Hoy tuve un día ocupado y con varios pequeños golpes de buena suerte; por casualidad me contacté con un amigo que tiene varios datos que necesitaba con urgencia, lo que me hará avanzar significativamente en mi guerra contra la pobreza: bien!.
En la tarde nos fuimos con el Tomás Jr. al Tributo a Michael Brecker, saxofonista de jazz muerto hace poco, del que no tenía noticias porque sé muy poco de jazz contemporáneo, me quedé pegado en B.B. King y Pat Metheny.
Es un conjunto francés que está haciendo una gira por América Latina que partió por Arica, con Sylvain Sourdeix en saxo tenor y soprano, Carles GR en guitarra, Philippe Petit en órgano hammond y Philippe Combelle en batería, estuvo bueno, con músicos de primera que se ven muy poco por estos lados.
Sin embargo los músicos tocaron muy medidos, tal vez influenciados por un público que llenó el teatro municipal pero que en su mayoría no entendían nada de música, no se dió esa magia que aparece cuando se juntan buenos músicos y buen público, al final todo un poco empaquetado y sin correr grandes riesgos. El guitarrista -español- fue para mi gusto el más jugado, el saxofonista y batería técnicamente impecables pero algo reprimidos y el tecladista -que seguramente era el mejor músico de todos tocó tremendamente empaquetado.
Lo bonito de un show de jazz es cuando los músicos se animan y empiezan a arriesgar improvisaciones al borde del desastre, esas que parece que quedan a punto de perder el tempo o equivocar la nota y al último segundo la resuelven con alguna pirueta desesperada, la música de jazz, bien tocada se parece al trapecismo pero para que eso ocurra se necesita ambiente, el jazz depende del público tanto como de los músicos. En fin, un bonito show, pocas veces tenemos esas oportunidades en Arica, unas pocas fotos que tomé pueden verlas aquí.
Cuando todo terminó nos fuimos a intrusear los instrumentos y el Tomas Jr. se sacó la espina de probar el peso de las teclas del órgano, todo muy bien, le gusta bastante el jazz así es que puede contarse como parte de sus estudios, total, si algún día se queda cesante ya está en condiciones de tocar en la calle o en las fuentes de soda “su propina es mi sueldo”.
Que cosa más complicada es el arte y sobre todo la relación con el público, yo nunca seria músico porque me desesperaría ver el teatro vacío y pensar si se irá a llenar o no, si conseguiré conectarme con la gente de la platea o no, si me van a aplaudir o no. He aguantado a pie firme muchos fracasos en mi perra vida, pero creo que no soportaría un fracaso en el escenario, ¡tengo el ego demasiado grande para eso!.
En fin, hoy fuí l Rapa-Nui, estuve viendo un par de shows y conversando con Marcelo hasta muy tarde, creo que encontré un trabajo soñado, pagaría por hacerlo pero ya es sumamente tarde y vuelvo a tener sueño atrasado, aue diablos, son las 3:17 AM, mejor me voy a dormir.