de Quico y Caco “estos son maestros del arte, ¡quien ojos tuviera para que con ellos anduviera!”.
Otros de izquierda que personalmente me caen bien son Francisco Vidal y Lagos Weber. Y dos que respeto intelectualmente son Jorge Shaulson y Gabriel Valdes. De todo el resto no se hace ni uno, valen hongo. A otra cosa.
El problema de los vehículos Toyota no deja de asombrarme, ahora están retirando sus vehículos 4×4 y ofrecen dar otro auto en compensación después que una revista norteamericana los acusó que esos vehículos eran inestables en las curvas, esta estrategia de Toyota es lo más parecido al harakiri que he visto. Esto me hace recordar el libro Unsafe at any Speed escrito por Ralph Nader, un demagogo de los setentas que dejó fuera de mercado al Corvair por acusaciones similares. Años después se demostró que todo era mentira pero ya había empezado la decadencia automotriz norteamericana, es la fuerza de las apariencias, un argumento falso puede embaucar a muchos ignorantes. Así con la gente de Toyota, que como buenos japoneses están cometiendo seppuku.
La seguridad a todo evento no existe, lo único realmente seguro es manejar con cuidado y en buenas condiciones, igual siempre existe un riesgo. Todo ese marketing acerca de los vehículos “seguros” es bien engañoso porque todo vehículo es intrínsecamente inseguro. Lo único seguro en este mundo son los cuernos y la muerte (Primera Ley de Bradanovic).
Ah empiezo a escribir sobre un tema y me aparecen otros diez, mejor lo dejaré hasta aquí nomás porque si no terminaré con lo de la colonización de Marte. Y a propósito de nada, todavía amanece con un sol esplendoroso todos los días y en la tarde corre una brisa casi tibia exquisita, gracias a eso ando cada día de mejor humor aunque el mundo se me está cayendo en la cabeza, bah, a quien le importa. Hasta mañana.